Columnistas

Viernes 31 de octubre del 2014. Actualizado a las 21h02 (Gmt -4)

Buscar en lostiempos.com

Ed. Impresa SIN PELOS EN LA LENGUA

La Ley 070, ¿una pedagogía socialista?

Por Mónica Olmos - Periodista Invitado - 8/04/2011


Los educadores no debemos olvidar las palabras de José Martí interpretadas hoy como consejo: “No estorbar al país con abstracciones, sino hacer prácticas las ideas que son útiles”, y para ello sólo basta mirar el pasado reciente

No queda duda –al menos en su fundamentación filosófica- que la Ley 070 o Ley de la Educación Avelino Siñani y Elizardo Pérez promulgada el 20 de diciembre de 2010 se adscribe a la corriente pedagógica social de tendencia socialista cuya base filosófica es marxista leninista.

El verdadero fin de la acción educativa social es el perfeccionamiento de la sociedad y de la cultura, reza la corriente y asevera que el hombre debe “disciplinarse” para vivir junto a otro “hombre”, para sentirse según el caso, miembro de una clase social, de la nación o de una raza. La educación social vuelve a descubrir el valor de la disciplina como carácter moral y, de la vocación como servicio social.

Lo que le interesa al Estado no es educar a los jóvenes según su individualidad, sus necesidades e intereses, sino subordinar su disponibilidad humana a los intereses de la sociedad. El método educativo consiste en hacer vivir y sentir la conciencia de clase, de raza o de nación mediante fuertes emociones y acciones colectivas, vitalismo emocional que se expresa en las organizaciones juveniles, ante todo.

Esta concepción fue desarrollada y consolidada por los clásicos del marxismo: Carlos Marx y Federico Engels quienes, sin embargo, nunca abordaron el tema de la escuela como tal; si lo hizo Lenin quien atribuyó gran importancia a la educación en el proceso de transformación social; consideraba que la educación burguesa era mejor que la ignorancia. En este sentido, analizó que la educación pública debería ser eminentemente política. Otro gran defensor de la educación socialista fue Antonio Gramsci quien donde pudo criticó a la burguesa por tener limitaciones.

Pedagogos cubanos aseguran que “con el tiempo, la enseñanza social socialista fue cayendo en la ortodoxia, en el partidismo subjetivo y en el voluntarismo que la fue petrificando, lo que se nota en los últimos años de la existencia de la URSS y de los países de la Europa del Este, sin excluir a China y a otros países socialistas asiáticos. En este sentido, la pedagogía social socialista se constituyó en una praxis y en una organización educativa de un partido político más que una teoría pedagógica”.

En Cuba --aclaran los propios pedagogos de la isla-- “se aplica en la actualidad la pedagogía socialista, pero regresando a los principios clásicos del marxismo y vinculados a la rica tradición pedagógica cubana, cuya síntesis creadora se refleja en las posiciones del pensamiento educativo actual.

En Bolivia se está en plena transición. La Ley 1565 o de la Reforma Educativa propuso una corriente pedagógica constructivista pero no quedó clara su praxis didáctica, defecto atribuido, en todo caso, al propio constructivismo que en la práctica de aula pasó a ser un eclecticismo pedagógico sin base teórica suficiente ni guía práctica.

En nombre del constructivismo, los educadores hacemos lo que mejor creemos y los estudiantes construyen lo que mejor les parece y en esa confusión teórica práctica, estamos donde estamos: Ante una política educativa de corte socialista que dudo vaya a resultar mejor en términos del desarrollo de la ciencia pedagógica.

Analizando las bases filosóficas de la Ley 070 se puede advertir una decidida y abierta inclinación hacia la corriente socialista. Todos los Títulos, Secciones y Capítulos de la Ley se sustentan en términos como intraculturalidad, interculturalidad, descolonización, antiimperialismo, socialismo, producción, comunitarismo, territorialidad, revolución, “rescatadora” de saberes locales, despatriarcalizadora y transformadora de las estructuras económicas y sociales.

El Ministerio de Educación ha informado que aplicará la ley de manera paulatina en al menos seis años, los más reacios aseguran que tanta abstracción y “buena voluntad” no podrá  operacionalizarse en la práctica, es decir, en el currículo; hacerlo será todo un reto para los educadores quienes no debemos olvidar las palabras de José Martí interpretadas hoy como consejo: “No estorbar al país con abstracciones, sino hacer prácticas las ideas que son útiles”, y para ello sólo basta mirar el pasado reciente.
 
La autora es comunicadora social
molmitos2010@gmail.com


Últimas noticias