Ed. Impresa Columnistas
Revelaciones bochornosas
Por Peña Franco Oscar - Columnista - 14/03/2010
Hemos constatado, en varios momentos, que los escenarios en que se desarrolla la puesta en escena de la presente campaña electoral nos provee, alternativamente, de pasos de comedia y pasajes de drama griego. Si lo que quisiéramos es diversión, nuestra expectativa estaría generosamente cubierta. Pero como lo que anhelamos, por tratarse de necesidad inaplazable, es la solución eficaz de nuestros nutridos problemas, la ausencia de un debate serio y un responsable cotejo de propuestas nos hace sentir defraudados. No es esto lo que espera la ciudadanía, y es lo que está recibiendo de forma repetida desde que estamos amarrados a una maratón electoral que comenzó en 2006. No es que sea malo ir a las urnas cada dos por tres, sino que, dicho con la más grande franqueza, lo grave es que no se están obteniendo los frutos de la democracia representativa y participativa, más que nada por culpa de los dirigentes y candidatos que decepcionan a plazo fijo a la opinión pública.
En cambio, la coyuntura nos ha abierto puertas desde cuyos umbrales nos es dado informarnos de retro sobre asuntos ocurridos en el pasado inmediato y que hay que conocer al detalle para entender uno de los instantes de mayor riesgo que vivió Bolivia en los años recientes. Así, parece que la presumida unidad a toda prueba de la llamada ‘media luna’ tenía más de cuento y de artículo decorado para la exportación que de realidad. Había desconfianzas mutuas, sordas batallas por el liderazgo en su seno. Había discrepancias de aquéllas que no resuelve un buen apretón de manos de los líderes ante las cámaras y que fatalmente proyectan sus sombras sobre las regiones representadas por dichos líderes, pues división y desconfianza son especies que se reproducen con facilidad si no se extirpa la maleza.
Ahora mismo, la Brigada Parlamentaria Cruceña ofrece el poco digno espectáculo de dos sectores de la oposición lanzados a un combate sin sentido por la presidencia, o sea, el control político de esa brigada. Luchadores de uno y otro bando saben que le están haciendo el juego al oficialismo, pero ni por eso buscan moderación y templanza para alejarse del río revuelto y superar sus diferencias sectoriales de forma discreta y a la vez democrática. En sus cálculos hechos con la regla del rencor no hay tiempo para cuidarse de los pescadores al acecho.
El oficialismo no se queda atrás, ya que también tiene lo suyo. Las primeras dificultades las crearon los movimientos sociales en pugna por una cantidad inalcanzable e inexistente de alcaldes, prefectos, munícipes y consejeros, lanzándose a discusiones y trifulcas. Lo más grave de todo fue la ruptura entre el MAS y el Movimiento Sin Miedo (MSM) que divide a un electorado que procedió unitariamente y con éxito, por cierto, en la ciudad de La Paz y otros distritos ubicados en la región occidental del país. Al calor del rompimiento se lanzaron denuestos de grueso calibre como aquél de calificar al MSM de basurero del MAS.
El 4 de abril sabremos cuán perniciosa puede haber sido esa disputa en el terreno de la política. Pero aparte de tales resultados, es bueno, aunque les cause disgusto, señalar a los dirigentes y candidatos que ésa no es una buena práctica.
Más en Columnistas
Ed. Impresa Y la carretera va….
Ed. Impresa Cuestión de orden
Ed. Impresa Dime cómo bebe tu comadre…
Ed. Impresa Una ley por favor, aunque sea corta
Ed. Impresa “Enigma de fulgor y escalofrío”
Ed. Impresa ¡Dictaduras del mundo, uníos!
Ed. Impresa La ONU y el Tipnis
En Portada
Ed. Impresa Nacional
Ed. Impresa Local
Ed. Impresa Internacional
Ed. Impresa Nacional
Ed. Impresa Economia
Ed. Impresa Local
Ed. Impresa Deportes
Ed. Impresa Deportes
Ed. Impresa Economia
Variedades foráneas de manzana se adaptan al valle cochabambino


