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Ed. Impresa INVESTIGACIÓN | La Fiscalía conforma equipo de investigación para detener al padre y principal sospechoso del doble asesinato, Raúl Sánchez

Consternación y llanto en Sacaba por doble crimen

Por Katiuska Vásquez - Los Tiempos - 13/05/2011


Los pobladores de Sacaba durante el velorio de Claudia Flores y su hijo Máximo, ayer. - José Rocha Los Tiempos

Los pobladores de Sacaba durante el velorio de Claudia Flores y su hijo Máximo, ayer. - José Rocha Los Tiempos

El asesinato cometido contra María Claudia Flores Limachi (30) y su hijo Máximo (10), además de la agresión contra las niñas Evelyn (8) y María (5), en Oronkona, ha consternado ayer a la población de Sacaba que salió, con los ataúdes, a la carretera para exigir a las autoridades celeridad en la investigación para dar con el responsable del crimen.

En tanto, el Ministerio de Gobierno pidió ayer realizar los máximos esfuerzos a la Interpol de Bolivia y Argentina en la búsqueda del principal sospechoso del crimen, Raúl Sánchez, esposo y padre de las víctimas.

La comunidad pidió la captura del responsable del crimen, que la noche del sábado mató a la mujer, a su hijo y dio por muertas a sus dos hijas.

Es la peor matanza ocurrida en Sacaba en los últimos años.

Ayer, mujeres –como Claudia Flores– que trabajan día y noche para llevar comida a sus casas, armaron un altar en plena carretera para llamar la atención de las autoridades y reprocharon los intentos de politizar la tragedia de esta familia. Alrededor de los ataúdes colocaron pancartas con leyendas como “Por los derechos de la mujer y el niño, que se haga justicia, porque el día de mañana puede ser usted o su hijo”.

Trabajadora, comunicativa, alegre y dispuesta a romper con el yugo del padre de sus tres hijos, quien acababa de llegar de Argentina después de abandonado en dos ocasiones y tras dos años de ausencia, es así como las vendedoras que conocieron a la víctima la recuerdan ahora.

“A él no le importa si vivimos o morimos”, fue lo último que le oyeron decir a Claudia, el sábado después de la medianoche, cuando cerró su puesto de hamburguesas en Oronkona y dirigió sus pasos hacia la casa, donde la esperaba el hombre que la abandonó.

La expresión de rechazo de María Claudia le costó la vida. El homicida la esperaba con un combo, discutieron, las wawas chillaron, pero ningún vecino quiso intervenir. Luego, se impuso el silencio.

Así transcurrieron cuatro días hasta que la fetidez que salía del cuarto alarmó a los vecinos: Claudia estaba muerta junto a su hijo. A un lado, las dos niñas estaban vivas de milagro tras sobrevivir cuatro días junto a los cadáveres, sin comida y sin agua. 

    
Ayer, la Fiscalía informó que ya hay una orden de captura contra el principal sospechoso, Raúl Sánchez. Son dos los fiscales a quienes se ha encomendado la detención junto con la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de Sacaba.

Según el fiscal de Distrito, Camilo Medina, se ha dado la instrucción a las fronteras de detener al sospechoso y ante versiones que apuntan a que Sánchez volvió a  Salta (Argentina), los pobladores exigen que la Ministra de Justicia, Nilda Copa, contacte a las autoridades en Argentina para detener  al  asesino.

Velorio en la carretera

Como la vida no es la misma en Oronkona, una villa que está en la entrada a Sacaba, tras el macabro asesinato la zona se paralizó ayer.  Armaron un altar para velar a Claudia y Máximo sobre la carretera. Organizaron una colecta para cubrir la curación de las niñas y lo que haga falta para enterrar a la madre y a su hijo.


Su gesto despertó la solidaridad de todo el que pasaba. En una mañana recolectaron casi 7 mil bolivianos.  Las floristas del mercado Calatayud colmaron de rosas, claveles, gladiolos e ilusiones el altar de las víctimas.  Ni bien llegaron los ataúdes, los ojos de las mujeres se humedecieron y un pastor evangélico pidió que la madre y su hijo estén en el paraíso. En medio del llanto se abrían paso los reclamos: “queremos  justicia, que las autoridades vengan, un módulo policial, una pasarela y un mejor hospital”.


LA MÁS PEQUEÑA FUE OPERADA AYER

Despertaron las niñas y no recuerdan nada

Gisela Alcócer Caero

Evelyn abrió los ojos en la sala Piolín del hospital pediátrico Manuel Ascencio Villarroel y vio que en la cama que estaba frente a la suya había otra niña completamente dormida. No recuerda nada de lo que le sucedió en sus cinco años de vida. ¿Cuál es su nombre?, ¿cuántos años tiene?, ¿por qué está ahí?, ¿quién la llevó?, ¿quién era la niña que veía frente a ella?, ¿quién era su mamá?, ¿por qué esta tan solita?... sólo preguntas sin respuestas.


“Ninguna de las dos niñas va a recordar nada de lo que les ocurrió”, dijo el director de este centro médico, Vladimir Rojas, quien explicó que por haber sufrido mucho físicamente, hasta el grado de entrar en coma, su cerebro, al igual que el de su hermana María, borró todo lo que ha vivido. “Yo creo que van a tener que contarles lo que les pasó, porque ellas nunca recordarán nada”, dijo el experto.


Las dos pequeñas despertaron ayer a una nueva vida, en la que la madre y el hermano mayor al que no recuerdan ya no están.

Tras la paliza que les habría dado su propio padre, a quien además acusan de ser el asesino de su madre y hermano pasaron cuatro días en un estado de coma profundo que les permitió vivir, según el pediatra que las atendió en el centro al que fueron trasladadas.


“En los 20 años que tengo como pediatra nunca he visto a un niño en tan mal estado. Los huesos de sus cabezas estaban en el mismo estado en el que queda una sandia que es arrojada desde el segundo piso de un inmueble y, sin embargo, sus cerebros están intactos”, dijo Vladimir Rojas, quien explicó que la niña menor fue intervenida para levantar los hundimientos de los huesos del cráneo.


Pero, ¿cómo sobrevivieron sin comida y bebida por cuatro días?, es una respuesta que nadie se anima a dar. Probablemente se debió a que eran niñas bien alimentadas, porque su madre las cuidaba bien, o tal vez sea una prueba de que Dios existe y que ése no era el momento en el que quería llevarlas a su lado.


“Ya no están en riesgo sus vidas, pero no deja de ser delicado su estado por las lesiones que han tenido”, dijo el médico, quien además explicó que no están en la sala de terapia intensiva y que ambas tienen “múltiples fracturas de cráneo graves.

Se les ha realizado placas radiográficas a ambas niñas y sólo se ha observado que tienen golpes contundentes en la cabeza. Ninguna otra parte del cuerpo presenta otra lesión.



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