Ed. Impresa 87% DEL EJE TIENE TRABAJO INSEGURO
Recomiendan aprobar ley de inversiones para crear empleo seguro
Por A. D. Hans Soria O. - Los Tiempos - 20/10/2012
Desempleados ofrecen sus servicios en la calle Brasil, en Cochabamba. - Daniel James Los Tiempos
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Los esfuerzos que realiza el Gobierno por reducir la tasa de desempleo en Bolivia a través de varios programas, como “Mi primer Empleo Digno”, “Vivienda Propia”, “Aquí me quedo”, empresas estatales y últimamente el Programa de Apoyo al Empleo (PAE) resultan “insuficientes y aislados”, porque crean empleos temporales y no garantizan seguridad jurídica para las inversiones privadas nacionales y extranjeras, que son las instancias las que generan empleo en Bolivia, según al análisis coincidente del investigador del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla), Bruno Rojas, y el analista económico Humberto Vacaflor.
Esta semana, el Ministerio de Trabajo comenzó a suscribir convenios con empresas privadas para implementar el PAE, un programa que en cuatro años pretende insertar en el mercado laboral nacional, previa capacitación técnica, a 20 mil desempleados, con una inversión de 20 millones de dólares financiados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Para Vacaflor, éste y otros programas del Gobierno no son más que “parches o esfuerzos aislados”, que no resuelven el problema de fondo que, a su criterio, es garantizar mediante una ley de inversiones la utilización de capitales privados nacionales y extranjeros en emprendimientos productivos, que son los que crean empleo seguro en Bolivia.
“Lo esencial seria aprobar la Ley de Inversiones, el Código de Minería y otras leyes, para que los inversionistas tengan seguridad jurídica, para crear empresas y empleos”, señala. Vacaflor recuerda que el Estado, a través de programas e iniciativas, sólo genera 9,9 por ciento de empleos en el ámbito urbano, y el sector privado, 90 por ciento, pero concentrado en micro y pequeñas empresas, en emprendimientos familiares y semiempresariales.
Rojas añade que los programas del Gobierno son insuficientes porque generan empleo eventual, momentáneo, precario, de baja calidad remunerativa e inestable. “Tanto es así que el porcentaje de ocupados con empleo inestable, inadecuado y precarizado, en los últimos años, se ha incrementado tres puntos, es decir, de 83 a 87 por ciento, en el eje central urbano de Santa Cruz, Cochabamba, La Paz y El Alto, que representan el 80 por ciento de la población urbana en Bolivia”, resalta.
En su criterio, cualquier programa, iniciativa o política gubernamental de generación de empleo debería estar orientado a crear no solamente cantidad de empleos, sino también empleos de calidad, con buen salario, seguridad ocupacional y estabilidad laboral.
“Si bien el Gobierno está haciendo esfuerzos -habla de montos importantes, préstamos y convenios con la cooperación externa- éstos están orientados principalmente a crear empleos temporales, precarios y no precisamente empleos permanentes, seguros, estables como desearía cualquier boliviano”.
Según datos del Ministerio de Trabajo, la Población Económicamente Activa (PEA) en Bolivia, es decir, la gente en edad de trabajar, es de más de 4,2 millones de personas. Entre 2006 y 2011, la tasa de desempleo en Bolivia disminuyó del 8 por ciento hasta el 5,5 por ciento, es decir, de 320 mil a 231 mil personas desocupadas. En resumen, por cada 100 personas en edad de trabajar cinco están desempleadas, según el Instituto Nacional de Estadísticas.
El reto de hallar empleo
Durante la gestión 2011, un 24 por ciento de la población que busca trabajo tardó más de un año en encontrar una fuente laboral, según un estudio de la Fundación para la Producción (Funda-Pro). El mismo estudio señala que cerca al 20 por ciento tarda dos años en encontrar trabajo y 15 por ciento de uno a seis meses.
Cerca del 40 a 45 por ciento de los profesionales que encuentran trabajo lo hacen en áreas distintas a las de su formación. Para sobrevivir, el hombre ya no es el único que aporta a la familia, sino que lo hacen todos los miembros.
33% de desocupados son jóvenes
De la población boliviana desocupada (231.000 personas) el 33 por ciento son jóvenes, es decir, 77 mil personas entre los 18 y los 25 años, según datos del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla). Sin embargo, esa tasa de desempleo no refleja la realidad, porque muchos de ellos transitan intermitentemente de la ocupación a la inactividad, según el Cedla.
Los jóvenes desocupados no pueden conseguir trabajo por la falta de oferta laboral, a pesar de la experiencia que puedan tener como bachilleres o profesionales.
OPINIÓN
“Se debe
incorporar a otros actores”
Rodrigo Paniagua, Director Ejecutivo Consejo Departamental Competitividad
Para que una región o un país puedan ser competitivos, se deben desarrollar diversas fuerzas internas de tal manera que puedan contar con las condiciones necesarias para crecer de manera sustentable en los ámbitos económico, social y ambiental.
Una de esas fuerzas internas es el trabajo, haciendo referencia al capital humano como elemento importante para el desarrollo productivo, manufacturero y creador de valor agregado y de ingresos de los países. No se puede ser eficiente, productivo ni competitivo con una fuerza de trabajo débil.
En diversos países se han asumido compromisos público-privados para fortalecer al capital humano de las industrias, logrando consensos sobre la importancia que tiene la fuerza de trabajo y su rol dentro de los procesos económicos; pero las mejores experiencias que lograron la inserción laboral efectiva, la mejora productiva de las industrias y, por lo tanto, la creación de empleos permanentes estuvieron también relacionadas con los sectores educativos (como las universidades, centros de investigación y capacitación técnica), el sector financiero (privados, públicos y de la cooperación internacional) y el mercado.
En nuestro departamento, hace tres años se ha desarrollado un microsistema de inserción laboral que cuenta con la participación del Gobierno Municipal, la Cámara de la Pequeña Industria y Artesanía (Cadepia) y la Fundación Autapo, donde se capacita a jóvenes bachilleres dentro de las empresas, logrando que obtengan certificación laboral y la creación de varios empleos nuevos.
A la fecha, este sistema se ha mantenido en el municipio de Cercado y se espera que el Programa de Apoyo al Empleo (PAE) contribuya y masifique los resultados de nuevos empleos.
Pero para lograr lo esperado, se debe incorporar a otros actores que contribuyan al objetivo de generar más y mejores empleos sostenibles. La creación de un clima de negocios adecuado requiere la participación tanto del sector público como del sector privado, de forma conjunta y decidida.
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