Local

Miércoles 08 de febrero del 2012. Actualizado a las 15h55 (Gmt -4)

Buscar en lostiempos.com

Ed. Impresa Tres tragedias en cuatro días han dejado 41 fallecidos en Cochabamba. ¿Las causas?: fallas humanas y mecánicas

Un día después, otro accidente con muertos

Por Vás­quez Ka­tius­ka y Ro­jas Jac­ke­li­ne - Los Tiempos - 29/06/2010


Las flotas Naser y Nobleza después de chocar, ayer en el kilómetro 150 de la carretera Cochabamba-Oruro - Rocha José Los Tiempos

Las flotas Naser y Nobleza después de chocar, ayer en el kilómetro 150 de la carretera Cochabamba-Oruro - Rocha José Los Tiempos

Tras el último accidente de tránsito protagonizado por las flotas Nobleza (1259-NIX) y Naser (1795-PHA), ayer en la ruta Cochabamba-Oruro en la zona de Irutambo (Confital), distante a 145 kilómetros de la ciudad, la cifra de fallecidos aumentó a 41 y a casi un centenar de heridos como consecuencia de la cadena de siniestros que se han registrado en la carretera al occidente desde el 24 de junio, en Cochabamba.

Apenas habían transcurrido 24 horas desde el trágico accidente de la flota Trans Uncía, en el que murieron 25 personas, cuando las flotas Nobleza, que venía de Oruro a Cochabamba, y Naser, que iba en sentido contrario, impactaron frontalmente en la población de Irutambo, informó el comandante de Tránsito de Oruro, Guido Espinoza.

El mortal choque de las flotas ocurrió en la misma carretera en la que el pasado 24 de junio la flota El Dorado se embarrancó en el Sillarcito (Bombeo), cobrando 13 vidas en lo que se constituyó el quinto accidente de esta empresa con un elevado costo de vidas, pues en los últimos cuatro años han muerto 69 personas en siniestros de las flotas Dorado.

Por los primeros informes, se conoce que la flota Nobleza, que trasladaba 55 pasajeros, intentó adelantar a un vehículo por lo que invadió el carril contrario sin percatarse de la trayectoria de la flota Naser, con 40 pasajeros registrados, que en un instante quedó en frente del bus Nobleza que tampoco alcanzó a frenar.

Tras el impacto murieron instantáneamente dos pasajeros, y una tercera fue evacuada de inmediato al centro de salud de Leque Palca, el más cercano al lugar del accidente, pero falleció, informó el investigador de Tránsito, Miguel Valdivia.

Una Patrulla de la Policía Caminera fue la primera en llegar a la zona, cerca de las 10:15, para socorrer a al menos 16 heridos.

Los sobrevivientes se distribuyeron entre hospitales de Oruro y Cochabamba, debido a que muchos pidieron ser traídos a Cochabamba con sus familiares, agregó Espinoza.

La Unidad de Rescate en Carreteras de la Policía y paramédicos del Hospital Esperanza de Anocaraire (Vinto) se sumaron a la tarea de rescate. Con la ayuda de vehículos particulares y buses fueron evacuados todos los heridos, mientras que los pasajeros que resultaron ilesos continuaron con su viaje.

Según las primeras investigaciones, el accidente se debió a la imprudencia del conductor de la flota Nobleza que realizó una maniobra prohibida al invadir el carril contrario, que suele ser una de las prácticas más comunes de los buses en esa carretera, sin percatarse de la trayectoria de la flota Naser.

Al tratarse del tercer accidente en la carretera a La Paz y Oruro, la investigación se coordina entre Tránsito de Oruro y Quillacollo. El comandante de Oruro informó que tras la cadena de accidentes ambos departamentos alistan un plan para ajustar los controles.

Mientras, el jefe de Tránsito Quillacollo, Miguel Cardoso, expresó que los investigadores y la Fiscalía han intensificado las averiguaciones de los accidentes de las flotas Dorado y Trans Uncía con el objetivo de establecer en al menos 15 días las causas de ambos siniestros.

Evo
El Presidente Evo Morales lamentó los accidentes a tiempo de atribuir el alto índice de siniestros a los caminos. Explicó que los anteriores gobiernos no se preocuparon por hacer caminos de doble vía.

