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Ed. Impresa ENTREVISTA AL VICEPRESIDENTE DE BOLIVIA, ÁLVARO GARCÍA LINERA

Reparto de excedente causa conflicto

Por Juan Cris­tó­bal So­ru­co y Ma­ría Ju­lia Oso­rio - Los Tiempos - 11/08/2012


El vicepresidente Álvaro García Linera durante la entrevista en su despacho, el miércoles pasado. - La Prensa Agencia

El vicepresidente Álvaro García Linera durante la entrevista en su despacho, el miércoles pasado. - La Prensa Agencia

 

 

Periodistas: Juan Cristóbal Soruco y María Julia Osorio

Fotografías: Carlos Sánchez, La Prensa

 

 

Tres meses después de una última entrevista, el vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, abre nuevamente su despacho a este matutino para conversar sobre lo que considera la “sexta etapa” del proceso de cambio relacionada con los últimos conflictos.

De buen humor y dispuesto a responder todas las preguntas, el segundo Mandatario del país cree que las continuas movilizaciones, de diferentes sectores, se deben a un interés por el excedente económico.

Durante la entrevista, de unas dos horas, García Linera sólo interrumpió la conversación para contestar una llamada del presidente Evo Morales.

 

Conocedor de todos los temas de la agenda nacional, la autoridad habló también del próximo libro que presentará, sobre la Amazonia, del plan de desarrollo lanzado por el Presidente para 2025, corrupción, narcotráfico y relaciones internacionales.

 

–¿Qué significa la sexta etapa del proceso de cambio que anunció recientemente?

–Es un momento del proceso de cambio, un período que va a tener ciertas características diferentes de los anteriores.

Es un proceso de expansión económica que marca un temperamento también colectivo. A veces se creía que en los momentos de expansión económica hay tranquilidad social, pero no es cierto, los momentos de expansión económica son de proliferación de movilizaciones por la distribución del nuevo excedente creado.

Cuando la sociedad sabe que hay un excedente mayor que antes ya no se moviliza en función de modificar la estructura estatal, no, eso queda atrás, ahora comienzan a expandirse las movilizaciones por como consolidar el uso de ese excedente, mediante derechos.

Ésta es una característica contemporánea, un momento de expansión económica, de proliferación de acción colectiva, de movilizaciones que no ponen en duda la estructura del Estado, la forma estatal ni la forma económica, sino que lo que hacen es buscar consolidar bajo la forma de derechos este nuevo excedente creado por la sociedad. Eso va a caracterizar esta etapa.

Y el otro elemento son las tensiones internas que profundizan el proceso revolucionario, que sacan a luz cosas que uno no las había previsto, no las había visto anteriormente, cosas muy interesantes que enriquecen la teoría revolucionaria, la democracia en el país y la ampliación de derechos.

 

–¿Qué características tienen estas tensiones internas?

–Una vez que no está en debate el modelo de Estado, no está en debate la plurinacionalidad, no está en debate el modelo económico, no está en debate una alternativa de economía de Estado y de sociedad en el país, que permitan la existencia de un adversario externo unificador, comienzan a surgir tensiones internas del mismo proyecto que, por lo general, son creativas aunque también pueden ser tensiones destructivas y lo que hay que hacer es apuntalar estas tensiones internas dentro el modelo económico, dentro el modelo político, dentro el modelo social.

Una tensión creativa es el movimiento social que debió buena parte de su fortaleza a que sustituyó al Estado. Eran una especie de micro estado regional, los sindicatos, los gremios las confederaciones, federaciones que resolvían sus problemas.

Ahora es el Estado el que va a asumiendo, como debía haber sido siempre, las satisfacciones de las necesidades. Entonces, el movimiento social se repliega de esas labores estatales, pero al hacerlo se debilita.

El propio movimiento social se debilita y entonces cómo hacemos para volver a potenciar al movimiento social, pero ya no con tareas que ahora son obligación del Estado, sino con otras tareas en lo productivo, en lo económico.

Otra tensión interna es que el proyecto político tiene un núcleo indígena obrero popular muy fuerte y para consolidarse más tiene que expandirse y abrirse a otros sectores, pero al hacerlo se debilita también internamente en su núcleo.

Cómo encontramos el justo equilibrio entre no debilitar el núcleo duro, y a la vez expandir el proyecto incorporando a otros sectores, clases medias, sectores empresariales, que forman parte de este ciclo histórico, de este momento histórico. Incorporar, pero sin perder, sin debilitar el núcleo duro de dirigentes. Es un tema de estrategia y de táctica.

 

– ¿Sin embargo, ese núcleo duro no se ha debilitado ya por el tema del Tipnis con el alejamiento de la Cidob y del Conamaq?

– Por supuesto que el distanciamiento temporal de la Cidob, de algunas subregionales, es algo que nos ha preocupado porque fue parte de este proceso de construcción y del pacto de unidad. Yo he indicado que esto tiene que ver con las distintas velocidades de la construcción del Estado Plurinacional.

