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Profesión: Bailarín

Por Redacción Central - Los Tiempos - 26/07/2008


Ayer estuve en la Universidad Mayor de Andrés para poder "colarme" en algunos de los conjuntos folclóricos que intervendrán en la Entrada Universitaria que se realizará hoy por las calles de La Paz y que nos harán olvidar por algunas horas las angustias de un país convulsionado.

Fui acompañado por mi comadre Macacha que se ha empeñado en bailar conmigo, hasta "el último tango en París" y en su loca fantasía cochabambina me ha llamado su Marlo Blando lo que me obligó a corregirle que el artista no se llamaba Mario Blando sino Marlon Brando.

En medio del nerviosismo de los danzarines universitarios que actuarán hoy, una simpática muchacha me confundió con un dirigente universitario que hace treinta años no concluye la carrera de Derecho y sigue comiendo en el Comedor Universitario con su mujer y tres guaguachas, teniendo que aclararle que yo no era quien ella suponía sino un abnegado periodista en cuyas venas se había introducido el virus del baile folclórico, antiguamente conocido como el mal de San Vito.

Un joven estudiante de la Facultad de Filosofía que realizaba su último entrenamiento para el examen supremo de mañana (hoy) me contó que era discípulo de Kant y que en honor del filósofo alemán bailaría un huayño cuya letra dice: "Kantuta parece que al aire se mece..." devoción intelectual y folclórica que me pareció conmovedora, pues también me contó que La Paz era la única ciudad del mundo que contaba con una avenida en homenaje a Kant y que es la avenida Kantutani.

Una universitaria que estudia Medicina me contó que había concluido con un tubo de pastillas para adelgazar y que se sentía "feno", término que las jóvenes de hoy utilizan para expresar que se encuentran fenomenales. Yo le manifesté que tomaba algunas medicinas geriátricas, respondiendo la futura galena que la mejor medicina para mis años es continuar bailando con una cochabambina, invitándonos (a Macacha y a mí) a bailar en su conjunto folclórico previa la cancelación de 2 mil bolivianos para pagar a la Banda de Músicos que había venido desde Oruro y a la que había pertenecido en su juventud nuestro presidente Evo. Me dijo textualmente: "Tal vez por eso son desafinados aunque son muy entusiastas."

Por último, les cuento que también hablé con un estudiante de la Facultad de Economía quien luego de justipreciar el valor de las medidas anatómicas de mi comadre Macacha, nos invitó a bailar con ellos a pesar de ya no ser universitarios, para luego manifestarme:"si continúa este proceso para llevarnos al Socialismo, podrán quitarte tu casa si no cumple una función social, te podrán confiscar tus ahorros, pero hay una sola cosa que ningún socialista de nuevo cuño te podrá quitar: es la felicidad de bailar porque tu podrás desafiarlos diciendo "que me quitan lo bailao".


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