Ed. Impresa LA LUZ Y EL TÚNEL
Juegos perversos
Por Róger Cortés Hurtado - Periodista Invitado - 4/08/2012
Difundida como está la novedad menos novedosa del año, que el MAS proclama a su candidato para la siguiente elección, sirva como pretexto para analizar y razonar sobre las lógicas noticiosas, “mediáticas” y de manejo de la opinión pública.
Dos años antes de la época oficial de campañas y más de dos años después de haber anunciado con tono ladino que la candidatura sería una realidad, gracias a “maniobras envolventes”, se hace un relanzamiento del tema, en medio de los partes diarios sobre como a nombre de consulta (¿también envolvente?) los agentes estatales continúan hostigando a la población indígena del Tipnis. Si la fecha se escogió con un cierto humor macabro, o con ánimo de desviar la atención, no vale la pena discutirlo ahora.
Pero, lo que tiene que subrayarse es que la oportunidad del anuncio corona una larga preparación de un clima fabricado y alimentado por unos cuantos medios privados de difusión masiva, que desde principios de año se han dado la misión de forzar prematuras expectativas electorales, financiando y publicando resultados sondeos y encuestas sobre intención de voto para las elecciones de 2014.
Tanto empeño por anticiparse a los acontecimientos no deja de ser llamativo y posiblemente pueda merecer en algún momento un estudio minucioso sobre sus causas. En la mayor parte de los casos quienes encuentran recursos para pagar los sondeos, objetan abiertamente la reelección, pero toda la prematura y artificial tertulia que financian o ayudan a financiar le regala a los gobernantes las mejores opciones para imponer su ya conocido proyecto.
La fluidez de nuestra realidad social y política es tan marcada y cambiante que cuestiona la validez de tan anticipados pronósticos; dentro de esas condiciones, un hecho o una breve sucesión de ellos pueden evaporar toda la convocatoria de los presuntos ganadores, o elevarla a topes impensables o crear un giro que desordene el tablero y a los jugadores.
Hasta donde sabemos, el futuro como la realidad se construye a cada instante y es por eso que el juego de los acertijos electorales es una apuesta segura en favor de los que quieren que olvidemos las defecciones, las mentiras, el saqueo a las arcas del estado y la defraudación de las expectativas populares.
El autor es docente universitario
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