Estamos hablando del movimiento indígena de tierras bajas, importantísimo para el Estado Plurinacional, pero estamos refiriéndonos al 5 por ciento del movimiento indígena de Bolivia en términos numéricos, en términos poblacionales, en términos organizativos; estamos hablando de más de 30 naciones de pueblos indígenas, pero en término demográfico del 5 por ciento de la población indígena. Esto no pone en duda la dimensión indígena de nuestro proceso, sino la diversidad o la velocidad de presencia y de participación en el Estado por los distintos movimientos indígenas.

Y en el caso de tierras bajas he lanzado una hipótesis de debate que tiene que ver con esta velocidad de acoplamiento al Estado Plurinacional, pero además esta complejidad sana de construcción del Estado Plurinacional que incorpora a todas las naciones indígenas. Es un reto que se tiene que ir construyendo, verificando, probando y avanzando.

 

– ¿En qué consisten estas varias velocidades de articulación?

– El Estado es un proceso, la plurinacionalidad es un proceso, y lo que nos ha mostrado esta distancia temporal con la Cidob es una complejidad de esa construcción que nos ha hecho pensar mucho; esas distintas velocidades y esa complejidad tienen que ver con maneras distintas de cada pueblo, de cada nación indígena, de asumir la soberanía política. En tierras altas la voluntad estatal de las naciones indígenas mayoritarias aimaras y quechuas ha sido más fuerte, más solida.

Cosa distinta ha sido el proceso en tierras bajas donde las naciones indígenas aún no han sido ni son todavía poder territorial, porque aún es muy fuerte la carga de dominación de las élites extractivistas intermediarias y hacendales que controlan buena parte del poder territorial regional especialmente en la Amazonia y en la Chiquitania.

Entonces, ahí la lucha social es más complicada, es más dura, es más difícil, pese a las tierras comunitarias de origen (TCO). En algunos lugares, las TCO han quedado subsumidas a esta lógica de intermediación de esta élite hacendal extractivista y maderera, que no tiene más de 100 años de presencia y que ha construido un dominio muy autoritario. Ésa es la hipótesis de mi libro que voy a sacar en unas dos semanas y que va a llamarse ‘Amazonia, poder despótico y acumulación capitalista’.

 

– ¿Qué otras ideas desarrolla en este libro?

– Lo novedoso del libro es que dice que la hacienda, que ha ido perdiendo poder, sigue teniendo presencia. Desde fines de los 90 y todo el siglo XXI ha surgido una especie de una burguesía en el sentido del control de los recursos de intermediación como la castaña, goma, madera, lagartos, la materia prima sale o de sus haciendas o de las TCO indígenas.

Pero, el proceso de intermediación y de procesamiento no está bajo el control de los indígenas, sino de una nueva burguesía hacendal, de estos hacendados burgueses que son los que controlan los mecanismos de intermediación y que han sometido a los pueblos indígenas a nuevos procesos de explotación y pérdida sobre el control de sus tierras y trabajo, y han reciclado modernamente los mecanismos de subordinación. Antes fue el hacendado y ahora es el hacendado burgués, el hacendado maderero, el hacendado castañero, el hacendado gomero, el hacendado lagartero que mantienen el control regional del poder todavía en zonas de la Amazonia y de la Chiquitania.

 

– ¿Y dónde ubica al narcotráfico en este contexto? Se ha hablado que se insiste con la carretera por el Tipnis para expandir los cultivos de coca…

– Los opositores manejaron varias hipótesis. Dijeron que se buscaba expandir la producción de hoja de coca y yo he hecho un recuento en mi texto de que los que pusieron límite a la producción de hoja de coca en tiempos de los años 91, 92, 98 fueron los sindicatos cocaleros los que demarcaron la línea roja y ellos cuidaron que no se entrara la gente al parque.

El segundo debate es que ¿dónde se ha visto que el narcotráfico se coloca a la vereda de las carreteras?  Al contrario, lo que hace el narcotráfico es alejarse de las carreteras y por eso cuando se ha encontrado narcotráfico en la zona del Tipnis no es al borde de la senda que ya existe, sino está por lo menos a 60, 80 o 100 kilómetros al norte hacia la zona de los lagos. Ahí es donde está entrando el narcotráfico porque lo que hace es huir del control estatal, entonces es también una falacia decir que va a ser una carretera para el narcotráfico.

“Cuando la sociedad sabe que hay un excedente mayor que antes ya no se moviliza en función de modificar la estructura estatal, sino por consolidar el uso de ese excedente ”

Álvaro García Linera  | Vicepresidente


“Otra tensión interna es del proyecto político que tiene un núcleo indígena obrero popular muy fuerte y para consolidarse tiene que abrirse a otros sectores ” 

Álvaro García Linera  | Vicepresidente

 

 

“No puede haber un Estado fuerte si no hay un movimiento social fuerte, hay que reencauzar toda la energía y la potencialidad organizativa del movimiento social hacia temas del poder económico ” 

Álvaro García Linera  | Vicepresidente

 

 

 

 

 

Tipnis: “Se respetará la decisión”

 

– Recientemente el Ministro de Obras Públicas dijo que la consulta en el Tipnis se definirá bajo el sistema de minorías y mayorías, ¿qué pasará si el 51 por ciento de las comunidades dice sí la carretera? ¿Cuál es la posición oficial del Gobierno al respecto?

