Tragaluz

Domingo 19 de mayo del 2013. Actualizado a las 12:00 (Gmt -4)

Buscar en lostiempos.com

Ed. Impresa GENIO | El italiano era considerado como uno de los genios de los efectos especiales y a lo largo de su carrera recibió tres premios Óscares

Muere Rambaldi, el creador de ET, Alien y King Kong

Por El Clarin - Agencia - 11/08/2012


Los ojos de ET son una mezcla de los de Hemingway y Einstein. A la der. Carlos Rambaldi. -   Ap Agencia

Los ojos de ET son una mezcla de los de Hemingway y Einstein. A la der. Carlos Rambaldi. - Ap Agencia

Buenos Aires |

Cuando el director Steven Spielberg buscaba darle forma a un extraterrestre nunca antes visto en el cine, le llevó los diseños originales del ilustrador Ed Verreaux al italiano Carlo Rambaldi. La alocada dupla creativa tomó una pintura de Rambaldi como inspiración, y también recortó fotos de bebés para pegarles encima otros recortes de los ojos de Ernest Hemingway y Albert Einstein.

El resultado fue el diseño de ET, una imagen icónica del cine. Rambaldi también fue el responsable de darle forma mecánica a la cabeza del Alien de Ridley Scott, y al King Kong de fines de los 70. Rambaldi, llamado "el genio de los efectos especiales", murió ayer en su casa de Calabria. Tenía 86 años.

Ganó tres Óscares, uno por cada creación para la posteridad del cine y de la cultura pop (Alien, ET y King Kong). Pero también les dio forma a parte de la visita de otro planeta de Encuentros cercanos del tercer tipo, también de Spielberg, y a las criaturas de Duna, de David Lynch, entre muchas otras contribuciones.

Nacido el 15 de septiembre de 1925 en Vigarano Mainarda, cerca de Ferrara, en el nordeste del país, se formó en la Academia de Bellas Artes de Bolonia, donde empezó a trabajar con el mundo del cine en la década del 50, al realizar un dragón gigante de 16 metros para el filme Sigfrido, de Giacomo Gentilomo.

Colaboró con renombrados cineastas italianos, como Mario Monicelli, Marco Ferreri, Pier  Paolo Pasolini y el prócer del terror Dario Argento.

Una anécdota de su trabajo en Italia ilustra su calidad como creador de efectos especiales verosímiles al extremo. A comienzos de los 70, para Un reptil con la piel de mujer, de Lucio Fulci, Rambaldi fue el responsable de una escena en la que el personaje de Florinda Bolkan se encontraba con un grupo de perros abiertos y con las vísceras al aire. Fulci fue enjuiciado por las sospechas de que se habían usado animales reales y finalmente fue absuelto después de que Rambaldi mostrara su material en la justicia y probara que se trataba de muñecos mecánicos.

Luego se dedicó a las grandes producciones de Hollywood, donde con más dinero desarrolló su genio al máximo, aunque siempre con elementos artesanales. Fue un orfebre de un cine que ya no existe. Hoy, en épocas de CGI, 3D y otros adelantos tecnológicos, sus habilidades al combinar electrónica con mecánica siguen conmoviendo.


Últimas noticias

En Vídeo