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Ed. Impresa RIESGOS | Varias instituciones estudian en Cochabamba y otras regiones propuestas destinadas a prevenir los efectos del cambio climático en la agricultura y trazan estrategias que permitan garantizar la producción de alimentos en Bolivia por los próximos

Agro sostenible: plantean más riego y ganadería intensiva

Por A. D. Hans Soria O. - Los Tiempos - 13/03/2011


La crianza de ganado, una actividad extendida en el área rural. - José Rocha Los Tiempos

La crianza de ganado, una actividad extendida en el área rural. - José Rocha Los Tiempos

Incrementar en 100 por ciento el área de tierras cultivadas con riego de 230.000 a 460.000 hectáreas a nivel nacional, transformar la ganadería bovina extensiva en semi intensiva e implementar sistemas agroforestales son algunas de las propuestas y acciones que ya son ejecutadas para prevenir los efectos del cambio climático sobre el agro y sobre todo a garantizar la producción de alimentos en Bolivia por los próximos 10 años.

El Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (Cipca), que desarrolla estrategias desde hace más de 50 años en siete regiones geográficas del país, otras organizaciones no gubernamentales y de campesinos e indígenas trabajan en los planteamientos para garantizar la seguridad alimentaria del país.

Recogiendo experiencias exitosas de familias y comunidades, la propuesta de transformar la producción agrícola de secano (que depende sólo de la lluvia) a riego, comprende algunas tareas indispensables de ingeniería como el trasvase, mediante ductos, de aguas de los ríos Grande, Parapetí y Pilcomayo hacia el altiplano, valles y chaco, para resolver de manera estructural la sequía recurrente, agravada por el cambio climático en los últimos 10 años.

En tanto, la transformación de la ganadería extensiva (efectuada en grandes extensiones de terreno) en semi intensiva implica realizar inversiones en silvopasturas (plantar árboles en áreas de pastos degradados), manejo del bosque con reserva y clausura para asegurar la recuperación de forrajes nativos, infraestructura para captación y manejo del agua que garanticen reservas para consumo animal, sanidad animal y manejo ganadero.

Experiencias de ganadería semi intensiva en comunidades indígenas guaraníes del chaco, arrojaron buenos resultados en la producción de carne y leche con una carga animal promedio de cuatro hectáreas por cabeza de ganado, frente a 25 o más hectáreas que demandan otros sectores, explican técnicos de Cipca y señalan que esta misma estrategia puede replicarse en los departamentos de Beni, Santa Cruz y el chaco chuquisaqueño y tarijeño.

Cultivos
La implementación de sistemas agroforestales consiste en la combinación adecuada de cultivos anuales o de corto plazo como hortalizas, arroz, plátano, sorgo, camote, yuca, maní, joco, maíz, frejol y piña; plantaciones de mediano plazo como cacao, copoazú, tamarindo, pacay, achachairú, papaya, manga, café, tamarindo, palta, pupuña, coco, majo, cítricos, plantas medicinales; y de largo plazo como maderas de mara, serebó, cedro, chonta fina, teca y castaña.

Los expertos del Cipca explican que mediante estos sistemas, la producción se obtiene desde el primer año de implementación y durante todo el año, aprovechando los diferentes niveles que ofrece la cobertura vegetal y preservando de manera sostenible la fertilidad de sus suelos, de manera parecida a lo que hace el bosque amazónico naturalmente.

Los estudios del Cipca sugieren consolidar los bancos de semillas a fin de garantizar la disponibilidad de semillas en el marco de la seguridad alimentaria, constituir una reserva para hacer frente a eventualidades de diverso tipo e impulsar investigaciones sobre variedades resistentes a fenómenos climáticos adversos, cuya magnitud es impredecible por ahora.

GANADERÍA CONTRA EL CLIMA

El crecimiento de las explotaciones ganaderas es uno de los principales responsables de la destrucción de los bosques tropicales en Latinoamérica, con un daño irreversible para los ecosistemas en la región, indica un informe de las Naciones Unidas.


La Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) señala que “es necesario encontrar con urgencia alternativas a la ganadería extensiva en Latinoamérica”.


