Ed. Impresa COLEGIO DE COMUNICADORES
Almuerzo sangriento
Por Julio A. Arze Balderrama - 19/10/2012
Medio día del 3 de octubre de 2012, las mesas de la pensión familiar ubicada a unas cuadras de la UMSS están completas; por lo tanto, estudiantes, niños, padres y madres son los comensales del día. El menú es completo: ensaladas al gusto, sopa, segundo, vaso de refresco y televisión con Unitel para todos. Último ingrediente que causaría mis problemas intestinales.
Increíble: todo el primer bloque informativo se consagró con impresionante exclusividad, casi con perversa dedicación, a la cobertura de dos sensibles asesinatos de taxistas. Nadie duda, de que estos lamentables hechos son susceptibles de ser informados. El problema radica en el formato.
La música de fondo de estas “notas informativas”, que creo ya es familiar a los oídos de quienes almuerzan, contiene tanto drama como la última versión de Frankenstein en el cine. Pero es una dramatización barata, manipulada al extremo y con muy escasos elementos informativos.
Las imágenes editadas dan cuenta de los detalles más morbosos. Levantamiento del cuerpo, personal de la policía, supongo, realizando un análisis de la víctima, varios ángulos del taxista asesinado, desde los más generales hasta los más específicos, no pueden faltar. No solamente esa penosa realidad es explotada por el camarógrafo y periodista. Los familiares y sus dolorosos llantos son parte esencial de la nota. De manera inescrupulosa el micrófono está a sólo centímetros del familiar o amigo que llora su pérdida, no importa si está emocionalmente destrozada la persona, hay que filmarla y grabar sus llantos con el mayor volumen posible para que escuchen sin falta todos quienes están almorzando.
Por la repetición de este estilo de notas y por la información a la que hago referencia, ésta parece ser la nota ideal para este medio de comunicación. TODO un bloque para consumir la desgracia, además de la sopa de papalisa y el salpicón como segundo, que ya empiezan a caerme mal.
Me parece que el interés no pasa por informar a la población, principio fundamental de los actuales medios de comunicación, más bien pasa por el concepto de venta y nada más. La nota más amarillista, dramática, sangrienta, inescrupulosa y fútil será la más vendida y consumida por la población y durante el almuerzo.
Creo que no es una coincidencia, el día de ayer fue honrado con un acto de distinción el insigne investigador y crítico literario Luis H. Antezana. A través de una producción audiovisual se expuso su trayectoria e importante aporte para nuestra sociedad. En el documental le consultan si tenía algún trabajo inconcluso, pregunta a la cual responde afirmativamente, además, hace referencia a que se trata sobre los medios de comunicación, el título de la obra: “armas de destrucción masiva”.
El autor es comunicador social
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