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Ed. Impresa El Gobierno dice que intenta “pacificar” a Uncía y para evitar más conflictos se fue la unidad policial

Ayllus de Uncía admiten haber linchado a 4 policías

Por El Potosi y La Prensa - Agencia - 27/05/2010


Policías replegados en la localidad de Llallagua, en Potosí, ayer. - Apg   Agencia

Policías replegados en la localidad de Llallagua, en Potosí, ayer. - Apg Agencia

Campesinos de los ayllus Jucumani, Layme, Aymaya, Pucara y Qaracha del municipio de Uncía admitieron ayer haber matado a cuatro personas que identifican como falsos policías, declararon "zona roja" ese territorio para que puedan circular libremente vehículos indocumentados y advirtieron que impedirán el ingreso de policías, a quienes declararon sus enemigos por presuntos abusos cometidos.

Los campesinos, en un cabildo realizado en el frontis del templo de Uncía, luego de marchar por las calles de Uncía, además determinaron no entregar los cuerpos de los cuatro uniformados hasta que la Policía de cuenta del asesinato de siete comunarios, a quienes mataron para robarles sus vehículos, en los últimos años y de los pagos que los efectivos de esta entidad les obligan a hacer para poder circular en vehículos indocumentados.

El norte potosino es un paso de entrada de vehículos, mercadería y precursores de contrabando provenientes de Chile, en tanto que es una de las rutas de salida de cocaína hacia el país vecino.

Hasta ayer y por segundo día, las autoridades gubernamentales y policiales, ante la imposibilidad de ingresar hasta el lugar donde presuntamente habían sido secuestrados los cuatro uniformados, intentaban acercamientos con los dirigentes de los ayllus.

Una fuente del Ministerio de Gobierno refirió, según La Prensa, que, como quiera que sus principales autoridades no pudieron comunicarse con la delegación enviada desde Oruro a la zona, no se emitiría un pronunciamiento oficial sobre el caso.

En todo caso, esa cartera de Estado mantuvo ayer la posición expresada por la mañana por el viceministro de Seguridad Ciudadana, Miguel Vásquez, en torno a que la principal preocupación de las autoridades nacionales es pacificar la región, por lo que el Ejecutivo tampoco admite oficialmente las muertes.

También por la mañana, el comandante general policial, Óscar Nina, lamentó la actitud hostil de los pobladores y dijo que no se quiere actuar en la zona para no generar violencia.

Un reporte de la red televisiva Unitel dio cuenta de que el comandante departamental de la Policía potosina, coronel Orlando Ávila, informó que sus camaradas, efectivos de la Dirección de Robo de Vehículos (Diprove) de Oruro, habían sido ahorcados y después dos de ellos enterrados en Saca Saca, uno en Cala Cala y otro en Eskincancha.

Ávila confirmó que los pobladores de los ayllus declararon "zona roja" a esa jurisdicción por lo que el personal del Comando Operativo Aduanero (COA), Diprove y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) se encuentran replegados en la localidad de Llallagua.

El mayor de policía Limbert Oporto anunció el lunes en Llallagua que, ayer por la tarde, se entablaría una ronda de diálogo para pacificar la región. La mesa de conversaciones debió instalarse en la Alcaldía de Uncía entre representantes de los ayllus en La Paz, quienes mostraron su disposición de mediar en procura de lograr un acuerdo entre comunarios y policías.

Sin embargo, los representantes de la región se retiraron de Uncía, por lo que este proceso no se puso en marcha, aunque se espera que la pacificación del norte potosino comience hoy.

"Nadie puede hablar sobre la muertes de los policías, no aceptan ninguna investigación. Si algún dirigente es arrestado, a cualquier policía (que ingrese) lo ajusticiarán", expresó Ávila que, junto a su personal, se replegó a la localidad de Llallagua por seguridad ante la marcha protagonizada ayer.

El ministro de la Presidencia, Oscar Coca, afirmó que se investigará si es que los uniformados están inmersos en actos de corrupción para sancionar duramente a los infractores.

"Si hay malos policías, éstos van a ser castigados con doble rigor: uno por cometer el crimen y otro por ser autoridades y tener mando. Individuos armados como los policías y que estén haciendo abuso de la autoridad deben ser doblemente castigados; esto no se va a dejar pasar", dijo.

“No son policías”
Una autoridad originaria declaró que el suboficial segundo Nelson Alcócer Casano, los cabos Esteban Alave Arias y Rubén Cruz Aruquipa y el policía Miguel Ramos Palluni, que venían merodeando por el lugar y no exactamente cumpliendo su misión de policías, fueron atrapados el domingo pasado por los comunarios y admitieron haber asesinado a un taxista el viernes 22, razón por la que tomaron la decisión de castigarlos.

“Nosotros no hemos matado policías, hemos matado a ladrones disfrazados de policías que asesinaron a siete hermanos nuestros”, dijo un dirigente de uno de los ayllus al sostener que la Policía, si quiere que se devuelva a los muertos, debía entregar previamente a sus siete compañeros asesinados y sus vehículos. Los oradores coincidieron en que efectivos de los organismos policiales cometieron exacciones y excesos.

Un “segunda mayor” enumeró los robos y asesinatos de los que fueron objeto los comunarios del sector. En 2002, dos choferes de trufis que efectúa recorridos entre Uncía y el área dispersa hasta Chayanta, fueron asesinados y sus vehículos robados.

En 2004, un comunario de Ñakari, ayllu Qaracha, fue asesinado y de su auto no se volvió a saber, en tanto que, en diciembre de ese año, un taxi de bandera amarilla, que cubre la ruta entre Uncía y Llallagua, desapareció y su conductor fue asesinado.

En 2006, ocurrió otro caso similar en esa capital provincial, mencionaron entre los casos.

Policía pide mediación

De persistir la negativa de los comunarios de los ayllus de Uncía, norte de Potosí, se pedirá al Comando General de la institución verde olivo permitir la presencia de la Cruz Roja Internacional y el Defensor del Pueblo para investigar lo sucedido.


El director regional de Prevención e Investigación de Robo de Vehículos (Diprove) de Oruro, teniente coronel Victorino Torres Jurado, dijo que "esto tiene que solucionarse por la vía pacífica, por la vía del diálogo. De no ser así, con el permiso del Comandante General y los comandantes regionales, vamos a tener que solicitar la presencia de la Cruz Roja Internacional, del Defensor del Pueblo y autoridades de alto nivel para que tengamos acceso al lugar para investigar qué es lo que ha pasado y solicitar su cooperación", dijo.


Por su parte, la presidenta de la Comisión de Justicia Plural de la Cámara de Diputados, Cecilia Ayllón (MAS), ratificó que la justicia comunitaria no ampara linchamientos y pidió esclarecer los sucesos registrados en el municipio Uncía.


"No podemos hablar de una justicia comunitaria que esté involucrada con linchamientos", dijo la asambleísta.


El diputado potosino David Cortez (AS) anunció ayer la presencia de la bancada de asambleístas a su región hoy y el viernes para investigar la muerte de cuatro policías. "Este es uno de los temas que vamos a tratar para recabar información fidedigna para poder hacer conocer la opinión pública. Vamos a ir los diputados de Potosí", dijo el diputado.

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