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Ed. Impresa UNA COMISIÓN DE LA CÁMARA BAJA VERIFICÓ, ADEMÁS, QUE EL NARCOTRÁFICO PENETRÓ AMPLIAMENTE PANTIPATA

Indígenas yuracarés también cultivan coca

Por Vásquez Katiuska - Los Tiempos - 7/10/2009


Un policía junto a una factoría de droga abandonada, ayer en Pantipata, durante una inspección de una comisión de diputados. - Portugal Noé Los Tiempos

Un policía junto a una factoría de droga abandonada, ayer en Pantipata, durante una inspección de una comisión de diputados. - Portugal Noé Los Tiempos

Pantipata | Los Tiempos

Mientras la población de Pantipata, en Vinto se debate entre las drogas y la agricultura y por todo lado se ven rastros del paso de los narcotraficantes en el caserío, los pueblos yuracarés en el trópico cochabambino han incursionado en el cultivo de coca.

Ambas situaciones fueron comprobadas por la comisión de Gobierno de la Cámara de Diputados en visitas a ambos lugares, al trópico en días pasados y a la comunidad del valle bajo ayer.

Pantipata, convertida en un reducto del narcotráfico en las alturas de Vinto, está llena de vestigios de fábricas de pasta base de cocaína a pesar de los esporádicos operativos que realizó la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn).

“Otra vez está fuerte el narcotráfico”, dijo un poblador de Charingo, la comunidad afectada más cercana al ver llegar a la comisión. El agricultor que, como otras 200 familias del lugar, vive de labrar la tierra y sufre por la contaminación del agua con precursores, se lamentó: “Una vez he subido y me he asombrado. Hay cerros y cerros de coca molida”.

Al recorrer las quebradas cercanas a los ríos Cotani y La Llave, es inevitable tropezarse con bolsas de coca vacías esparcidas por las laderas, fábricas abandonadas al borde del empinado y polvoriento camino que lleva a Pantipata. En cada factoría aún se ven restos de la logística usada para hacer pasta base de cocaína, según la receta colombiana que tritura la coca y la macera en tiempo récord.

Las fábricas en ruinas dominan el paisaje de Pantipata. Desde que la Felcn y la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) intervinieron la comunidad con “megaoperativos” en tres oportunidades y destruyeron, en cada caso, 80, 104 y 14 factorías de cocaína, los traficantes se instalaron en lugares inaccesibles.

Hay que caminar alrededor de una hora para hallar una fábrica y esperar a que oscurezca para ver las lumbreras en las laderas, que delatan la existencia de una factoría. La intensidad del narcotráfico en estas zonas provocó que Pantipata se enfrente con varias comunidades por la contaminación del agua.

“Hemos visto dos pisos: uno (Charingo) con gente que trabaja con la agricultura. Y más arriba otro piso (Pantipata) con vehículos de lujo, coca, fábricas. Hemos visto una comunidad narcotraficante”, dijo el vicepresidente de la Comisión, Arturo Murillo. Agregó que hay negligencia en la Prefectura, que, pese a conocer de las denuncias, aún no estableció un control policial y se espera que culmine la construcción de un puesto policial para recién instruir que la Policía vigile la zona.

¿Por qué no?

Antes los indígenas del Isiboro Sécure no cultivaban coca. “Si los colonos, lo hacen, ¿por qué nosotros no?”, justifican.

 

UNA COMISIÓN DE DIPUTADOS COMPROBÓ EL HECHO EN EL PARQUE ISIBORO SÉCURE

Indígenas: “¿Por qué nosotros no?”

El auge de la hoja de coca comienza a seducir a los indígenas de la etnia yuracaré. Los originarios que se declaraban ajenos a “la cultura de la coca” ahora debutan como productores de la milenaria hoja, según una verificación en terreno de la Comisión de Gobierno del Congreso Nacional con diputados del oficialismo y la oposición, que el lunes sobrevoló el territorio indígena en el  Parque Nacional Isiboro Sécure. 


En la población de San Miguelito, donde la pasada semana se enfrentaron indígenas con colonos por el avasallamiento de tierras, se hallan alfombras de coca expuestas al sol, informó el vicepresidente de la Comisión, Arturo Murillo. 


“¿Por qué están cultivando?”, fue la pregunta de la delegación a los indígenas. Los yuracarés cuestionados respondieron con otra pregunta: ¿Por qué sólo los colonos pueden cultivar y nosotros no? Las observaciones tensionaron el encuentro y por poco los diputados Murillo, Edgar Lazcano y Alejandro Peña, acaban como rehenes de los indígenas, dijo la misma fuente. 


Los cultivos de coca en el área protegida ganan terreno a costa de la devastación de grandes extensiones de selva. Alrededor de San Miguelito, se ven terrenos devastados con la tala indiscriminada de árboles maderables. La depredación tiende a acelerarse con la quema de bosques. En un día, pueden verse hasta seis focos de incendio forestal, presuntamente provocados por indígenas y colonos, que se disputan espacios para cultivar más coca. 


Se estima que hay más de un centenar de cultivos de coca, dispersos en la línea roja del Parque, que advierten con provocar un desastre ambiental, producto de la acelerada deforestación y chaqueos.


Un fenómeno paralelo a la explosión de cultivos de coca son las largas filas de vehículos en las gasolineras de Villa Tunari, donde se ha hecho común ver a los motorizados aglomerados en las estaciones. Una explicación para el aumento inusitado de la demanda es que el combustible va a dar como precursor a las fábricas de cocaína, señaló Murillo. 


En San Miguelito permanecen 20 policías del Comando Departamental para evitar un rebrote de la violencia entre indígenas y cocaleros. Sin embargo, los cultivos de coca proliferan sin que se asuma una medida para que los sembradíos se mantengan fuera de la línea roja.

 

Vehículos de lujo

Por los conflictos, los pobladores de Pantipata resolvieron orgánicamente dejar de hacer droga, según una pastorcita del lugar, porque por culpa de unos pecaba toda la comunidad. Ahora se controlan entre ellos para evitar el estigma.


Sin embargo, aún trajinan vehículos con carga de abono e el que va escodida la coca, según los pobladores de otras comunidades. Tan común como las fábricas abandonadas en Pantipata son los vehículos tipo vagonetas y “surubíes” parqueados en casas campesinas.



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