Internacional

Miércoles 23 de mayo del 2012. Actualizado a las 11h58 (Gmt -4)

Buscar en lostiempos.com

Ed. Impresa CRISIS | Los países del Golfo Pérsico decidieron retirar a sus embajadores de Siria; además, pidieron a los diplomáticos sirios que abandonen Arabia Saudita, Qatar, Omán, Kuwait, Baherin y Emiratos Árabes Unidos

Rusia da oxígeno a Al Asad; la UE y árabes presionan más

Por Ap Efe y - Agencia - 8/02/2012


Bachar al Asad camina junto al ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, ayer en Damasco.  -  Ap   Agencia

Bachar al Asad camina junto al ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, ayer en Damasco. - Ap Agencia

Damasco |

Siria se queda sola en la escena internacional y Moscú, afianzado como el último aliado de peso que le queda a Damasco, trató ayer de lanzar un salvavidas al régimen de Bachar al Asad que pueda evitar el descenso imparable hacia una guerra civil.

La retirada de los embajadores de los principales países de la Unión Europea (UE) y del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), que se sumó ayer a las anunciadas el lunes por Washington y Londres, ha dejado todavía más aislado a un régimen que se enfrenta a sangre y fuego al levantamiento de la población en muchas de sus ciudades.

Fuentes diplomáticas occidentales confirmaron a Efe que la decisión de llamar a consultas a los embajadores fue tomada en bloque por los mayores países de la UE, pero que la actividad en las legaciones continuará por ahora con normalidad.

El embajador de España, Julio Albi, abandonó anoche la capital siria, según pudo saber Efe.

El fracaso a la hora de aprobar una resolución de condena en el Consejo de Seguridad de la ONU ha llevado a una movilización diplomática que busca la reacción de un gobierno que, pese a todo, aún tiene el control y un respaldo significativo de sus ciudadanos.

Arabia Saudita, Qatar, Omán, Kuwait, Bahrein y Emiratos Árabes Unidos, también exigieron a los embajadores sirios en estos países que los abandonen de inmediato, según un comunicado del CCG.

Reunión  

La entrevista ayer en Damasco del ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, fue recibida como una seria llamada de atención para que Al Asad abra un diálogo real.

"Moscú quiere que las reformas anunciadas por Al Asad se hagan realidad y puedan convencer a aquellos opositores que no han decidido tomar las armas y que todavía creen en una solución negociada", explicó un analista que pidió no ser identificado.

Según declaró el propio Lavrov a la prensa rusa, el presidente Al Asad aseguró en la reunión que está dispuesto a dialogar con todas las fuerzas políticas.

"El Presidente sirio está totalmente comprometido con el cese de la violencia, independientemente de donde provenga", subrayó, al tiempo que alertó de que Rusia no tolerará una intervención extranjera para solucionar la crisis.

Por su parte, Al Asad se comprometió al citado diálogo y a cooperar con "cualquier esfuerzo que apoye la estabilidad en Siria", reiterando su respaldo a la misión de observadores de la Liga Árabe, suspendida por la continuación de la violencia.

Según las declaraciones difundidas por al agencia oficial siria Sana, el Mandatario agradeció a Rusia su veto el pasado sábado a la resolución del Consejo de Seguridad y denunció que el resto de países no entienden "su visión de efectuar reformas internas sin la injerencia extranjera".

Una de las medidas estrella en el plan de reformas de Al Asad es una cambio constitucional que supuestamente garantizará el pluripartidismo, ya que hasta ahora solo está admitido el partido gobernante Baaz.

La noticia de que la comisión constitucional ya ha finalizado sus trabajos fue difundida en paralelo con la llegada de Lavrov, al que decenas de miles de personas recibieron en la carretera del aeropuerto, en una nueva muestra del músculo con que todavía cuenta el régimen en Damasco.

Continúan ataques a Homs

En el cuarto día de ofensiva contra Homs, el Ejército sirio intentó entrar ayer en la ciudad por tres puntos. Dos tanques se apostaron en la zona de la universidad y tres en la zona de la avenida de Brasil, llamada “avenida de la muerte” por estar repleta de francotiradores.


Las tropas de la brigada Al Faruk del Ejército Libre de Siria intentaron frenar el avance. Por eso continuó ayer un bombardeo intensivo sobre la población civil.  Ayer, como en los días anteriores, la lluvia de granadas comenzó a las 6:30 hora local.


El pasado viernes, Homs fue escenario de una masacre perpetrada por las fuerzas leales al presidente Bachar al Asad, que causó entre 147 y 260 víctimas mortales, según distintas fuentes opositoras. Se trata de la peor matanza desde el inicio de la revuelta en marzo de 2011.


Las autoridades afirmaron que el Ejército lucha contra “terroristas” que quieren dividir el país. Siria, un estado de mayoría suní, está gobernado desde los años setenta por los Assad, familia de origen alauí, rama del Islam chíi.


Desde que comenzó la revuelta contra el régimen, más de 5.000 personas han perdido la vida por la represión gubernamental, según datos de la ONU, aunque los opositores señalan que las víctimas mortales superan las 7.000.

 

EEUU “escéptico”

El Gobierno de Estados Unidos se mostró ayer "escéptico" ante el compromiso expresado a Rusia por el presidente sirio, Bachar Al Asad, según el cual apoyará cualquier esfuerzo para lograr la estabilidad en el país.


 "La comunidad internacional en su conjunto va a sentirse bastante escéptica al ver que, en lugar de centrarse en acabar con la violencia, lo que parece que tenemos es una reiteración de la misma oferta que Asad ha estado haciendo durante meses y meses y meses", dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.


En concreto, restó importancia al anuncio del líder sirio de que los trabajos de la comisión encargada de redactar la nueva constitución han finalizado, y que pronto se concretará la fecha exacta para un referéndum popular previsto para marzo.

Ultimas noticias