Por lo que, dijo que una prioridad de su gestión es culminar los proyectos a diseño final de la ampliación de los tramos: La Paz- Oruro, Montero- Cristalmayu y Oruro-Cochabamba.

Fiscal ordena más control

Ante la ola de accidentes registrados, el fiscal general, Mario Uribe, instruyó a los fiscales de distrito que tomen las acciones para que Tránsito cumpla con su deber de controlar a los operadores de larga distancia ante indicios que revelan la falta de control en las terminales y los retenes de la Policía Caminera, según declaraciones a la prensa.


Según las normas vigentes, los policías responsables de los controles son susceptibles de ser procesados por incumplimiento de deberes, entre otros delitos, si permiten el paso de buses en mal estado, choferes en estado de ebriedad, sin licencia o que lleven exceso de pasajeros.


En Cochabamba, el Comando Departamental aún no ha presentado un informe oficial sobre el rol de los responsables de la terminal de buses de Cochabamba, que controlaron la salida de la flota Trans Uncía el pasado 26 de junio, al margen de las investigaciones para esclarecer las causas de los siniestros.


Tampoco existe un reporte sobre la actuación de los policías del retén de Confital, que el pasado 24 de junio dejaron pasar la flota El Dorado con exceso de pasajeros.

 

LOS DATOS

En el caso de la flota El Dorado existen vestigios de que el bus viajaba con exceso de pasajeros. La Fiscalía imputó al chofer del bus por homicidio en accidente de tránsito, aunque dio negativo en la alcoholemia.


El accidente de la flota Trans Uncía está rodeado de irregularidades, como que ninguno de los 47 pasajeros registrados  –aunque existían 72 ocupantes– tiene el carnet de identidad. A ello se suma que los choferes que figuran en la lista presentada en la terminal no se encontraban en el momento del accidente, por lo que se sospecha que el bus era conducido por otros.

 

HAY DIFERENTES VERSIONES

Incertidumbre sobre quién manejaba la flota

A dos días del accidente de la flota Trans Uncía, aún es un misterio quién manejaba el bus que iba repleto de pasajeros de Cochabamba a Llallagua.


Existen diferentes versiones que dan cuenta de que dicho bus era manejado por una mujer identificada como Gladis Gandarillas Vallejos, copropietaria del bus y quien portaba una licencia de conducir categoría “C”, pero cuyo nombre no figura en la lista que la empresa presentó en la terminal de buses.


La supuesta conductora de la flota falleció en el accidente. Sin embargo, Tránsito le realizó la prueba de alcoholemia, que arrojó un resultado negativo. La madre de Gladis, Paulina Vallejos, contó al recoger el cadáver de su hija que ésta solía manejar la flota y tenía la experiencia para ello debido a que desde joven manejó diferentes modelos de vehículos. Los investigadores no han descartado esta posibilidad pero aún recaban más indicios para precisar quién manejaba.


Sin embargo, el comandante de Tránsito Quillacollo, Miguel Cardozo, informó que la principal hipótesis que se maneja es que la flota era manejada por el sobrino de los choferes que se registraron en la terminal, Alejandro Gandarillas Pérez de tan sólo 22 años, que no cuenta con la licencia categoría “C”, necesaria para manejar los buses de larga distancia.


El sobrino de los choferes registrados sobrevivió al accidente y se recupera en la Caja Nacional de Salud. Se prevé que Tránsito le tome su declaración en los siguientes días. Mientras tanto, se halla con custodia policial. 


Según el registro de Tránsito de la terminal, el bus salió conducido por David Gandarillas con licencia de categoría “C” 3005490.

La misma versión dio el retén de Suticollo, que indicó que el chofer era David Gandarillas. Sin embargo, el mencionado conductor no figura ni entre los fallecidos ni entre los heridos o ilesos. El hermano de éste y también el segundo registrado, Rodolfo Gandarillas, declaró que no se encontraba en la flota porque tenía un compromiso en Llallagua.


Según algunos pasajeros antes del accidente los supuestos ayudantes de la flota, posiblemente el joven conductor y un adolescente, les advirtieron del accidente al instruirles que se acomaden en la parte trasera del bus. Mientras que la mujer, que supuestamente manejaba pero fue confundida con una pasajera, dijo que los frenos estaban mal.

