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Bolivia a fines del Siglo XX

Por Redacción Central - Los Tiempos - 11/01/2007


El título corresponde a una hermosa poesía del poeta chuquisaqueño Gonzalo Gantier Gantier, que deprimido por la situación de su país, que es también el nuestro, escribió a fines del siglo pasado un verso cuyo texto reproduciremos in extenso.

Como podrán apreciar, la situación no sólo que no ha cambiado, sino que se ha agravado en el último año, precisamente en un momento en el que todos creímos que por fin empezaría un cambio para mejorar la vida de todos los bolivianos, buscando la reivindicación de los pobres y no el revanchismo de unos que no vivieron en la época que llaman de sometimiento, contra aquellos que tampoco vivieron durante ese tiempo.

En vano fueron los abrazos de fin de año, los deseos de paz y de unidad expresados por todas partes. Parece que la meta fuera la confrontación generalizada. Estamos convirtiendo a este pobre país en un lugar donde no hay ni Dios ni ley, o donde se pretende imponer una ley a la medida de oscuros y sectarios intereses. Autoridades legalmente constituidas quieren ser destituidas por la fuerza de la demagogia y de las organizaciones sociales, hábilmente manejadas por el propio gobierno que sin embargo levanta todos los días el nombre de la democracia.

"Los saltos de las banderas

agitadas en las calles,

con herrumbres de muchachos

y la asfixia de soldados

dañando los lagrimales.

La coca, que es cocaína,

con uniformes rasgados

y la gente limosnera

llorando en todas las calles.

Tienen armas en sus manos,

en sus dedos, en sus callos,

perfumados de rencores,

de envidias, de desengaños,

patinando en las veredas

y en todas las bocacalles.

la solución en el grito,

lejos de las realidades.

¡Esa es Bolivia, mi patria!

Una Bolivia que sufre

Porque no puede encontrarse.

Una patria desgarrada

donde muy pocos trabajan,

sólo el reclamo y la queja

con palabras disfrazadas,

con bloqueos en las calles

y las voces agresivas

con las manos levantadas.

Los otros son responsables

Yo no respondo de nada.

Destruyo lo que hizo el otro

porque a mí me da la gana.

Soy el pueblo con derechos

Pero sin responsabilidades.

Es la nueva democracia

donde no hay autoridades.

Es la masa que no piensa

la que impera en todas partes.

Una Bolivia en los montes,

en los llanos y en los valles.

Una Bolivia que muere

¡y es necesario salvarla!"


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