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Ed. Impresa ESPECIAL | El virtual presidente electo asumirá el cargo en diciembre después de lo cual deberá enfrentar una larga lista de problemas, entre ellos el más urgente es el de la inseguridad, debido al brote de violenciapor el narcotráfico y el crimen organiz

El retorno anunciado del PRI mexicano

Por Al­fre­do Jiménez Pereyra - Los Tiempos - 9/07/2012


Enrique Peña Nieto celebra su victoria en los comicios presidenciales, el 1 de julio. -   Ap Agencia

Enrique Peña Nieto celebra su victoria en los comicios presidenciales, el 1 de julio. - Ap Agencia

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#Yosoy132 en estado de emergencia

Las elecciones generales de 1 de julio en México confirmaron lo que ya era para algunos un secreto a voces: el Partido Revolucionario Institucional (PRI) recuperaría el control de la Residencia Oficial de Los Pinos después de 12 años del Partido Acción Nacional (PAN) en el poder.

No obstante, durante las últimas cuatro semanas de la campaña electoral resultaba complicado aventurar pronósticos ante la irrupción de brotes de descontento popular, en especial de los jóvenes, por la candidatura de Enrique Peña Nieto, el abanderado priísta.

El movimiento estudiantil #Yosoy132 llegó para incorporarle un nuevo matiz a la contienda con las protestas, al considerar que Peña Nieto era el favorito de los medios de comunicación y que por lo tanto se vislumbraba su eventual imposición mediática.

Analistas políticos consideran que el país se convertirá en un Parque Jurásico, en referencia al retorno de los dinosaurios, como se llama comúnmente a la élite del PRI.

Para otros, el título más apropiado es el de la película Regreso al Futuro, evocando una vuelta al poder del partido que gobernó México durante más siete décadas (hasta 2000).

Los altos índices de pobreza, el desempleo y la crisis de inseguridad que corroe al país son apenas tres puntos que marcarán el mapa político del electo Presidente.

El ganador asumirá las riendas por seis años (2012-2018) de una de las llamadas economías emergentes del mundo, pero ante un complejo escenario interno.

Victoria García, abogada mexicana, indicó a este medio de comunicación que el país ha padecido en los últimos tiempos el encarecimiento de la canasta básica, con un sensible incremento de precios en los alimentos, especialmente de la tortilla de maíz, básica en la dieta de los ciudadanos, y de otros productos de gran demanda como el jitomate.

Además, en lo que va del año seis "gasolinazos" (aumento del costo de los combustibles) afectan los bolsillos de los más desprotegidos.

Según el presidente saliente, Felipe Calderón, el país ha podido resistir y sortear la crisis económica mundial e, incluso, ha crecido, pero aún tiene grandes desigualdades sociales, porque se calcula que 52 millones de mexicanos integran las filas de la pobreza.

De otro lado, la crisis de inseguridad mantiene en vilo al país. Todos los candidatos coinciden en que se debe parar la matanza de personas.

Entretanto, Peña Nieto anunció que ya comienza a conformar su equipo de transición de cara a la integración de su futuro Gobierno.

Pretende impulsar las llamadas reformas prometidas en campaña y redondear un equipo para el tema de las políticas públicas.

Esperanza

Recientemente, el escritor peruano Mario Vargas Llosa dijo sobre la victoria del PRI que espera que "el PRI que vuelve al poder no sea el mismo PRI que lo dejó, que sea un partido más democrático".

Según Efe, el laureado escritor mostró su esperanza en que el PRI que vuelve al poder no sea el mismo PRI que lo dejó, que sea un partido más democrático, que no aspire otra vez a tener esa especie de control absoluto sobre la vida política de México que tuvo el viejo PRI más de 70 años y que instituyó una especie de dictadura perfecta.

“Durante esos años con otros Gobiernos, a pesar de todos los problemas que puede haber vivido y las críticas que se pueden hacer a esos otros ejecutivos, México ha avanzado mucho en democratización", indicó a Efe.
Con datos de Internet

Los priístas nunca se fueron

Las elecciones de 2006 fueron el gran sonrojo para el candidato del PRI, que se convirtió en irrelevante pues la disputa presidencial la protagonizaron Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador.

Pero lo sucedido en las últimas semanas ha sido el gran recordatorio de que quizás el PRI nunca se fue. No en vano gobierna en 20 de los 32 estados de la República, tiene mayoría en la Cámara de Diputados (cámara baja) y aún ejerce su influencia en numerosos sindicatos nacidos durante sus años de Gobierno, recordó el diario Reforma.

Peña Nieto, quien ya se presenta como presidente electo, dice ser representante de un nuevo PRI que aprendió de sus errores del pasado, aunque su partido aún vive salpicado por escándalos de corrupción y vínculos con el crimen organizado.

Y muchos en México aún se preguntan qué tiene realmente de nuevo este PRI. Sea o no verdadero el ánimo conciliador con el que Peña Nieto se ha presentado a los mexicanos en su noche de celebración, si en diciembre se convierte en presidente le tocará gobernar un país que se parece poco al de la época dorada de su partido.

Un México mucho más crítico con el poder, acostumbrado ya a unas instituciones relativamente independientes y a la alternancia en el poder.

 

RELACIÓN CON EEUU

Estados Unidos no tiene otro remedio que apostar a que la relación con México no cambie, en especial en lo que atañe a la lucha contra el narcotráfico.

