“Comandante Rodo”: el varita voluntario que perdió una pierna pero ama la vida

21/03/2019

Christian Burgos

Rodolfo Choque Yucra o como muchos lo llaman “el comandante Rodo”, es un varita voluntario de tránsito, conocido por ayudar a las personas a cruzar la peligrosa avenida Blanco Galindo y orientar el tráfico vehicular.

Él relata con detalle todas las adversidades que viene superando cada día. En sus palabras refleja el amor y entusiasmo de vivir al máximo cada minuto.

Hace más de diez años Rodolfo perdió su pierna derecha en un terrible accidente de tránsito.

Él trabajaba como ayudante de chofer de una empresa de viajes departamentales. Su vida era normal hasta que la imprudencia de un conductor ebrio le dio un giro trágico a su destino, que repentinamente se volvió incierto.

La pérdida de su pierna, que él la califica como “una oportunidad de superarse en la vida”, no le quitó las ganas de seguir adelante y luchar por su familia. Todos los días lleva el pan a su casa para su madre, sus tres hermanos y sus dos hijos.

“El dueño de la empresa de la flota me prometió trabajo de por vida y una prótesis ortopédica, ninguna de esas cosas me llegó. Me hicieron firmar un documento, me dieron 2 mil bolivianos y con eso pagué el hospital, luego se han olvidado de mí”, recuerda Rodolfo, sobre aquel 14 de septiembre de 2008 que le cambió la vida.

Rodo no deja de lado su alegría.

Cuenta que tras salir del hospital estuvo a punto de caer en un estado de depresión por la pérdida de su pierna; sin embargo, el apoyo de su madre y la necesidad de salir adelante lo obligaron a caminar nuevamente, aunque apoyado de dos muletas, sus eternas compañeras.

“Decidí salir a las calles desde el 2009 a ayudar pero al principio fue difícil. La gente me rechazaba y muchos pensaban que estaba loco por lo que hacía. La verdad es que eso nunca fue así, a mí me gusta ayudar a la gente, a los adultos mayores, a los niños y a las personas con discapacidad como yo”, asegura Rodo.

Él tiene una filosofía de vida muy clara que deja un mensaje de inspiración para todas las personas: “Hay gente que con una desgracia se ahoga en un vaso de agua, se dedica al alcoholismo, a las drogas o a la delincuencia y eso está mal. Perder una pierna o una mano no te hace menos, todos somos iguales y todos podemos ser alguien de bien en la vida”.

Pese a tantas adversidades, la alegría en Rodolfo siempre estuvo intacta, desde su primer día en las calles como varita voluntario de tránsito. Fueron más de 10 años de arduo sacrificio pero también de momentos gratos.

“Estuve trabajando mucho, la gente siempre me ayudó, los maestros (choferes del transporte público) me dieron siempre mis propinas. Felicidades comandante, seguí adelante me decían. Hice amigos también y a ellos les doy las gracias por dejarme trabajar y dejarme ayudarlos siempre”, recuerda “el comandante Rodo”.

Rodo controlando el tráfico de motorizados.
Rodo controlando el tráfico de motorizados.
Rodo controlando el tráfico de motorizados.

Ahora él será parte de la dirección de Tráfico y Viabilidad de la Alcaldía de Quillacollo. El pasado martes 19 de marzo se le entregó un ítem como reconocimiento por su labor como padre de familia. Su trabajo seguirá siendo el mismo, orientar el tráfico y ayudar a la gente en las calles, solo que por fin tendrá un salario mensual.  

“Ya voy a tener un sustento para mí y para mi familia mucho más digno. Yo quiero que ellos estén mejor atendidos, los 10 años que he peregrinado trabajando han dado sus frutos”, señala casi con lágrimas en los ojos.

Feliz, emocionado y con ganas de vivir intensamente cada día, así se siente Rodo ahora que tiene la oportunidad de darle mejores condiciones a su familia. "Ese es mi único objetivo", asegura.

Rodolfo, como muchos otros, no tiene una vida fácil; pero sí la esperanza intacta y el valor que caracteriza a las mejores personas. 

Créditos redacción: 

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Christian Burgos

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Fotos: 
Gerardo Bravo - GAMQ

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Producción audiovisual : 
Gerardo Bravo