Columnistas

Viernes 28 de noviembre del 2014. Actualizado a las 10h45 (Gmt -4)

Buscar en lostiempos.com

Ed. Impresa DES-TACADA

Bolivia ante la COP17

Por Mónica Oblitas - Los Tiempos - 17/11/2011


Este 26 de noviembre comienza la Cumbre Mundial de Cambio Climático en Durban, Sudáfrica (la COP17). El año pasado se hizo en Cancún, México, y allí Bolivia fue noticia cuando se negó a firmar el acuerdo que emergió de entre el resto de países participantes.

Pese a que la Convención se maneja por consenso, y a que Bolivia quería imponer su derecho al veto, al final el embajador Pablo Solón se quedó solo y tuvo que aceptar que todos firmaran, menos él. ‘Solonely’ le decían los otros negociadores, jugando con su apellido, con la palabra en inglés lonely (solitario) y con la canción ‘So lonely’, de The Police.

La política intransigente y radical del Gobierno del presidente Morales ejercida a lo largo de todas las jornadas de esa Cumbre, hizo escapar hasta a los compañeros del ALBA. Al principio Bolivia aparecía flanqueada por Venezuela, Cuba, Ecuador y Nicaragua en casi todas sus conferencias de prensa, luego sólo la acompañaba Venezuela, cuya negociadora, Claudia Salerno, es conocida por sus artes histriónicas. Finalmente se quedó sola.

Es más, la rubia Salerno aplaudió de pie y con gran alharaca el acuerdo que Bolivia negaba rotundamente... Si hasta los amigos cubanos nos dieron cordialmente la espalda… No por nada Pablo Solón fue uno de los primeros en abandonar México. Y con muy mala cara.

Indudablemente, la reunión del año pasado fue un aplazo diplomático y político para el país. Lo único que nos llevamos fue un eslogan y el beneplácito de activistas ambientales que, siendo francos, no tienen mucho que hacer dentro de los salones donde se negocian los tratados.

Este año, el Gobierno ha dicho que cambiará su estrategia. Desde ya la comisión está encabezada por René Orellana, conocido por ser una persona más llevadera que Solón, lo que hace esperar que desde las conferencias de prensa hasta las mismas negociaciones cambien de tono.

Pese a que todavía no se tienen argumentos científicos para sostener la iniciativa boliviana del pago de la deuda ecológica acumulada por los países desarrollados, (que es el punto más frágil de nuestra propuesta ya que los industrializados exigen cifras para hacer efectivo cualquier pago) y tampoco del límite que pone el país al aumento de la temperatura (1 grado en lugar de los 2 grados que es un acuerdo casi general), al parecer la delegación nacional se tomará con más calma el asunto y no llegará a Sudáfrica con las ínfulas pachamamistas con las que llegó a México.

Además, ante nuestro contexto, no puede hacerlo… o por lo menos no debería.

Los problemas ambientales que tenemos en casa echan por tierra cualquier intento de darle a Evo Morales la capa de salvador de la Pachamama. Empezando por el Tipnis y continuando con la cada vez mayor cantidad de conflictos irresueltos que llenan la agenda de la ministra de Medio Ambiente, Mabel Monje, habría que ser muy cínico si se sigue manteniendo el mismo discurso, muy vendido entre las ONG que tanto critica este Gobierno.

Lo que urge es un autoexamen para ver qué es lo que se necesita realmente resolver en el país y cuáles son los medios y la voluntad para hacerlo. No podemos enarbolar una bandera con un discurso afuera y hacer lo contrario dentro; la incongruencia demuestra fragilidad y eso lo saben los demás negociadores que han seguido de cerca el asunto del Tipnis principalmente.

Ya Bolivia tiene un papel destacado por su defensa acérrima (y a veces histérica) del medio ambiente; el papel de Evo Morales es casi el de un gurú para los ambientalistas, sobre todo los occidentales, (aunque no todos se traguen que es el autoelegido representante de los pueblos indígenas del mundo), pero el show no dura por siempre. Las imágenes de la represión en el Tipnis y las noticias posteriores, han dado la vuelta al mundo, lo que muestra otra realidad de Bolivia… una Bolivia no tan verde ni tan utópica, que es la que deberán reflejar nuestros negociadores si queremos incidir real y honestamente en el resultado que emerja de Durban.
 
La autora es periodista

monioblitas@yahoo.com


Últimas noticias

En Vídeo