El presidente Barack Obama llamó rápidamente al "presidente electo" Peña Nieto para felicitarlo por una victoria obtenida en unas elecciones "transparentes", explicó la Casa Blanca en un comunicado el lunes 2 de julio.

La victoria de Peña Nieto era asumida desde hacía meses como el escenario más probable en círculos oficiales en Washington.

El riesgo de un "arreglo" mexicano con los cárteles del narcotráfico es la gran pesadilla de cualquier Gobierno estadounidense.

México y Estados Unidos están atados por la Iniciativa Mérida de lucha contra el crimen organizado, ante la que Peña Nieto se ha mostrado tibio por la falta de resultados tangibles.

Colombia ha sido el gran ejemplo que Estados Unidos ha presentado una y otra vez para alentar los esfuerzos del presidente saliente Felipe Calderón, que militarizó de forma polémica la lucha contra el narcotráfico.

 

DESAFÍOS PARA EL PRÓXIMO GOBIERNO

CRÍMEN ORGANIZADO

Lidiar con los cárteles del narcotráfico y el crimen organizado supone un reto enorme para el nuevo presidente. El nuevo Gobierno tendrá que decidir pronto si continuar con la estrategia militar o probar una nueva táctica.

Las bandas criminales han evolucionado en vastas redes criminales. Especialmente en el caso de Los Zetas que actualmente controla franjas del noroeste. El otro gran grupo es el cártel de Sinaloa, liderado por Joaquín "Chapo" Guzmán, el narcotraficante más buscado del mundo.

Según organismo de Derechos Humanos, el 97 por ciento de los asesinatos vinculados al narcotráfico quedan impunes. El próximo Presidente tendrá también que presionar más a EEUU para reducir la demanda de drogas de este país, así como controlar el flujo de armas hacia México, un trabajo que no ha dado resultado al mandatario saliente Felipe Calderón.

LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN

El actual Gobierno intentó introducir nuevas medidas anti-corrupción, incluyendo una campaña de concienciación pública y el recorte de ciertos organismos del Gobierno. No obstante, los debates televisivos que tuvieron lugar durante la campaña presidencial destacaron que el estigma de la corrupción sigue dominando el discurso político en México.

Los cuatro candidatos han sido vinculados en algún momento con posibles casos de corrupción. La lista incluye desde escándalos políticos del pasado hasta vínculos familiares con personajes públicos de dudosa reputación.

La corrupción está arraigada en el sistema, con muchos corrompidos o corrompiendo. Los cárteles de la droga han infiltrado a la Policía y a los organismos judiciales de varios estados y muchos mexicanos tienen poca o ninguna confianza en las instituciones públicas como las fuerzas de seguridad.

MEJORAR LA ECONOMÍA

Gerardo Esquivel, consejero del Banco Mundial y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), identifica tres puntos clave.

"El primero es restablecer el crecimiento económico de forma sostenible y a un mayor nivel. Después combatir la pobreza, donde hemos visto resultados muy pobres en los últimos años, y tercero, generar mayores oportunidades de empleo, particularmente entre los jóvenes", expresó a la BBC Mundo.

Otro tema espinoso es la posible privatización de la empresa estatal de energía Pemex. Esta medida representa decenas de miles de millones de dólares para el Gobierno mexicano, incluso si se privatizara parcialmente.

Sin embargo, la Constitución mexicana protege el control público de Pemex, por lo que cualquier maniobra para dejarla en manos privadas enfrentará duras trabas en el Congreso.

GUERRA A LOS MONOPOLIOS

El próximo Presidente tendrá serios problemas para tratar de quitar el monopolio o contralar a las personas y familias más poderosas del país. El ejemplo más claro es el imperio de las telecomunicaciones impuesto por Carlos Slim, quien tiene gran influencia y poder en los círculos políticos mexicanos.

Los jóvenes de México salieron a las calles para manifestarse durante la campaña electoral con el fin de expresar su frustración por una sociedad que consideran elitista y unos medios monopolizados.

La campaña #Yosoy132 empezó como una protesta estudiantil pero subió de tono en el último tramo de la campaña. Los dos grandes medios privados Televisa y TV Azteca han sido objeto de la mayoría de críticas de los manifestantes.

Muchos en el movimiento conocen los medios y dicen que no van a aceptar a ningún Gobierno que ignore su petición de cambio.

RECONSTRUIR LA SOCIEDAD

La psicóloga social mexicana, Andrómeda Valencia, cree que más que nunca hace falta reconstruir el tejido social en México.

Familias de varios estados viven bajo la amenaza de la violencia vinculada al narcotráfico, lo que ha tenido un efecto profundamente traumático entre la gente joven.

"Si permitimos, de algún modo, la violencia en nuestra casa, nuestro hogar, y luego salimos a la calle y vemos más violencia", dice, "es difícil que los niños entiendan. Ellos te preguntan ¿Es normal?".

Seis años de enfrentamientos han destruido muchas comunidades y el éxodo hacia la relativamente tranquila Ciudad de México.

El Gobierno ha instaurado algunas instituciones de apoyo a las comunidades afectadas y recientemente presentó un fondo de asistencia a las familias de las víctimas, pero se ha criticado que estos recursos son inaccesibles y burocráticos.


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