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Corrupción y nuestra realidad
Por Piérola Gómez Ronnie - Periodista Invitado - 21/11/2009
La Real Académica Española hace referencia a corrupción como la acción o efecto de corromper, que a su turno bien se interpreta como alterar y trastocar la forma de algo, echar a perder, depravar, dañar, pudrir, sobornar a alguien con dádivas o de otra manera, viciar e incluso oler mal.
A lo largo de la semana que termina amanecimos un buen día con una noticia que, en el fondo, todos sabíamos: “Bolivia está en el grupo de los más corruptos” rezaba el titular de Los Tiempos y se basaba en los datos que Transparencia Internacional había presentado recientemente en Berlín en un informe llamado Índice de la Percepción de la Corrupción 2009. En este informe descendíamos 18 puestos, desde el 102 que habíamos ocupado –ya tristemente– el pasado 2008 hasta el puesto 120 –más triste aún–.
Este Índice se realiza considerando una serie de encuestas (con una escala de 1 á 10), en tanto mayor sea la transparencia (entendida también como lo contrario a la corrupción) un país tiene un índice menor. En pocas palabras el país menos corrupto tiene mayor nota y el más corrupto tiene notas bajas. Se trabajó sobre 180 países del mundo. En el caso de América Latina se aplicó a 31 países de los cuales solamente cinco tuvieron una puntuación superior a 5 (es decir en la mitad positiva de los datos), los otros 21 países tuvieron puntuaciones que indican que la corrupción es un problema demasiado serio como para olvidarlo.
Más allá de estos índices y sus significados, la corrupción para el ciudadano de a pie es fácilmente identificable cuando sabemos que ante un policía de tránsito (“varita”) podemos “negociar” un monto a cambio de que éste se haga al de la ”vista gorda”, que la policía nacional en identificaciones es un martirio, un maltrato a la ciudadanía, que si no se acude a un “tramitador” (por darle un nombre decente) se debe de estar en fila desde la madrugada para que se pueda atender el trámite de tan vital documento de identificación. A ese “charle”, a ese “timbre de aceleración” es lo que llamamos corrupción, por eso es que cuando debe efectuar trámites ante instancias públicas bien sabe que se encuentra sujeto a manoseos, mal trato, propuestas corruptas y mal servicio.
Con esta realidad, vivida por la mayoría de las y los bolivianos del país, no es de extrañar que la percepción de corrupción en nuestro país esté por los pisos con un miserable 2,7 de puntuación, muy por debajo de otros países como Chile (6,7) o Uruguay (6,7) y por supuesto ni imaginar lo lejos que estamos de Nueva Zelanda (9,4) o Dinamarca (9,3).
De corrupción tenemos bastante, pero solo nos queda acudir a lo dicho por Joan Baez (cantante estadounidense) “si no peleas para acabar con la corrupción y la pobredumbre, acabarás formando parte de ella”.
http://ronniepierola.blogspot.com
Comentarios - 2
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Miguel Morales21-11-2009 20:25
La corrupción en nuestro País ha alcanzado todos los segmentos de la sociedad. Tanto en en el proceder de las esferas gubernamentales, como también en las actividades privadas . Estas actitudes de favorecimiento económico se ispiran en el dictado " mayor lucro a menor esfuerzo " reclamamos de los políticos y tenemos las mismas actitudes. Es hora de comenzar por nosotros mismos a mostrar actitudes más correctas en nuestro quehacer diario, mostrando con pequeños ejemplos los beneficios de una sociedad saludable donde se valorize el conocimiento y el proceder ético de la persona.
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Pedro Antonio Marquez Rosales21-11-2009 10:19
Dinero - Poder - Corrupción el cancer terminal desbastador de las sociedades dizque modernas, con enriquecimiento ilícito, dinero fácil, rápido, por medios cualesquiera y a cualquier precio, inclusive vidas humanas gobiernos y sus estamentos en negociados-diezmos, adjudicación por terceros bajo rótulos de empresas inversoras, para la explotación sin ecuanón de nuestros recursos, materias primas con impuestos irrisorios, tráfico de armas, alcohol-drogas-narcotráfico,trata de blancas-prostitución, explotación laboral de niños-inmigrantes,salud-epidemias-pandemias con encarecimiento de fármacos. Nuestro país no es la excepción al contrario optariamos a un "nobel a la impunidad " con los miserables oficialista, opositores y colgandijos que tenemos de candidatos presidenciables.
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