Ed. Impresa MODELO COLOMBIANO | La estatal petrolera colombiana se ha convertido en un referente para la región. Las asimetrías con la estatal boliviana son identificadas por dos analistas nacionales que coinciden en que YPFB debe protegerse del poder político
YPFB y Ecopetrol, dos polos opuestos en gestión estatal
Por Sandra Arias - Los Tiempos - 28/07/2012
YPFB y Ecopetrol, dos polos opuestos en gestión estatal - elheraldo.com Agencia
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Dinamismo, transparencia y seguridad jurídica para la inversión son los tres elementos que separan diametralmente a una gestión exitosa como la de la petrolera colombiana Ecopetrol S.A. de una gestión débil como la de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), según coinciden en señalar los expertos en temas hidrocarburíferos Bernardo Prado y Hugo de la Fuente.
Cero injerencia política en la designación de cargos, institucionalización y estabilidad laboral para fomentar una visión a largo plazo en la planificación, sumada a sueldos competitivos, son los “ingredientes” que completan la receta.
Actualmente, la estatal petrolera colombiana Ecopetrol S.A. es considerada un modelo a seguir en la región cuando se trata de hablar de una gestión hidrocarburífera exitosa.
A principios de la década de 2000, la que fuera Empresa Colombiana de Petróleos fue transformada en Ecopetrol S.A. y dejó de ejercer las funciones de administración de los recursos petroleros colombianos, poniendo esa tarea en manos de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). Tres años después comenzó su despegue al trabajar bajo un esquema comercial y empresarial en pos de tener competitividad en el mercado petrolero global.
Actualmente, figura como la primera empresa de su rubro en América Latina y la decimosegunda a nivel mundial.
Transparencia y seguridad
Pero ¿a qué se debe un éxito tan arrollador en contraposición con una débil gestión en YPFB?
Para Prado la primera comparación que surge es la de la inversión, es decir, la capacidad que tiene la estatal petrolera colombiana para atraer inversores extranjeros. Señala como una fortaleza, en su sector petrolero, que es una empresa que cotiza en la bolsa de valores y que cualquier ciudadano colombiano puede ser accionista.
Por otra parte, está liberada de ejercer fiscalización y regulación de las actividades de las empresas petroleras que operan en Colombia pues la ANH fue creada con ese objetivo. “Eso le da cierto grado de seriedad y es, entre otros factores, lo que ha atraído tanto la inversión petrolera en Colombia. Tiene uno de los índices más altos de inversión en el sector petrolero de la región y esto gracias al marco legal que tiene”, señala Prado.
El hecho de que la normativa colombiana permita que Ecopetrol S.A. tenga participación de privados y la transparencia que esto exige le permite cotizar en la bolsa de valores, es algo que De la Fuente también resalta.
La hospitalidad al inversor extranjero también es otra clave del éxito colombiano. Prado recuerda que cuando se nacionalizó Repsol, en Argentina, “el presidente colombiano lo primero que hizo fue decirle a los españoles ‘vengan a invertir a Colombia que aquí no expropiamos’, esa es una señal clara de que el Gobierno colombiano, Ecopetrol y la ANH están apuntando hacia un mismo objetivo que es darle ese rol protagónico que tiene en este momento Colombia”, apunta.
Mientras, en Bolivia la producción está estancada. Según datos que maneja Prado, entre 2006 y 2011, la producción de gas solamente se ha logrado incrementar en 0,8 millones de metros cúbicos diarios por año, es decir ni un millón de metros cúbicos por año.
Recién en 2012 hubo cierto despegue en la producción de gas, más que nada con la entrada en operaciones del campo Margarita gracias a la inversión de Repsol. “Pero esta inversión se da en función a que se le otorgan las garantías a Repsol con la firma de la adenda entre YPFB y Enarsa, en 2010, entonces con un mercado garantizado y un buen precio Repsol decide invertir. Este es el mensaje que tiene que quedar para el Gobierno: si les damos a la petroleras señales claras y señales contundentes en cuanto a la política hidrocarburífera del país, entonces la cosa puede funcionar, mientras tanto no”, sentencia.
Que prime el mérito
De la Fuente destaca que la seguridad para el inversor, también se debe extender para el elemento humano que maneja la empresa pues se debe elegir “a la mejor gente y pagarle sueldos competitivos”, en todos los niveles pues la buena administración de una empresa dependerá de la calidad de su elemento humano. Pero, para conseguir este objetivo, se debe excluir la política y el compadrazgo en la nominación de cargos, señala.
“Sólo deben primar los méritos profesionales. Esto permite mirar a largo plazo y los profesionales pueden proyectarse, entonces no tienen necesidad de robar porque tienen seguridad (laboral) a 20, 30 años, cosa que en YPFB no sucede”, dice De la Fuente.
Resalta que inclusive el actual presidente de Yacimientos, Carlos Villegas, es interino y que los mandos menores tampoco gozan de estabilidad pues saben que cuando haya un cambio de ejecutivo, también cambiará la conformación del equipo técnico.
Hugo De la Fuente, ex Superintendente de Hidrocarburos
“Sólo deben primar los méritos profesionales. Esto permite mirar a largo plazo y los profesionales pueden proyectarse, entonces no tienen necesidad de robar porque tienen seguridad (laboral) a 20, 30 años, cosa que en YPFB no sucede”.
Normativa desactualizada
Otro de los elementos que resta competitividad a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), según los expertos Hugo De la Fuente y Bernardo Prado, es la obsolescencia de su normativa, tomando en cuenta que la ley 3058, que rige a la entidad, fue promulgada en 2005 y no corresponde a la Nueva Constitución Política del Estado (NCPE).
De la Fuente observa que, a pesar de que la nueva Constitución está vigente desde principios de 2009, aún no hay una ley de hidrocarburos que dé garantía al inversionista.
“No hay normas claras, entonces, uno de los principales desafíos es generar una nueva ley de hidrocarburos, acorde con la nueva CPE”, señala De La Fuente.
Para Prado, se necesita con suma urgencia una nueva ley de hidrocarburos que sea compatible con la NCPE y “a esa ley deben acompañarle decretos reglamentarios que le pongan las reglas de juego al sector de los hidrocarburos en el país y que sean lo suficientemente atractivas para los inversionistas, (para) que pongan la plata y destraben a YPFB”, apunta.
Regulación con independencia
Tanto en Bolivia como en Colombia existe la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), una entidad creada para regular y fiscalizar la actividad del sector de los hidorcarburos.
Sin embargo, el experto Bernardo Prado halla que en el caso colombiano, en Ecopetrol, la ANH “se dedica a fiscalizar de una manera realmente interesante, es decir Ecopetrol no es la que licita ni entrega las áreas reservadas, como funciona aquí, allá la figura es muy diferente. La ANH es la encargada de promocionar el potencial hidrocarburífero y de gestionar la firma de contratos con otras empresas y es Ecopetrol la que se encarga de firmar los contratos; pero la fiscalización pasa íntegramente por la ANH, tanto en el upstream (comercialización) como en el downstream (producción y exploración)”.
Por el contrario, “el problema que tenemos en Bolivia es que la ANH solamente está regulando el área del downstream es decir la comercialización. Debería también regular el área del upstream, de la producción, la licitación de las áreas petroleras, la metodología para la firma de los contratos, debería regular los contratos con las petroleras”, observa.
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