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Ed. Impresa VIOLENCIA | El informe auspiciado por las Naciones Unidas precisó que tanto el régimen del presidente sirio Bachar al Asad como los rebeldes cometen crímenes de guerra

La ONU denuncia crímenes contra la humanidad en Siria

Por Agencias - Agencia - 16/08/2012


Mujeres heridas arriban a un hospital de la ciudad de Alepo, ayer.  -   Ap Agencia

Mujeres heridas arriban a un hospital de la ciudad de Alepo, ayer. - Ap Agencia

Ginebra y El Cairo |

El Gobierno de Bachar al Asad y su milicia, los “shabiha”, han cometido crímenes de guerra y contra la humanidad en Siria, según el informe de la Comisión Independiente sobre Derechos Humanos auspiciado por la ONU, publicado ayer en Ginebra.

En el documento se precisa también que los rebeldes sirios cometieron crímenes de guerra, incluidos asesinatos y torturas, aunque no “han alcanzado la gravedad y la frecuencia” de los abusos del Gobierno.

En el texto se destaca que la violencia de las fuerzas gubernamentales forma parte de una política dirigida desde el Estado.

El documento atribuye a la milicia de los “shabiha” la matanza de mayo pasado en la localidad de Hula en la que perecieron 108 personas, la mitad de ellas mujeres y niños.

El informe, de 102 páginas, será presentado el 17 de septiembre ante el Consejo de Derechos Humanos con la intención de que la comunidad internacional actúe, reseñó ayer el diario digital El País.

Este informe se publica en un momento en que la comunidad internacional ha mostrado más que nunca su pasividad o su impotencia ante la guerra civil.

Reunión

El Consejo de Seguridad de la ONU se prepara para retirar a los observadores de Siria una vez concluya el mandato de su misión y respalda la idea del secretario general, Ban Ki-moon, de abrir una oficina política en Damasco para apoyar la labor mediadora internacional y canalizar la ayuda humanitaria.

"El Consejo de Seguridad constatará el fin de la Misión de Observación de Naciones Unidas en Siria" (Unsmis), aseguró ayer a Efe una fuente diplomática del máximo órgano de decisión de la ONU que celebra hoy consultas sobre el futuro de los expertos internacionales en el país árabe.

La última extensión del mandato de la misión alargó su presencia en el país hasta el 19 de agosto e incluía una cláusula que condicionaba una ampliación al cese del uso de armamento pesado, algo que no ha ocurrido y que llevará a la muerte de la labor de los militares desarmados que han estado en Siria desde abril.

Por otra parte, el jefe del Pentágono, Leon Panetta, declaró ayer que la creación de una zona de no vuelo sobre Siria era ahora mismo casi imposible.

Los rebeldes se atribuyen ataque y atentado en hotel

Una bomba explotó ayer junto al hotel de los observadores de Naciones Unidas en Damasco, una acción reivindicada por los rebeldes sirios, que libraron también fuertes combates con el Ejército cerca de la sede del Gobierno.

A primera hora de la mañana, un artefacto explosivo estalló cerca del hotel "Dama Rose", que sirve de alojamiento a los observadores internacionales desplegados en Siria, cuya misión termina el próximo 19 de agosto y hay dudas sobre su renovación.

La bomba, que causó cinco heridos, fue colocada en un camión cisterna con gasoil detrás del citado edificio en la exclusiva calle Abu Rumaneh, donde se ubican embajadas de países occidentales y árabes, a unos metros de la sede del Estado Mayor sirio.

El viceministro sirio de Asuntos Exteriores, Faisal Maqdad, visitó la zona, donde se registraron algunos daños materiales y una gran humareda, y calificó la explosión como un "acto terrorista" que busca "desestabilizar" el país.

El rebelde Ejército Libre Sirio (ELS) reconoció su responsabilidad en la explosión y precisó que su objetivo no eran los observadores, sino un grupo de oficiales leales al régimen.


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