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Expertos de WWF coinciden en urgencia de que la comunidad mundial adopte medidas para preservar la naturaleza

Por Abi - Agencia - 16/03/2010


LA PAZ |

Tras el fracaso de la Cumbre Mundial sobre el Cambio Climático que se realizó a mediados de diciembre de 2009 en Dinamarca, diversas organizaciones internacionales comenzaron a elaborar investigaciones que llaman a la comunidad mundial a sumar esfuerzos para preservar la naturaleza y el medio ambiente.

  Uno de esos estudios fue elaborado por el Fondo Mundial para la preservación de la Naturaleza (WWF) que ha advertido sobre la necesidad de trabajar en las naciones sin importar las inversiones para evitar la deforestación de los bosques como uno de los pasos en defensa del medio ambiente.

  Bolivia ha convocado a Jefes de Estado, expertos, ecologistas, movimientos sociales e indígenas a la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático que se celebrará del 20 al 22 de abril en Cochabamba, precisamente para analizar esta problemática.

  El objetivo del encuentro es promover iniciativas para la preservación del medio ambiente y de la Madre Tierra como principal garantía de la sobrevivencia del planeta y del ser humano.

  A la reunión han asegurado su presencia miles de representantes de movimientos sociales y ecologistas, además de Jefes de Estado, tras el fracaso de la Cumbre que se desarrolló en Copenhague, Dinamarca, en diciembre pasado.

  El fracaso se produjo ante la irreductible posición de las naciones industrializadas por negarse a probar medidas más efectivas para evitar una paulatina destrucción del planeta y del ser humano.

  El presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, denunció la irracional industrialización que llevan adelante los países ricos que solamente buscan el lucro al promover la explotación inmisericorde de los recursos naturales en las naciones en desarrollo, lo que ha provocado un desequilibrio en el planeta.

  Morales subrayó su convencimiento de que es más importante respetar los derechos de la Madre Tierra y de la naturaleza antes que los derechos humanos, porque el hombre depende de ello para sobrevivir.

  En concordancia con esas preocupaciones, el Fondo Mundial para la Naturaleza señaló en una reciente investigación que la deforestación contamina más que todos los automóviles, trenes, aviones y barcos del mundo.

  Este estudio fue publicado el martes por revista científica "PLoS Biology" y señala que ampliar la protección de los bosques es una forma eficiente y barata de combatir el cambio climático.

  El estudio resalta la importancia de los trabajos de conservación de las áreas forestales como un mecanismo para preservar la biodiversidad y las culturas indígenas.

  Señala que la destrucción de los bosques es responsable del 15 por ciento de las emisiones de gases que provocan el efecto invernadero, por lo que, si esa gran chimenea no se controla, el mundo será incapaz de estabilizar el clima terrestre.

  La investigación fue realizada por 16 expertos de Estados Unidos y Brasil. Uno de esos expertos, Taylor Ricketts, dijo que "Las áreas de conservación forestal, incluidas las tierras indígenas, son opciones realmente atractivas para la reducción de las emisiones".

  Ricketts, quien trabaja en WWF, subrayó que las zonas protegidas en la Amazonía brasileña entre 2003 y 2007 preservarán 270.000 kilómetros cuadrados de selva que habrían sido destruidos hasta el 2050 al ritmo actual de deforestación en regiones limítrofes.

  Se refiere igualmente al Parque Noel Kempff Mercado de Bolivia, que evitará que se liberen a la atmósfera 1,6 millones de toneladas de carbono en 30 años.

  Sin embargo anota que, pese a la existencia de un área de conservación, no reduce la deforestación a cero, pues frecuentemente continúa la tala ilegal.

  Con relación a Brasil, enfatiza que perdió 9.700 kilómetros cuadrados de árboles entre 2002 y 2007 en zonas de protección.
  El estudio coloca como ejemplo a la Reserva Extractiva Chico Mendes en Brasil, donde continúan cayendo árboles, aunque, sin su existencia, la deforestación habría sido un 14 por ciento mayor en las últimas dos décadas.

  Agrega que la creación de nuevas áreas de protección en los países en desarrollo y una preservación mejor de la vegetación en las que ya existen costaría al mundo 4.000 millones de dólares al año, cuatro veces más de lo que se invierte en la actualidad.

  Destaca que se trata de una cifra mucho menor que lo que costaría reducir la misma emisión de gases con otros métodos.

  Para Ricketts, combatir la deforestación en las zonas protegidas requiere mejorar la vigilancia con patrullas en el terreno y con imágenes por satélite, así como invertir en modos de vida alternativos para que los habitantes no destruyan los bosques.

  En cambio, muchas de las campañas para la protección de la Amazonía piden reservas en lugares alejados del desarrollo humano. Esas zonas de preservación pueden justificarse por su riqueza en flora y fauna, y por salvar el modo de vida indígena, pero para luchar contra el cambio climático los mejores lugares para una reserva, según Ricketts, son sitios que están en peligro inminente de perderse.

  Estudios como el WWF comenzaron a divulgarse y serán analizados con profundidad en la Cumbre sobre el Cambio Climático que se desarrollará en Bolivia en abril, cuyas conclusiones serán presentadas ante otra cita mundial sobre el tema que se realizará en México en diciembre de este año con auspicio de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

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