Ed. Impresa LEGADO | Los templos centenarios, vigilados por el ojo gris del Tunari, han sido testigos privilegiados de la historia del Valle de Cochabamba y aunque el tiempo les ha puesto innumerables pruebas, estos gigantes silenciosos siguen de pie en el centro his
Templos: la trama de la vieja ciudad
Por Katiuska Vásquez - Los Tiempos - 5/09/2010
CATEDRAL. Con 309 años de historia es un ícono de la ciudad. Predomina el diseño neogótico. Se construyó sobre una primitiva capilla, en la “Chacra de Garci Ruíz de Orellana”. Su edificación comenzó en 1619 y se encaminó en 1701. - Rodolfo Goitia Los Tiempos
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Son más que cuatro paredes. Silenciosos sobrevivientes del pasado de la cruz y la espada. Su génesis está ligado a la “Villa de Oropesa”: aquél tramado de casonas, chozas y templos de la Colonia, atravesados por las aguas del Tamborada y el Rocha. Gigantes de piedra, barro y ladrillo que han resistido al tiempo y hoy son las joyas de la vieja ciudad. Sus enormes muros, revestidos con pan de oro y zinc, donde se posan las imágenes más demandadas en las tempestades, son el reflejo de la primera cara que tuvo la capital del valle.
El imponente templo de San Francisco es parte de la primera fotografía de la Villa de Oropesa, aquel valle donde se fundó la ciudad de Cochabamba. Es el edificio más antiguo, edificado en 1581; rehecho en 1782; y modernizado en 1926, según los investigadores José de Mesa y Teresa Gisbert. A fines de 1937 sufrió una de sus mayores transformaciones con la destrucción de su cementerio para dar paso a la ampliación de calle Bolívar.
A San Francisco le siguió el templo mayor: la catedral de San Sebastián, vecina de los poderes y sello indeleble de la identidad de la ciudad vieja. Por la pluma de los cronistas, se sabe que la primera fisonomía de la Villa de Oropesa, tenía imagen de un poblado sencillo hecho de adobe y piedra, incluso por sus templos.
La catedral nació empujada por un cabildo en 1619 sobre la base de una iglesia pequeña y provisional, que existía antes de la Villa de Oropesa. La obra fue encarada por Domingo del Mazo, luego de que el diseño del arquitecto Juan Canedo, se desechara.
Los investigadores la resaltan por su portada y como monumento Virreinal. En 1996 fue restaurada por Mario Moscoso y Fernando Claros. En esta intervención además de arreglos en el techo y la fachada se removió el suelo, porque tenía ondulaciones a causa de las tres criptas. Durante las excavaciones se hallaron 13 entierros completos de militares, mujeres y niños. Entre ellos, de los obispos Anaya y del Granado, sepultados en una de las paredes, según las tradiciones coloniales: sentados y con la vestimenta pontificia, incluso, con sus mitras, báculos y anillos, según registros del Archivo Histórico de la Alcaldía de Cercado.
Después, de una cadena de pedidos de los jesuitas en 1716 se fundó la Compañía de Jesús, para apoyar a las misiones de Moxos. En su época de oro, se construyó el colegio San Luis Gonzaga en la actual avenida Heroínas, en cercanías de la Ayacucho y Baptista, donde se encuentra actualmente el Arzobispado.
La iglesia jesuita sobre la General Achá y Baptista, se construyó en 1730, según el historiador jesuita, Javier Baptista Morales.
Símbolos de la vieja ciudad
Los templos, hitos de la sociedad colonial, ahora son la esencia del centro histórico. Resaltan construcciones como la de Santo Domingo, el templo que más ha conservado su esencia. Comenzó a construirse en 1778 y no se había concluido hasta 1795, cuando su benefactor Francisco Claros murió. Consta de una planta de cruz latina con cúpula. Su portada es una de las más originales pues tiene dos pares de atlantes (columnas) que rodean la entrada. Es el único edificio de Cochabamba donde se hace gala de lo curioso como los templos mestizos del altiplano.
El Hospicio carga con una historia de 135 años. Su génesis está conectada con la idea de los padres franciscanos de 1857 de abrir un albergue para misioneros. Se levantó sobre el terreno de su benefactora: Melchora Aneiba viuda de Salamanca, donde se hizo una capilla primitiva. En 1875, se construyó el templo. Pero, el temblor de 1943 le ocasión serios daños. Entre 1952 y 1966 se demolió el convento y se reemplazó con el que ahora está en la céntrica plaza Colón.
Es parte de esta historia, el templo y convento de Santa Clara, fundado en 1648. La primera abadesa de esta reliquia fue: Andrea de la Trinidad Enríquez, que llegó del Cuzco para vivir en el monasterio, edificado con ayuda de una benefactora llamada: Francisca de Vargas, según datos de la época.
LAS IGLESIAS Y CONVENTOS DEL VALLE
Aún quedan en Cochabamba vestigios de la vida colonial, que se han adaptado a la denominada modernidad. Si hay algo que marca la identidad del centro histórico son las casonas y los templos, así como los balcones de casas de finales del Siglo XVIII, aunque muchos de los detalles se han perdido. A continuación un resumen de la red de templos de la ciudad.
TEMPLOS FUNDACIÓN CARACTERÍSTICAS
San Francisco 1581 Monumento de interés histórico
San Agustín 1578 Se convirtió en teatro y oficinas
La Merced 1600 Fue bárbaramente demolida
Catedral 1619 Es la iglesia mayor construida sobre una capilla
Santa Clara 1648 Templo y convento dedicado a la oración
Compañía de Jesús 1716 Construida de piedra con tres naves con cúpula
Santo Domingo 1778 Es el mejor conservado por su estilo colonial
El Hospicio 1875 Nació como albergue para misioneros
San Antonio 1939 Se hacen cargo padres de Carmelitas
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