Columnistas

18 de mayo del 2013. Actualizado a las 14h26 (Gmt -4)

Buscar en lostiempos.com

Ed. Impresa MARTILLEANDO

Una brújula para Comteco

Por Mónica Briançon Messinger - Columnista - 28/08/2012


Una de las cooperativas más grandes que tiene Cochabamba parece haber perdido el norte y se hace necesario regalarle una brújula, aquel instrumento que sirve para marcar un destino, y no, necesariamente, una “viéjula” sentada en su “escóbula”.

Resulta que esta institución tiene a más del 20 por ciento de la población como asociados a ella, y casi el doble de algo que podría venir a llamarse socios de segunda e incluso socios de tercera. Socio es aquel que al comprar una línea telefónica, es también el dueño de una acción, lo cual lo habilita para sufragar cuando hay elecciones, para disfrutar de los créditos de consumo que le ofrece y de otros servicios como la universidad para el adulto mayor y gastos funerarios, llegado el momento.

El resto, los que no compramos una línea, pero que gozamos del dudoso beneficio de las líneas gemelas, bi o tri, aportamos con nuestro consumo a la cooperativa, pero no recibimos ningún beneficio, ni siquiera una guía telefónica, porque, aunque usemos el servicio telefónico no pertenecemos a la cooperativa.

Ello podría no ser significativo, sin embargo a la hora de las elecciones, resulta que sí es, porque, sin saberlo o sabiéndolo, señoritas de escasa instrucción escolar, van llamando, una a una, a todas las personas que figuran en la guía instando a que se vote por tal o cual candidato; a ellas no les importa si la línea es gemela o no. Lo importante es venderle el charque al incauto oyente.

Y si se trata de “venderle el charque”, la verdad es que hay ofertas para todos los gustos, desde las más simples como renovar los estatutos hasta las más disparatadas como hacer supermercados o cementerios jardín para los socios y evitar que nos quiten a nuestra amada cooperativa. Quienes hacen estas ofertas provienen de todos los ámbitos, son políticos reciclados, políticos perdedores y, en fin, una sarta de personajes que con o sin padrinazgo de por medio tratan de alzarse con un lugarcito en el consejo de administración o en el de vigilancia.

Mucho se ha especulado respecto a por qué quieren ese sitial y las respuestas son variadas y complejas, la cosa es que quienes llegaron allí, en su momento, difícilmente salen y se eternizan, olvidándose, al mejor estilo partidario boliviano, de las promesas que hicieron a sus votantes en los días previos a las elecciones.

El olvido llega y sólo siguen, por inercia, el empuje embrollado que tiene Comteco. Lo que empezó como un monopolio natural de telefonía fija, es ahora un cacofónico concierto de ofertas. Desde una supuesta tecnología más barata, hasta hacer de banco para préstamos de consumo individual.

El abanico es impresionante, celulares, internet banda ancha, fibra óptica, internet Wi Fi, televisión por cable, entre otras, se siguen sumando y parecen no terminar nunca. Lo raro es que a pesar de tener dividendos y demás, el cable es caro, la fibra óptica/digital es inalcanzable, a los celulares nadie les tira bola porque el mercado ya fue copado por otras tres telefónicas gracias a una habilidad comercial que Comteco aún no ha encontrado.

Por ello, se hace urgente darle una brújula como regalo, para que así asuma de una vez su papel en esta ciudad y no ande dando traspiés, transformándose, luego, en el botín de los politiqueros de turno.

Así, en cada nueva gestión, no veremos cosas tan superficiales, pero a la vez importantes, como el cambio de su logotipo, o el cambio en su eslogan.

Tal vez pueda transformarse en una verdadera defensora de los derechos comunicacionales de sus usuarios e, inclusive, pueda guiar los derroteros de esta ciudad hacia la creación de verdaderos bosques urbanos, sumando lo digital con lo verde.

La autora es comunicadora social

monica_briancon@bolivia.com


Últimas noticias

En Vídeo