Ed. Impresa EDITORIAL
UN ENCUENTRO QUE NO DEBE SER CIRCUNSTANCIAL
Por Redacción Central | - Los Tiempos - 25/08/2012
Es fundamental generar espacios de confianza demostrando, ambos interlocutores, su voluntad política de cumplir lo que se acuerde
La sorpresiva visita que han realizado los primeros mandatarios del Estado, acompañados de los ministros de Economía, Desarrollo Productivo y Comunicación, a las instalaciones de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) para reunirse con los dirigentes de este gremio y explicar la propuesta presidencial para 2025 presentada en el Mensaje del 6 de agosto, también ha servido para establecer el compromiso de elaborar, en forma conjunta, las futuras leyes de Inversiones y Bancos.
Si a ello se suma las gestiones que el Vicepresidente ha realizado en Santa Cruz con la Cámara Agropecuaria del Oriente, es posible albergar la esperanza de que pudiera instalarse un diálogo fluido entre el Gobierno y el sector privado que, de consolidarse, beneficiará al país.
Así lo han comprendido los dirigentes de los distintos gremios del empresariado que, es justo reconocer, han intentado concretar, sin mucho éxito, este acercamiento desde hace bastante tiempo, particularmente en las regiones donde son tantas las necesidades, que aunar esfuerzos entre los ámbitos estatal y privado no sólo responde a una lógica racional que permita que ambos polos se beneficien, sino, incluso, de sentido de sobrevivencia.
Sin embargo, lo que ha primado en el pasado es la desconfianza. Por un lado, por la excesiva ideologización y polarización de este relacionamiento, que obstaculiza cualquier acercamiento más allá del indispensable protocolar. Así, se han creado percepciones —cuando no prejuicios— por las que desde ambos polos se estigmatizan no como probables adversarios, sino como enemigos.
Además, no han sido pocas las oportunidades en las que por causas baladíes se rompieron procesos convergentes. Un ejemplo es lo sucedido a principios de año cuando a la conclusión de una Cumbre Social convocada por el MAS y el Gobierno, en la que participaron activamente representantes empresariales, se decidió crear un Consejo Económico-Social con la participación de representantes del Gobierno, los trabajadores y los empresarios, con el propósito de elaborar propuestas de políticas económicas y sociales. Sin embargo, pese a algunos esfuerzos aislados para elaborar los instrumentos jurídicos que permitan su funcionamiento y ante la reticencia de los trabajadores, el Gobierno optó por archivar la idea.
Desde entonces, no hubo nuevos acercamientos institucionales, sino encuentros aprovechando eventos como las ferias empresariales, generalmente a nivel regional. De ahí que la reunión que se comenta puede convertirse en un hito a partir del cual se aborden con mayor franqueza y visión de futuro propuestas de mutuo beneficio, más aún si el Presidente del Estado ha ratificado que su Gobierno respeta la propiedad privada y defiende la inversión de este sector, así como garantiza la seguridad jurídica, tres demandas empresariales que reiteradamente son presentadas porque, más allá del discurso, hay decisiones políticas que permanentemente las vulneran.
Por ello, es fundamental generar espacios de confianza demostrando, ambos interlocutores, su voluntad política de cumplir lo que se acuerde en este contexto. Si ese es el propósito, la visita presidencial a la CEPB abre, pues, nuevos y promisorios horizontes.
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