Ed. Impresa La Noticia de Perfil
Presupuesto con deudas
Por Paulovich - Columnista - 20/11/2009
A esta altura del año, las autoridades gubernamentales correspondientes se dan a la tarea de elaborar el Presupuesto General de la Nación correspondiente a 2010, trabajo importantísimo que no sirve de nada a los países pobres, sucediendo lo mismo en los hogares pobres como el mío.
Sin embargo, tomé muy en serio la orden que me impartió mi esposa cuando dijo con voz severa “tenemos que elaborar nuestro presupuesto familiar para el próximo año, como hacen todas las instituciones y personas serias y responsables”. Quise contradecir la orden diciéndole que yo no soy una persona seria y responsable sino un pobre periodista que escribe con algo de humor todos los días, pero me abstuve de decir palabra alguna para evitar una disputa conyugal de incalculables consecuencias.
Para comenzar nuestra tarea presupuestaria, ella limpió mi escritorio de papeles donde suelo anotar algunas ocurrencias mías y también ajenas y puso en lugar de aquellos un enorme papel rayado como mandan las prácticas contables y con el título general de “Presupuesto General de la familia de Paulino Huanca”, bajo el cual se extendían de arriba abajo una columna que decía Haber y otra que decía Debe, observándole a la española que faltaba otra tercera columna que dijera “Debe Haber pero no hay”, enseñándome mi esposa que esa columna que yo propuse no existe en ningún Presupuesto General de la Nación y tampoco en el nuestro.
Antes de inscribir ninguna partida en nuestro presupuesto familiar ella me preguntó acera de mis ingresos calculados para el año 2010, a lo que respondí, no puedo calcular cuáles serán mis ingresos durante el año próximo porque todo depende del resultado de las elecciones del 6 de diciembre. Ella me miró con extrañeza y me pidió mayores explicaciones, a lo que tuve que agregar:
Está claro, pues, tesorito y tesorera mía; si gana el presidente Evo tendré que continuar mi labor como periodista y escritor, y como gano muy poco continuaré vendiendo hojas de coca en mi kiosco cercano a la Buenos Aires Avenue; y si perdiera Evo (lo cual es improbable) también estaremos jodidos porque sólo Dios sabe lo que pasaría en el país.
Mi mujer se burló de mi razonamiento y me echó en cara mi total desconocimiento de la ciencia presupuestaria, carente de imaginación y del conocimiento de la metodología presupuestaria y crediticia.
Triunfante, ella me dijo “que procederíamos en familia al igual que los técnicos presupuestarios del Gobierno”, con voz exultante agregó: “¿Para qué crees que se han inventado los créditos internacionales internos? Si no tenemos dinero en 2010 nos prestamos como lo hará Bolivia en 2010”.
Interiormente aplaudí su clarividencia y conocimiento de la realidad, aunque tímidamente le hice una pequeña observación: Pero si nos prestamos dinero tendremos que pagarlo… La española me dijo: “Los préstamos internacionales son a largo plazo, tienen 10 años de gracia y 30 para pagarlos, para entonces, todos los actuales gobernantes serán ricos y otros habrán muerto, y nosotros también estaremos sembrados. Préstate plata y serás feliz.
Más en Columnistas
Ed. Impresa ¿Lula Secretario General de la ONU?
Ed. Impresa Iglesia e independencia
Ed. Impresa Un héroe de Junín y Ayacucho
Ed. Impresa El Estado y yo
Ed. Impresa Paternidad de una ley
Ed. Impresa Extraño… dadas las aberrantes costumbres
Ed. Impresa El último bachiller se ha marchado
Ed. Impresa Voto consigna
En Portada
Ed. Impresa Local
Ed. Impresa Economia
Ed. Impresa Local
Ed. Impresa Economia
Ed. Impresa Tragaluz
Ed. Impresa Nacional



