Editorial

Viernes 25 de mayo del 2012. Actualizado a las 16h12 (Gmt -4)

Buscar en lostiempos.com

Ed. Impresa EDITORIAL

Urgente defensa del Parque Tunari

Por Redacción Central | - Los Tiempos - 5/02/2012


La conmemoración de los 50 años del PNT puede ser una buena ocasión para unir fuerzas alrededor de la necesidad de evitar su destrucción

Una nueva ofensiva desencadenada durante los últimos días contra el Parque Nacional Tunari (PNT), esta vez por un grupo de miembros de la subcentral campesina norte que también se propone proceder a la urbanización de tierras ubicadas por encima de la cota 2.750, ha vuelto a confirmar, como si aún hubiera algún lugar a dudas, que en nuestra ciudad y departamento está en plena ejecución un proceso encaminado a dar fin con tan importante reserva natural.

Como es fácil recordar, pues es un tema recurrente desde hace algún tiempo, la nueva iniciativa se suma a la de muchos otros grupos de personas que, a lo largo de toda la franja del PNT que bordea la conurbación que se extiende desde Sacaba hasta Quillacollo, pasando por Cercado, no escatiman esfuerzos para presionar a las autoridades municipales, departamentales y nacionales con el propósito de que dejen sin efecto los límites impuestos por las leyes vigentes que, entre otras restricciones, prohíben que la ciudad termine por devorar el único pulmón importante de la región y principal fuente de recarga de los acuíferos subterráneos.

Paralelamente, en lo que de ningún modo parece casual, durante el último año se han intensificado por su frecuencia y extensión los incendios forestales que paulatinamente están dando fin con la masa boscosa del PNT. Y como si los incendios, que tienen todos los visos de ser provocados adrede, no fueran suficientes, a la labor depredadora se han sumado plagas que, aunque tal vez no sean atribuibles a la acción humana intencional, proliferan en gran medida gracias a la indiferencia y complicidad de quienes quisieran que tan pronto como sea posible los bosques sean remplazados por flamantes tugurios urbanos.

Es tan eficiente la manera como en poco tiempo se está revirtiendo la forestación que demandó décadas de dedicación a quienes en tiempos pasados se dieron a la tarea de dar a Cochabamba la protección de los bosques, que según cálculos conservadores han sido más de 400 las hectáreas que durante los últimos meses han sido arrasadas por el fuego y las plagas.

Y mientras eso ocurre, también según estimaciones oficiales, son más de 3.000 los lotes que ya han sido urbanizados desconociendo todas las normas legales vigentes y son muchísimos más los que sólo esperan que las instituciones cochabambinas cedan a las presiones para correr similar suerte.

Todo eso ocurre, desgraciada y no recientemente, sino desde hace muchos años, ante la mirada impasible, cuando no cómplice, de las autoridades llamadas por ley para preservar el parque. Y lo que es peor, pues es condición indispensable para que eso ocurra, ante la indiferencia de la gran mayoría de los habitantes de la conurbación que une Sacaba, Cercado y Quillacollo, que no parecen llegar a comprender la magnitud de lo que está en juego y la gravedad de las consecuencias que en un futuro no lejano traería la destrucción del PNT.

Dentro de muy poco, el 30 de marzo, se cumplirán 50 años de la promulgación del DS 6045 mediante el que se dispuso la creación del PNT. Conmemorar esa fecha reavivando el espíritu que animó a sus autores y recordando la importancia de las razones que justificaron tal decisión puede ser una buena manera de evitar que sobre Cochabamba caiga la condena que se ve venir.

Ultimas noticias