Columnistas

Martes 30 de septiembre del 2014. Actualizado a las 12h54 (Gmt -4)

Buscar en lostiempos.com

Ed. Impresa La Noticia de Perfil

Aniversario de la Policía

Por Paulovich - Columnista - 25/06/2010


Ayer la Policía Nacional celebró un nuevo aniversario de su creación y se realizaron varias actuaciones para recordar ese acontecimiento casi coincidente con la vida de la República de Bolivia.

Como siento mucho respeto y hasta temor por la institución verde aceituna había pensado no asistir el periódico porque siempre me he considerado un ciudadano con libertad provisional y más inclinado sentimentalmente a los delincuentes que a los guardianes del orden, a tal punto que entre mis amigos de La Paz y El Alto hay más de los primeros que de los segundos porque los que delinquieron me parecieron siempre más simpáticos.

Mis planes de arresto domiciliario voluntario fueron desbaratados por mi comadre Macacha, cumpliéndose así el proverbio cholo que dice: “El hombre propone, Dios dispone y viene una chola y lo descompone”. Mi comadre se presentó en mi casa para comunicarme el nuevo aniversario de la Policía y la necesidad de cumplimentar a su Comandante General que es el General Oscar Nina.

Al saber que el General Nina podría recibirme en su despacho y sabiendo que Nina en idioma autóctono quiere decir “Fuego”, casi me derrito por anticipado y así se lo hice saber a la buena comadre cochabambina, pero ella me tranquilizó diciéndome que me prestaría una capa incombustible, de esas que utilizan los bomberos, y que no me pasaría nada al encontrarme con el famoso General.

Como me pareció algo traicionero con mis amigos delincuentes ir a felicitar al General Nina, consulté con mi amigo el Secretario General de la Asociación de Choros y Maleantes que cumplen condena en la Cárcel de San Pedro, el señor Polkos Segundo, quien al conocer mis intenciones de felicitar al General Nina me dijo: “Andá nomás, porque nosotros no podríamos vivir sin ellos ni los policías podrían vivir sin nosotros”

Vestido con mi capa contra incendios, al igual que mi comadre Macacha, llegamos a las elegantes dependencias del Comando General de la Policía Boliviana para felicitar personalmente al General Oscar Nina en medio de mucha gente que había acudido con el mismo propósito.

Cuando me llegó el turno me puse nervioso y farfullando le dije “mucho fuego, mi General Nina” y cuando debería haberle dicho “felicitaciones General Nina”. Macacha más serena le dio un beso en la mejilla y le dijo: “Está usted que quema, mi General Nina”.

En medio del gentío reconocí a un ex policía en cuyas narices los ladrones se robaron un buen dineral de una oficina policial pero preferí callar.

Al salir me encontré con un pariente de los policías que fueron linchados en los ayllus de Uncía quien me dijo: “Estamos reclamando justicia por esos asesinatos tan crueles de los originarios. Ojalá que el General Nina nos ayude a esclarecer las circunstancias”.


Últimas noticias