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Ed. Impresa LA INCERTIDUMBRE POLÍTICA, SOCIAL Y ECONÓMICA ES NOTORIA

Libia sumida en el desorden un año después de la muerte de Gadafi

Por Efe - Agencia - 21/10/2012


Tripoli | 

Un año después de la muerte del dictador Muamar al Gadafi y el anuncio de la liberación de Libia, el país todavía está en el punto muerto político, económico y de seguridad y la transición está casi bloqueada.

La constatación la ha hecho sin la menor complacencia y en los términos más amargos el personaje principal de esta transición, el presidente del Parlamento libio, Mohamed al Magrif.

 En una intervención anoche en la televisión local, el presidente de la Asamblea Nacional del Congreso (CGN, el Parlamento elegido en julio pasado) empleó las palabras "negligencia", "retraso", "descontento", "caos ","desorden" o incluso "corrupción" para describir la situación que vive su país.

Al Magrif apuntaba como el gran desafío sobre todo de la seguridad del país, diciendo que la ausencia de un Ejército y de la policía y la falta de control de armas es una "negligencia".

 En el país hay todavía milicias fuertemente armadas que, aunque las autoridades dicen que están afiliadas a las fuerzas regulares, continúan imponiendo su ley en muchos lugares.

 La inseguridad reina en varias ciudades y los asesinatos son frecuentes especialmente en Bengasi, bastión de la rebelión.

 Uno de los peores episodios fue el atentado del pasado 11 de septiembre contra la embajada de EEUU en Bengasi, en el que murió el embajador, Christopher Steven y otros tres funcionarios estadounidenses.

Otro palo en la rueda de la estabilidad y la preservación de la seguridad de Libia es Bani Walid, último bastión del antiguo régimen, todavía refugio de cientos de partidarios de Muamar al Gadafi.

Esta ciudad, situada al sureste de la capital, se escapa totalmente del control de las autoridades nuevas, está sitiada desde hace casi dos semanas.

Violentos enfrentamientos han tenido lugar en los últimos días, con el saldo de varios muertos y heridos.

En el plano político, las dificultades son mayores, y la parálisis de la administración pública tiene un impacto negativo en la vida cotidiana de la población.

Si desea obtener la confianza del Parlamento, el nuevo primer ministro, Ali Zidan, necesitará lograr un equilibrio perfecto entre las diferentes fuerzas y regiones.

INCERTIDUMBRE

El mismo sentimiento de decepción es formulado por Mohamed Zin el Abidin, miembro del antiguo Consejo Nacional de Transición (CNT), brazo político de la rebelión durante la revolución, que deploró la situación en su país y apuesta por la aplicación de un "gobierno fuerte" para poner en Libia en marcha.

Al Berasi Mohamed Aisa, un líder de la rebelión en la ciudad de Bengasi, cree que la seguridad y la paz y a la que aspiran los libios están aún lejos.

Tras el asesinato de Gadafi, los insurgentes han cometido constantes violaciones a los derechos humanos.


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