Economia

Miércoles 22 de mayo del 2013. Actualizado a las 19:48 (Gmt -4)

Buscar en lostiempos.com

Ed. Impresa URGE NUEVO CICLO EXPLORATORIO | Hace casi 20 años que Bolivia no hace grandes hallazgos de reservas de gas natural. El último reservorio fue hallado hace dos años

Estudio prevé un desajuste oferta-demanda de gas en 2019

Por San­dra Arias - Los Tiempos - 2/09/2012


Estudio prevé un desajuste oferta-demanda de gas en 2019 - Los Tiempos  | Usuario

Estudio prevé un desajuste oferta-demanda de gas en 2019 - Los Tiempos | Usuario

Un reciente estudio realizado por la consultora internacional Gas Energy prevé que en 2017 comience una “notoria” declinación en la producción de megacampos de gas natural que se explotan en Bolivia llegando a un desajuste entre la oferta y la demanda para el año 2019, ocasionando un cierto desfase para cumplir con el mercado interno y con los contratos internacionales de compra-venta que el país tiene con Brasil y Argentina.

En 2019 también fenece el actual contrato de exportación con Brasil y aunque ese país trabaja para reducir su dependencia del gas boliviano a través del autoabastecimiento, seguirá demandándolo a futuro, según las previsiones del director de Gas y Energía de la brasileña Petrobras, Alcides Santoro, citado por O Globo hace una semana.

El estudio, “Integración gasífera más allá de 2019”, basa su afirmación en una proyección en base a la demanda de los dos contratos de exportación y en un estudio de la demanda del mercado interno, que no incluye ningún proyecto de industrialización ni de siderurgia en base al yacimiento de El Mutún.

El estudio ve urgente el inicio de un nuevo ciclo exploratorio en el país, acompañado también del inicio de las negociaciones bilaterales para consolidar la demanda futura de Brasil después de 2019. La urgencia, señala el especialista en hidrocarburos y uno de los autores del estudio, Álvaro Ríos,  radica en que el desarrollo del gas natural toma tiempo en toda la cadena y los siete años venideros darían el tiempo justo hacerlo.

Por otra parte, se debe considerar que la extracción de hidrocarburos, junto a la de minerales y la industria agropecuaria son las tres principales actividades de la economía boliviana.

Más del 50 por ciento del valor total de las exportaciones, durante el primer trimestre de 2012, fue por la venta de hidrocarburos. Además, las recaudaciones por el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) cubren el pago de bonos sociales y la subvención a derivados del petróleo que deben ser importados por el país.

Reservas y requerimientos

Los grandes campos de gas natural que actualmente se explotan en el país fueron descubiertos y desarrollados  a partir de 1995, permitiendo después que Bolivia firmara el contrato de compra-venta de gas natural con Brasil, estimulando la construcción de infraestructura y la evolución de las reservas.

Desde entonces, no volvieron a hacerse hallazgos de esa magnitud y el último descubrimiento de reservorio de gas natural fue hace dos años: en el pozo RGD 22 del campo de Río Grande, en Santa Cruz. El hallazgo estuvo a cargo de YPFB Andina (Repsol y la petrolera estatal).

“El hallazgo aporta unos recursos de 1 TCF (trillones de pies cúbicos, por la abreviatura en inglés) de gas, 10 meses del consumo de España”, señaló Repsol en un comunicado publicado en aquel entonces en su página web.

Según un estudio de la empresa norteamericana Ryder Scott, Bolivia tiene 9,94 TCF de reservas probadas de gas natural, 13,65 TCF de reservas probadas más probables y 19,9 TCF sumando reservas probadas, probables y posibles. En los últimos cuatro años, las inversiones en exploración no superaron los 80 millones de dólares, según YPFB.

De acuerdo con el estudio de Gas Energy, del que también son autores los consultores Klaus Vargas, Lizeth Pilco y Andrea Cavero, para cumplir el contrato con Brasil, Bolivia requiere 3,49 TCF hasta 2019; para Argentina, 4,01 TCF hasta 2026, y para el mercado interno, 4,2 TCF hasta 2030. En total, 11,7 TCF que el estudio considera “en ajustado balance con las reservas probadas que tiene el país”.

Argentina, duda y ejemplo

Menos de 10 años fueron suficientes para que Argentina pasara de ser un país exportador a ser un importador de gas natural, debido a una crisis energética, ocasionando que interrumpiera los envíos de gas natural a Brasil, Chile y Uruguay para abastecer su mercado interno.

Ante el déficit de energía, que además repercutió fuertemente en su balanza comercial, Argentina descubrió la alternativa de producir gas y petróleo no convencional en Neuquén. Aunque Argentina es el otro importador de gas natural boliviano, Ryder Scott señala que tiene recursos prospectivos de 84,4 TCF de gas natural, lo que le permitiría remontar su producción en los próximos tres o cinco años.

Además, Ríos considera que Argentina “pasa por un grave momento económico, donde mañana terminará renegociando precios o disminuyendo sus importaciones”, por lo que Gas Energy considera que no representa un mercado seguro para el país, a mediano y largo plazo. “La continuidad del contrato con Brasil resulta imprescindible”, con el añadido de que Chile tampoco es un mercado posible debido al referéndum de 2004 que desaprueba cualquier acuerdo.

Argentina es un ejemplo de lo que podría suceder en Bolivia puesto que al no haber desarrollado su producción, el actual modelo energético no es sostenible, según el exministro argentino de Energía, Jorge Lapeña, en artículo publicado el 27 de agosto a través del Instituto Argentino de la Energía "General Mosconi".

Lapeña señala que importar todos los hidrocarburos que Argentina consume significaría unos 45.000 millones de dólares anuales, valor que va creciendo. “La no sostenibilidad de las importaciones está alimentada por una política desaprensiva aplicada desde el Estado en los últimos años que descuidó –quizás por no comprender que era estratégica- la inversión en exploración” pues al tratarse de recursos no renovables, “sin nuevos descubrimientos no puede haber incremento productivo”.

La negociación

El estudio plantea que tanto Brasil como Bolivia reconozcan, a través de un protocolo de integración, la necesidad de ampliar el comercio energético más allá de 2019. Este protocolo debería tener como mandato fijar una nueva fórmula de precios, nuevo régimen tributario, consolidar nuevos mercados en Brasil y definir el papel de YPFB, Petrobras y de los inversionistas privados.

Ríos señala que se debe aprovechar la demanda efectiva en Brasil y la ventaja que da la infraestructura existente, en alusión al Gasoducto Bolivia Brasil (Gasbol), de 3.150 kilómetros de largo, que llega de Santa Cruz hasta Sao Paulo y es considerada una de las grandes obras de integración energética.


Últimas noticias