 

LA ASEGURADORA DESTINARÁ 200 MIL DÓLARES PARA LAS INDEMNIZACIONES 

Credinform prepara millonaria indemnización a las víctimas

La aseguradora Credinform garantizó la indemnización a las víctimas de los accidentes. El gerente de la organización, Alberto Flor, expresó que “el primer objetivo es cubrir el gasto de curación de los heridos” con los recursos del Seguro Contra Accidentes de Tránsito (Soat) que asciende a una cobertura aproximada por víctima de 3 mil dólares. 


Ante los indicios de irregularidades en los accidentes registrados no descartó iniciar una demanda legal contra los propietarios de las empresas de transporte interdepartamental, entre ellas Trans Uncía, por el exceso de pasajeros que llevaba el bus siniestrado.


También aclaró que en ningún caso se dejará de atender a las víctimas de la tragedia y calculó que, entre el accidente protagonizado por la flota El Dorado en pasados días y el del fin de semana de Trans Uncía, los costos entre la indemnización a los familiares de los fallecidos y los costos de atención médica a los heridos pueden llegar con facilidad a superar los 200 mil dólares, que la aseguradora tendrá que cubrir.


Alberto Flor dijo, sin embargo, que las investigaciones continuarán hasta esclarecer las causas y que lo más triste que dejan estos accidentes es que muchos de los heridos no podrán restablecerse nunca más porque sufren amputaciones de algún miembro físico y otro tipo de secuelas físicas. También recordó que el seguro puede cubrir un mínimo de 3 mil dólares y un máximo de 3.500 dólares por paciente.


Los sobreviviente de los tres accidentes permanecen internados en al menos seis clínicas de Vinto, Quillacollo y Cercado.


En la ciudad se hallan hospitalizados en el Viedma los pacientes más graves.


Otra cantidad de heridos también recibe atención en el Hospital Esperanza de Vinto, donde también se ubicada la Unidad de Rescate en Carreteras, que es la primera en llegar a los siniestros.


NIÑOS HERIDOS

Dos de los 18 niños que viajaban en la flota Trans Uncía aún luchan por su vida. Jhonny Arahuaca y Bryan, ambos de 8 años, se encuentran internados en terapia intensiva del Hospital Pediátrico Manuel Asencio Villarroel, de la ciudad de Cochabamba, con un diagnóstico crítico.


Los menores son parte de las víctimas del trágico accidente ocurrido la madrugada del pasado domingo y protagonizado por la flota Trans Uncía.


De acuerdo al informe de la directora del pediátrico, Rosalía Cejas, el estado de salud de los niños “es muy delicado y la evolución es estacionaria” porque ambos sufrieron hundimiento de cráneo y ambos han sido intervenidos quirúrgicamente.


En el caso del niño Bryan, éste presenta policontusión, fractura de fémur, húmero y fractura expuesta de maxilar inferior, además del traumatismo encéfalo craneal, por lo que no se descarta que pueda ser trasladado nuevamente al quirófano para una segunda intervención. Nadie ha respondido aún por los dos menores. En el hospital no se ha presentado familiar alguno para saber sobre el estado de los pequeños y desde el hospital se pide a la población dar cualquier dato sobre posibles familiares de los niños.

 

LAS FLOTAS

La empresa de transporte interdepartamental Trans Uncía cerró sus boleterías de atención al público en la terminal de buses de Cochabamba. Una sola encargada se ocupaba ayer de organizar la documentación de la empresa. La encargada se negó a hablar con la prensa.


Por otro lado, la empresa El Dorado trabajó ayer con total normalidad: muchas personas hacían colas para adquirir pasajes de dicha empresa. El encargado de la venta dijo que la empresa no ha recibido orden de cerrar atención al público. También dijo desconocer si existen sanciones y confirmó que toda la atención y los viajes se realizan de manera normal.


Sin embargo, la Autoridad de Telecomunicaciones y Transporte dijo que en unos 45 días, desde el día del accidente, emitirá la sanción correspondiente contra la empresa.


El Dorado puede recibir dos tipos de sanciones administrativas: una multa de 27 mil bolivianos y la suspensión temporal de uno a 30 días.


Mientras que el chofer puede ser sancionado con una condena de tres a seis años, dentro de un proceso penal, que puede concluir en un juicio en un plazo de al menos seis meses.

Ultimas noticias