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Ed. Impresa 50 AÑOS | Un 5 de agosto de 1962, la rubia más deseada de los dos últimos decenios moría en Los Ángeles con un final que ella misma había vaticinado

Marilyn Monroe, diva eterna e inmortal

Por Fernando Mexía - Efe - Agencia - 4/08/2012


La foto más popular de la rubia que aún sigue presente en los sueños de muchos hombres. -   Ap Agencia

La foto más popular de la rubia que aún sigue presente en los sueños de muchos hombres. - Ap Agencia

Los Ángeles | EE UU

Medio siglo después de su fallecimiento, Marilyn Monroe engrandece su leyenda más allá de sus películas convertida en un icono estético de personalidad magnética cuyo espíritu se contonea aún por Hollywood gracias a su fervorosa legión de admiradores. Deseada como mujer y discutida como actriz, su trágico final por sobredosis de barbitúricos el 5 de agosto de 1962 no hizo más que inmortalizar su fama, la misma que ella, en una de sus últimas entrevistas, aseguró que sería "pasajera".

Marilyn, que tenía 36 años, no podía estar más equivocada. En pleno siglo XXI, en la era del 3D y del HD, de modelos huesudas y música electrónica, artistas como la canadiense Malaika Millions, cuyo parecido físico con Monroe es innegable, certifican la vigencia del mito de la protagonista de "Gentlemen Prefer Blondes".

Sus faldas al vuelo en "The Seven Year Itch", con su oukelele en "Some Like It Hot", mujer fatal en "Niagara" o cantando a los diamantes en "How To Marry  A Millionaire". A estas películas se suman “Bus Stop” (1956), "The prince and the show girl" (1957), "Let´s make love" (1960), "The misfits" (1961) y su última película "Something´s got to give" (1962).

Como asegura El País en su edición electrónica, “Marilyn Monroe leía y escribía de manera compulsiva desde su adolescencia.

Lo hacía en los tiempos muertos de los rodajes, en los monótonos días en hoteles, durante sus reincidentes crisis emocionales y, también, durante los escasos momentos de felicidad que tuvo. Anotaba sus pensamientos, caóticos a veces, poéticos casi siempre, en cuadernos, hojas sueltas o facturas. Escribió sobre la muerte, el suicidio, el abandono y el desamor”.


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