– Ahora estamos en el proceso de consulta y confiamos en que se va a recoger la opinión de la gente, sus voces, sus sentidos, sus necesidades, sus expectativas. En esa tarea estamos, no quiero adelantarme. La idea es construir acuerdos.

Ojalá no nos veamos obligados a un tema dirimitorio aunque al fin y al cabo la democracia siempre es dirimitoria. Ojalá no se tenga que estar recurriendo a esos criterios que son válidos llegado el momento, son criterios legítimos y constitucionales.

Nuestro objetivo hoy es hacer la consulta, oír sus preocupaciones y que no se tenga la menor duda de que si el sentir mayoritario de las personas es que ‘dejen el parque tal como está’, el Gobierno va a respetar esa decisión. Aquí no se quiere ya forzar nada.

Nosotros asumiremos de una manera muy sana, de una manera muy reflexiva –de eso que no se tenga la menor duda–, como Gobierno no vamos, no estamos forzando ningún tipo de resultado, queremos que el pueblo se pronuncie.

Si hay posiciones divididas habrá que dirimir a partir de criterios estrictamente democráticos y de carácter legítimo, pero confiamos en que es posible construir acuerdos en consensos generales.

 

–  Sin embargo, aún queda la duda de por qué el Gobierno insiste en que la carretera debe ser construida a través del Tipnis…

– Ojalá hubiéramos podido encontrar un otro trazo que nos hubiera eludido tanto problema, incluso movilizaciones y críticas. El Presidente en persona ha buscado en mapas, luego en viajes, por fotos satelitales y no. Es la única ruta, es como que si la naturaleza la hubiera hecho de tal manera en una zona permanentemente inundada con una especie de puente natural por donde se puede pasar a pie.

Cuando fue el Presidente con los periodistas vieron que en el lado derecho de la zona hay lagos y pantanales, ahí construir una carretera sería para que funcione en los meses de invierno y luego desaparecería. Para el lado de la izquierda se tiene El Sillar multiplicado por siete.

 

“No hemos podido erradicar la corrupción”

– El Presidente admitió que una de las debilidades de su Gobierno es la corrupción con casos como el de YPF, ¿qué pasa que este mal no puede ser eliminado?

– Hay un hermoso relato de Almaraz sobre los hornos de fundición que parece novela, y cuando uno vuelve a leer estas cosas, parece novela inventada en su tiempo.

Cuando uno ve a distancia, fue tan brillante ese hombre al darse cuenta de todo lo que conspiraba para que el país no pasara a esa etapa de tener un horno de fundición.

Yo a veces pienso si no ha habido en la plantas separadoras (de líquidos de YPFB) una especie, al margen de los corruptos, de fuerzas internas que están buscando, usando todos los medios, incluyendo la corrupción, incluyendo el cohecho, para que nuestras plantas tarden o no se levanten. No tengo cómo demostrar, sólo lo he pensado, al releer lo que sucedió con la planta de fundición de Vinto.

Sobre la corrupción, es un cáncer, daña al Estado, absorbe sus energías, lo carcome por dentro. Es una práctica heredada por décadas atrás que no la hemos podido erradicar, pero frente a la cual hemos dado señales muy fuertes de lo que somos capaces.

En otros momentos, un corrupto, ministro o viceministro hubiera hablado con fiscales, jueces, para que se olvide el caso y salga libre, y luego lo convertían en diputado o senador.

Nosotros nos hemos enterado del caso de Santos Ramírez, un compañero nuestro. La instrucción fue que se averigüe todo, se investigue, nadie se entrometa y que rinda cuentas. Está en San Pedro, con juicio, ya tiene sentencia.

Santos era como hablar del segundo del presidente Evo, era en los hechos el segundo hombre del país, no era el Vicepresidente, era Santos Ramírez y ahora está en la cárcel.

Cada vez que ha llegado la información, se ha reportado un indicio, no importa el nivel, alcalde, subalcalde, viceministros, nadie se puede entrometer en las investigaciones.

La señal que queremos dar es que no nos importa el apellido de la persona, el grado de cercanía política, la militancia, la familiaridad que se pueda tener con él, lejana o cercana, en tema de corrupción es innegociable.

Hemos hecho el Ministerio de Transparencia, la Ley Marcelo Quiroga y es insuficiente, hay que colocar más candados, más vigilancia, más transparencia y tenemos que hacerlo como una tarea colectiva, no es solamente responsabilidad del Gobierno, todos a controlar las empresas del Estado, todos los gastos públicos, lo más que se pueda.

Porque cada vez hay más inversión pública, usted tenía esos escándalos de corrupción cuando había 500 millones de dólares de inversión pública, hoy tiene 5 mil millones de inversión pública, 10 veces más.


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