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Ed. Impresa MALTRATO | Familiares piden investigar muerte de niña de un año en guardería administrada por Alcaldía de Colcapirhua y Sedeges

Madre halla a su hija muerta en guardería de Colcapirhua

Por Katiuska Vásquez - Los Tiempos - 4/08/2012


La guardería de Colcapirhua, administrada por personal dependiente de ese municpio. - Da­vid  Flo­res Periodista Invitado

La guardería de Colcapirhua, administrada por personal dependiente de ese municpio. - Da­vid Flo­res Periodista Invitado

Al final de la tarde del 2 de agosto, Cintia Aquillos fue a recoger a su hija a la guardería del mercado de Colcapirhua y se la entregaron sin vida. Victoria Puma Aquillos (1) había muerto antes de que llegara su madre por una asfixia por bronco aspiración, sin que las educadoras se percataran de ello y le brindaran asistencia.

Cuando la madre llegó a la guardería, que atiende a 40 niños de cero a seis años, la educadora Elizabeth Quispe le dijo que su hija estaba durmiendo en el cuarto de cunas y que la iba ir a traer. “De pronto escuche a Elizabeth gritar: no despierta, no despierta”, contó la madre en la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de Quillacollo.

Sin más, la educadora le dijo a la madre que cargara a la niña y tratará de despertarla. “Mi hija ya estaba morada”, añadió la madre. Inmediatamente fue en busca de un taxi y llevó a la niña hasta el hospital Cuschieri, donde el médico le dijo que ya llegó muerta y no se podía hacer nada.

Después de escuchar al médico, la madre se fue con su hija en brazos hasta la Brigada de Protección a la Familia de Colcapirhua, donde denunció a las educadoras por negligencia y homicidio de su hija, que según ella estaba sana y como muestra guarda la tarjeta del último control médico.

Entierro 

Victoria Puma Aquillos fue enterrada ayer en el cementerio de Colcapirhua a las pocas horas de que la Fiscalía de Quillacollo liberara con citación a la principal acusada, Elizabeth Quispe de Chipaya, a pesar de la flagrancia y de no haber sido llevada ante un juez.

En tanto, la responsable de la guardería, Marcela Colque, quien al enterarse de la muerte de la niña intentó esconderse de la Policía en la Alcaldía de Colcapirhua, fue trasladada por la Brigada hasta la Felcc de Quillacollo, de donde fue liberada a las pocas horas.

Las educadoras dieron versiones contradictorias sobre lo que pasó la niña. Primero dijeron que estaba mal desde hace dos días y murió súbitamente mientras dormía. Después explicaron que no vieron nada y que se enteraron de la muerte cuando la madre vino a recoger a su hija.

El informe forense concluyó que la niña murió de asfixia por bronco aspiración, ya que se encontró una gran cantidad de líquidos en los pulmones sin recibir ayuda.

“¡Qué bien que han venido! (a la prensa) Ojalá se cierre esta guardería: es una cárcel para los niños. Las educadoras se van y los dejan encerrados llorando. Los niños no quieren quedarse aquí”, denunció una mamá que dejó de llevar a su hijo al centro.

Denuncian presiones

El alcalde de Colcapirhua, Milton Garabito, fue acusado por la madre de la niña fallecida en la guardería de ese municipio de presionar a la Felcc y la Fiscalía para que la educadora y principal sospechosa sea liberada con el argumento de que se trató de un hecho “fortuito”.

Milton Garabito dijo que no presionó a la Policía para que la educadora sea liberada con una simple citación. Pero, sí reconoció que instruyó que el asesor de la Alcaldía sea quien asuma la defensa de la funcionaria por tratarse de una persona de escasos recursos.

Desde la representación del Ministerio de Transparencia se supo que ningún Alcalde puede utilizar a los abogados del municipio para patrocinar la defensa de una funcionaria y que si se trata de una persona con pocos recursos la Constitución Política del Estado prevé que Defensa Pública le asigne un defensor de oficio.

Por este hecho, el alcalde Garabito puede ser procesado por encubrir un homicidio culposo. Según Transparencia lo que corresponde es que la Alcaldía inicie un proceso administrativo para determinar responsabilidades.

En tanto, que la Defensoría también debe participar en la denuncia y posteriormente querellarse, porque su indiferencia puede derivar en un proceso por incumplimiento de deberes.


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