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Ed. Impresa EXPERTA SUGIERE INCIDIR EN TERAPIA SOSTENIDA

Inaudito: el hogar con 42 niños violados sigue abierto

Por Vásquez Katiuska - Los Tiempos - 3/02/2010


El frontis del hogar de niños y adolescentes Vida Bolivia, en Sipe Sipe. - Rocha José Los Tiempos

El frontis del hogar de niños y adolescentes Vida Bolivia, en Sipe Sipe. - Rocha José Los Tiempos

Detrás de los muros del hogar C.V.B de Sipe Sipe continúan viviendo bajo el mismo techo los 42 niños y adolescentes violados con sus potenciales agresores, adolescentes de más edad, sin que se vean la aplicación de medidas de protección o el comienzo de una terapia profesional para las víctimas.

Ayer, la directora del Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges), Miriam Cadima informó que el centro está abierto, porque “no es fácil reubicarlos, son más de 70 niños y no se ha establecido responsabilidades”. Agregó que mañana su despacho brindará un informe de las acciones preventivas que se han tomado. 

Una experta en procesos contra agresores sexuales y atención de víctimas del Centro Una Brisa de Esperanza (CUBE), Leonor Oviedo se mostró en desacuerdo con la administración y existencia de los hogares “hasta en eso estamos atrasados, los hogares deberían desaparecer y tratar de insertar a los niños en familias sustitutas (de corazón) o con su familia extendida (tíos o parientes)”.

Cuestionó la tendencia del Sedeges y las defensorías de institucionalizar a los niños y adolescentes de familias disgregadas. Explicó que los niños que van a un centro son más vulnerables a ser abusados, porque los prejuicios de verlos como mercancías, objetos o como menos valor que un adulto o que un joven, se agudizan.

Como cualquier violación, las  de  los hogares tienen que ver con “esquemas mentales de relaciones de poder y se van a seguir dando hasta que se vea al niño como un ser humano, como imagen y semejanza de Dios”. Oviedo continúo: “los niños son percibidos como un estorbo, objeto sexual, objeto social y van a seguir los abusos”. Pero lo que sucede en los hogares como los seis en los que se descubrieron 138 niños y adolescentes violados también está relacionado con el personal que generalmente percibe a los niños como “los hijos de nadie”, que pueden ser maltratados., porque nadie va a reclamar por ellos.

Urge una terapia del alma

Cerrar las cicatrices de los niños y adolescentes abusados es vital para que las víctimas encaren su vida sin sentimientos de culpa, traumas o se vuelvan agresores, asegura la experta.


Pero, un obstáculo para ello es que el “Sedeges y las defensorías son botines políticos, no hay gentes profesionales, a veces hay zapateros en lugar de psicólogos”.


La tarea de los psicólogos no es llevar a todos los niños ante un forense sino que antes debe apelar a técnicas para separar a los niños que no fueron violados. Después, lo primero es “sostener” a la víctima para que no asuma que “es culpable y diga quien es el agresor”. El segundo paso es el “peritaje psicológico” que siguiendo técnicas científicas se confirma o descarta al agresor. El tercer aspecto y tan importante como los anteriores es la “terapia de sanación en la que ya no se toca la agresión sino que se establece una estrategia para que la víctima reelabore lo que vivió ya no como trauma y esto puede durar meses o años, depende de la personas”, expresó Oviedo.

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