Editorial

Miércoles 27 de agosto del 2014. Actualizado a las 23:05 (Gmt -4)

Buscar en lostiempos.com

Ed. Impresa EDITORIAL

CHIPRE, EL ESLABÓN MÁS DÉBIL

Por Redacción Central | - Los Tiempos - 25/03/2013


Después de gozar de una extraordinaria bonanza gracias a su condición de paraíso fiscal, a Chipre le ha llegado la hora de pagar sus facturas

Chipre, uno de los países más pequeños de la Unión Europea, hasta hace poco uno de los más prósperos gracias a las peculiares características de su sistema financiero, uno de los más liberales del mundo, está a punto de convertirse en el eslabón más débil de la cadena, el que al romperse podría echar por la borda todos los esfuerzos hechos hasta ahora para evitar un colapso generalizado en el viejo continente.

La posibilidad de que eso ocurra, y que el peor de los escenarios se haga realidad, es tan grande que la “troika” integrada por la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo, todos siguiendo al unísono las instrucciones provenientes de Alemania, están decididos a imponer a Chipre, sin importar cuán alto sea el costo, un paquete de medidas cuya dureza asusta hasta a los más pragmáticos y fríos analistas económicos y políticos.

Ha llegado a tal punto el colapso del sistema financiero chipriota que, en el desesperado afán de evitar lo peor, se ha llegado al extremo de violar una de las más sagradas reglas de juego en una economía capitalista, como es el pleno respeto a los ahorros de quienes en algún momento confiaron en el sistema. Y si por ahora se ha liberado de tan ruda expropiación a los ahorristas más pequeños, concentrándola sólo en quienes tienen más de 100.000 euros, decisión inspirada más en el miedo a la previsible ira popular que a algún tipo de escrúpulos éticos, eso no ha sido suficiente para que la confianza, piedra angular sobre la que se sostiene cualquier sistema financiero, haya empezado a tambalearse en toda la Unión Europea.

Grecia, España e Italia, por razones bien conocidas, son los países en los que con más facilidad ha cundido el miedo, pero no son los únicos. Es que desde los economistas más optimistas hasta los más neófitos ciudadanos europeos dan por supuesto que si la crisis chipriota se contagia más allá de sus fronteras, no habrá manera de evitar que el pánico generalizado obligue a aplicar medidas similares.

Con la esperanza puesta en que las horas corran a favor de la serenidad y que los ahorristas chipriotas no se dejen llevar por sus primeros impulsos, el sistema financiero chipriota se mantiene paralizado desde hace más de una semana y hoy lunes los bancos se mantendrán cerrados en estricto acatamiento de un feriado nacional. Tan larga pausa será interrumpida el martes, por lo que las primeras horas de la jornada serán las decisivas.

Tan o más preocupados que los Gobiernos y los ahorristas europeos, están el Gobierno ruso y gran parte de sus más altos jerarcas empresariales y políticos, pues fueron ellos los que más provecho quisieron sacar de la condición de paraíso fiscal gracias a la que los bancos chipriotas se convirtieron en el refugio favorito de enormes fortunas rusas mal habidas. Y eso da a la crisis una dimensión internacional muy superior a lo que cabría suponer dado el pequeño peso específico de la isla mediterránea en el escenario geopolítico mundial.

En ese contexto, y dados los antecedentes de la crisis europea, es comprensible que durante las próximas horas los ojos de políticos, economistas y de los millones de ahorristas europeos estén puestos en los bancos chipriotas.


Últimas noticias

En Vídeo