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La venta de gas a la Argentina

Por Miranda Pacheco Carlos - Periodista Invitado - 12/03/2010


El contrato enmendado de compra-venta de gas boliviano a la Argentina formalizará una operación de mayor importancia para ambos países. Al realizarse, Bolivia habrá consolidado otro mercado por 20 años y la Argentina tendría un suministro asegurado de 27 MMm3/d por ese periodo.

Se tiene un contrato firmado en 2006 que no está siendo cumplido. Bolivia entrega a la Argentina el gas que sobra de las ventas al mercado interno y Brasil. Asimismo, Argentina no ha iniciado la construcción del gasoducto NEA, ni provisto el financiamiento para una planta de extracción de licuables.

Desde hace meses se está negociando modificaciones del calendario de entregas y el incluir las garantías necesarias para comprador y vendedor. Por lo anterior, la opinión pública está pendiente de la redacción de las cláusulas de take or pay o sea el pago obligado por el comprador a las cantidades comprometidas pero no recibidas y las cláusulas por deliver or pay. Las sanciones al proveedor por no poder entregar la cantidad de gas comprometida en una fecha acordada. Las cláusulas take or pay y deliver or pay son sacramentales y diseñadas para normar una operación en marcha y castigar fallas ocasionales. Entonces, ¿qué es lo que entraba? La falta de garantías, para poder materializar el proyecto.

Esta exportación a la Argentina conceptualmente consiste en adquirir una producción que no existe todavía, con los ingresos por su venta a un mercado que todavía no consume gas transportándolo a través de un gasoducto que debe ser construido. Para lograr materializar todo lo anterior, vendedor y comprador deben recurrir a financiamientos bancarios o de otras agencias. Esta situación no es nueva. Es típica de la exportación de energía. Grandes inversiones deben ser realizadas por el vendedor y el comprador antes que se obtenga ingresos. Afortunadamente, el precio del gas está ya acordado y las reservas han sido varias veces certificadas.

Como todo está por hacerse o desarrollarse, el calendario para la futura producción, construcción del gasoducto y desarrollo del mercado consumidor es crítico. Se anuncia que se tiene acordado entregar 16 MMm3/d hasta el 2013 y el 2017 llegar a 27,7 MMm3/d.

Por tanto, las garantías constituyen los ingresos y el cumplimiento de YPFB en el desarrollo de la producción. El mercado comprador deberá poder generar los fondos necesarios para que vendedor, YPFB y comprador mayorista Enargas, puedan cubrir los endeudamientos contraídos.

Enarsa tendrá que demostrar que está desarrollando el mercado consumidor de gas en el Noreste argentino, destino de la importación y zona donde no se consume gas actualmente. En Argentina, el gas nacional tiene menor precio que el importado de Bolivia. Enarsa explícitamente deberá indicar cómo cubrirá la diferencia para llegar a los ingresos que se requiere para cubrir los financiamientos.

Por su lado, YPFB deberá iniciar una intensa labor exploratoria. Estadísticamente está probado que perforar un pozo de megacampo toma 370 días. Asumiendo el escenario ideal que todos los pozos a perforarse resulten productores con un promedio de 0,7 MMm3/d, YPFB necesita perforar 22 pozos en los próximos cuatro años. Esto requerirá por lo menos seis equipos de perforación dedicados sólo a este proyecto por los próximos cuatro años.

Ésas son las garantías que necesita el proyecto, si no, la firma del futuro contrato será, otra vez, nada más que un gesto político.

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