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La miel de Comteco
Por Henry Gonzalo Rico García - Columnista - 25/08/2012
El cooperativismo boliviano se caracteriza por la solidaridad práctica, pero en los últimos años la Cooperativa de Teléfonos de Cochabamba, Comteco, se ha convertido en el panal donde muchos quieren saborear la miel que produce. Las decenas de candidatos de toda laya desarrollan la cultura de la sinecura y el artificio a los miles de socios. Con base en reclamaciones legítimas de los socios, las decenas de candidatos han aprendido las habilidades para eternizarse en sus cargos, presionando a los socios y trabajadores para obtener beneficios personales. Se erigen como los únicos, imbatibles e imprescindibles protectores de la Cooperativa, para lo cual montan un aparato desde el interior mismo de Comteco y con el respaldo de quienes están en los Consejos de Administración y de Vigilancia se encargan de identificar y acallar a los posibles críticos y contrincantes emergentes.
Cada dos años, estos ciudadanos que no han tenido la oportunidad de cosechar miel en panales del campo ni en su propia actividad, van en busca del apoyo de los socios de la Cooperativa de Teléfonos para ingerir la abundante y exquisita miel.
Profesionales de todos los rubros, excandidatos, dirigentes políticos, sindicales, vecinales, deportivos, docentes universitarios, humoristas y representantes de los movimientos sociales, estos últimos afines al proceso de “cambio”, quieren paladear la miel que se produce en Comteco; y, para ello, venden ilusiones en ramilletes de los mejores campos de flores que produce nuestra bella e inigualable ciudad y departamento, aunque esté desfallecida por la ineficiencia de quienes conducen la autonomía departamental y municipal.
Ofreciendo hasta lo inimaginable para, aparentemente beneficiar a los socios, los candidatos a ambos Consejos derrochan descomunales recursos en medios propagandísticos, unidades móviles, volantes impresos, llaveros, bolígrafos, botones, pines, en fin…todo aquello que sirva para llegar al reposado socio de Comteco, que ve como esos ciudadanos candidatos ensucian la ciudad pegando afiches y pintando en propiedades privadas; y, de repente, se convierten, en el Papa Noel que regala y promete todo a cambio de un “voto”.
¿Qué de especial tiene el panal de Comteco para que haya tantos ciudadanos-expertos interesados por formar parte de los Consejos de Administración y de Vigilancia? ¡Es que es una miel que genera buenos réditos para la economía y salud familiar y la posibilidad de distribuirse viajes al exterior del país y cobrar viáticos es permanente y excepcional.
Lo que sí no se sabe a ciencia cierta, es si quienes están alineados a la mayoría de los miembros de ambos Consejos tienen ganancias como consecuencia de los negocios que, en nombre y representación de miles de socios, emprenden los directivos y ejecutivos de Comteco, aunque es un secreto a voces los “extraordinarios” beneficios que generaría ser directivo en cualquiera de los Consejos y ahí estaría la respuesta por la afluencia de ciudadanos candidatos de toda condición que verían en Comteco la solución a sus problemas.
En todo caso, si bien todos tienen el derecho de postularse, también deben tener la honestidad de conciencia para con el socio que hace uno y 10 mil esfuerzos por tener una acción y no acordarse de él sólo cada vez que se debe renovar los Consejos directivos de Comteco.
El autor es abogado
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