La agricultura extensiva es aquella que es realizada en grandes extensiones de terreno.

 

SISTEMA DE ALERTA TEMPRANA

Pequeños y medianos productores de alimentos y de frutas frescas demandan al Gobierno central implementar sistemas de alerta temprana y programas de respuesta preventiva a las alteraciones climáticas en coordinación con las gobernaciones departamentales y municipios para aminorar los impactos del cambio climático.


La instalación de un sistema de alerta temprana, por ejemplo en el valle alto, permitiría recuperar la producción de duraznos que el último año cayó en un 60 por ciento debido a las heladas.

 

NO EXISTE INFORMACIÓN CONFIABLE SOBRE EL SECTOR AGROPECUARIO

Hay obstáculos para definir políticas

La carencia de información actualizada, confiable y disponible sobre el sector agropecuario y agroforestal nacional es una de las mayores dificultades para formular políticas estatales adecuadas que garanticen la producción de alimentos por los próximos cinco a 10 años, dice Dora Ponce Camacho, docente investigadora de Agroecología Universidad Cochabamba (Agruco).


Debido a que continúa postergado el Censo Nacional Agropecuario, se sigue utilizando datos del censo de 1984.


Por falta de información actualizada, por ejemplo, no se conoce con exactitud qué porción de la caña producida se destinó el año pasado a fabricar azúcar y qué porcentajes a otros productos, como el alcohol y cuánto realmente se exportó para otros usos.


Como otro factor negativo para diseñar proyectos productivos y políticas nacionales, Ponce Camacho identificó el desorden institucional horizontal en el Estado.


Explica que la producción agropecuaria y agroforestal se encuentra bajo tuición de varios ministerios a la vez: Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Agua, Desarrollo Productivo y Planificación, cada uno con sus propias iniciativas, programas y proyectos que muchas veces se repiten.


A esta situación, se suma el desorden vertical que evidencia la falta de coordinación entre los niveles de Gobierno nacional, departamental y municipal, y la carencia de un plan nacional productivo que involucre a las instancias gubernamentales.

 

ANÁLISIS

Gino Catacora
Investigador del Consejo Departamental de Competitividad

“Aún estamos a tiempo de tomar conciencia”

El fenómeno del cambio climático es global y está afectando al planeta en indistintas formas, transformando los ecosistemas, cambiando las prácticas agrícolas, reformulando las técnicas de producción de alimentos y reduciendo los volúmenes disponibles de agua, que en Bolivia es mínimo para actividades de riego, animales y alimento humano.


Cuando una mayoría de sociedades, países y estados en el mundo está reorientando sus prácticas agroforestales y de producción de alimentos, debido al cambio climático, en Bolivia no estamos preparándonos para esos cambios y no estamos listos aún para enfrentar exitosamente las modificaciones que puedan presentarse en el comportamiento climático.


Lamentablemente estos cambios que pueden darse lentamente son progresivos y acumulativos. Cuando despertemos de nuestro letargo vamos a estrellarnos con una nueva realidad y toda reacción será extemporánea porque los cambios ya habrán provocado estragos.


A esta altura, existen varias áreas de preparación al cambio climático, que los gobiernos nacional, departamental y municipal debieran estar considerando, como el incremento de la producción agropecuaria, el diagnóstico y tratamiento de nuevas plagas y enfermedades a nivel animal y humano, la aparición de nuevas zonas desérticas e inhóspitas en los departamentos de Tarija, Potosí y Oruro y la construcción de mayor cantidad de atajados.


También están la innovación tecnológica para la cosecha de lluvia; la implementación de sistemas agroforestales para la generación de microclimas mas favorables para la producción de alimentos y la instalación de sistemas de alerta temprana en zonas con alta vocación productiva, entre otras tareas urgentes.


Por ejemplo, el incremento inusual de casos de dengue en todo el territorio nacional responde a una mayor proliferación del mosquito, que tiene un clima y ambiente más benigno para reproducirse debido a la excesiva humedad provocada por las torrenciales lluvias.


Sin embargo, creo que todavía estamos a tiempo de tomar conciencia sobre los daños provocados por el cambio climático en la producción de alimentos.


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