Ed. Impresa ESPECIAL | Cientos de miles de ciudadanos de Oriente Medio y del Magreb siguen enfrentándose a las políticas gubernamentales impuestas por regímenes que pretenden no escuchar el clamor de la Primavera Árabe
Oriente Medio continúa inmerso en la incertidumbre
Por Alfredo Jiménez Pereyra - Los Tiempos - 22/02/2012
Un año después de que se iniciaran las primeras protestas, conocidas como la Primavera Árabe en varios países de Oriente Medio y el Magreb, la situación no cambia; al contrario parece empeorar.
En Egipto, el expresidente Hosni Mubarak aguarda en un hospital-prisión un juicio en el que se le acusa de matanza a miles de egipcios durante las revueltas de 2011.
Tras la caída de Mubarak las protestas continuaron en igual o mayor intensidad en El Cairo. Durante meses miles de egipcios se congregan en la emblemática plaza El Tahrir para pedir la renuncia de la Junta Militar que en los últimos meses ha reprimido brutalmente las protestas sociales.
En Yemen, a pesar de que el presidente Ali Abdalá Saleh dejó la presidencia y se fue a EEUU a seguir un tratamiento para curar sus heridas de un atentado que sufrió en 2011, la situación continúa caótica.
Los yemeníes celebraron ayer comicios presidenciales conforme al plan del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG). El actual vicepresidente, Abdo Rabu Mansur Hadi, fue el único candidato que se presentó a las elecciones.
Tras la revuelta que terminó con el asesinato de Muamar al Gadafi la crisis política se ahonda. El Consejo Nacional de Transición (CNT) no ha podido poner paz en Libia.
Recientemente, Saadi al Gadafi, uno de los hijos del fallecido líder libio, aseguró que su país "está viviendo un nuevo levantamiento".
Saadi, quien está refugiado en Níger, declaró al diario Al Arabiya en su versión digital que el 70 por ciento de la población libia no está contento con la situación del país, dominada por las bandas criminales y las milicias.
En Bahréin, hay una creciente violencia en las aldeas chiítas. La semana pasada, al conmemorarse el primer aniversario del inicio de las manifestaciones antigubernamentales los opositores se enfrentaron duramente con la policía en la capital Manama.
Muchos de los manifestantes pertenecen a la mayoría chiíta que desea más democracia en el reino, gobernado por musulmanes sunitas.
Siria
Sin embargo, la situación política y social en Siria acapara los titulares de la prensa.
Desde su inicio, las protestas han sido reprimidas con dureza por las fuerzas de seguridad del régimen de Bachar al Asad, a pesar de que éste ha prometido en numerosas ocasiones poner fin a la represión.
Cuando se originaron las protestas a mediados de marzo de 2011, Asad parecía indeciso sobre cómo responder, pero no pasó mucho tiempo hasta que se empezara a utilizar sólo la fuerza para acabar con ellas.
Observadores internacionales han acusado al Presidente sirio de deliberadamente mentir y hacer todo tipo de promesas que luego no cumple, como tácticas dilatorias para mantenerse en el poder y continuar la represión. Según diferentes sondeos fiables, Al Asad goza de un respaldo superior al 50 por ciento. Sobre todo, en la comunidad alauita a la que pertenece, y entre muchos cristianos y un significativo número de drusos y kurdos.
Algunos temen que si al Asad es derrocado se desate una guerra civil entre los distintos grupos étnicos y religiosos.
¿Por qué Rusia apoya a Siria?
Rusia y Siria están unidas por un tratado de defensa y una vieja amistad que se remonta a los tiempos de la URSS, dijo a BBC Mundo Matthew Rojansky, subdirector del programa de Rusia y Eurasia del centro de estudios “Carnegie Endowment for International Peace”.
Rusia mantiene una base naval en Tartus, en la costa siria. Pero si bien los intereses estratégicos son una de las razones del apoyo ruso a las autoridades sirias, existen otro número de factores, tanto diplomáticos como políticos.
Desde hace mucho, Rusia se muestra reacia a ver al Consejo de Seguridad de la ONU involucrarse en los asuntos internos de otros países, una posición que es compartida por China.
Para Rusia la experiencia Libia, cuando una resolución de del consejo de seguridad, originada por la Liga Árabe, fue utilizada para justificar una acción militar para acabar con el régimen de Gadafi fue un precedente peligroso.
BACHAR AL ASAD
Médico de profesión
Nació en Damasco el 11 de septiembre de 1965. Se hizo con el poder de forma hereditaria sin pasar por las urnas.
Realizó sus estudios primarios y secundarios en el Instituto Al Hurriya. En 1988 se licenció en Medicina General en la Facultad de Medicina de Damasco, especializándose en oftalmología.
En 2000, al morir su padre, el presidente Hafez al Asad, y tras la muerte accidental de su hermano, futuro heredero de la presidencia del país, fue ascendido a General del Estado Mayor y Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas.
Presidente de Siria
Nombrado candidato único por el Partido Árabe Socialista Baaz (único partido del régimen) para la Presidencia de la República, fue elegido mediante referendo el 10 de julio de 2000, tomando posesión el 17 de julio. El comienzo de su mandato planteó una esperanza de cambio democrático que fue abandonada bajo la continuidad de la política dictatorial de su antecesor. Bachar al Asad fue reelegido en un referendo convocado al efecto el 27 de mayo de 2007.
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