Los ministros de Evo: representatividad, protagonismos y cuestionamientos

22/01/2018
En 12 años son 107 ministros que acompañaron al presidente Evo Morales en sus distintos gabinetes. Representantes indígenas, obreros, mujeres y jóvenes fueron nombrados autoridades. ¿El pluralismo estuvo acompañado por la eficacia en las gestiones ministeriales?

Este 22 de enero Evo Morales cumple 12 años en la Presidencia de Bolivia. En todo este tiempo 107 ministros acompañaron al Presidente en los  gabinetes que designó durante sus mandatos. La cantidad de autoridades supera por mucho a cualquier otro mandatario en la historia del país.

Durante más de una década la conformación del Órgano Ejecutivo estuvo caracterizada por el pluralismo en la designación de ministros. Mujeres, indígenas, representantes sindicales, jóvenes, intelectuales; todos tuvieron su espacio dentro de las carteras de Estado. 

La representatividad  es incuestionable. Más del 35 por ciento de estas autoriades tienen un relación directa con sectores como  pueblos indígenas, movimientos sociales y obreros, así como organizaciones de mujeres. 

Sin embargo, en muchos casos los ministros no puedieron resolver conflictos relacionados al sector al que representaban, recibiendo duras críticas. El pedido de las organizaciones de base para el cambio de autoridades fue una constante desde el primer año de gobierno de Morales.

Análistas políticos indican que algunas personas elegidas por Evo llegaron a convertirse por muchos años en personajes políticos que tuvieron gran incidencia en las decisiones más importantes del país. Sin embargo, también hay acuerdo en que en varios casos autoridades no tuvieron una gestión eficiente.  

 

¿Quiénes son los hombres y mujeres que acompañaron a Morales? 

El siguiente cuadro interactivo muestra los hombres y mujeres que acompañaron al presidente Evo Morales duerante estos 12 años de Gobierno con el detalle de la configuración de cada Ministerio, las personas que estuvieron al mando y una descripción sobre su carrera. 

El contraste entre la representatividad y la idoneidad 

El 23 de enero de 2006, Evo Morales, tomaba juramento a los 16 ministros para integrar su primer “gabinete del cambio”, con el compromiso de “servir al pueblo”, erradicar la corrupción y cambiar el modelo neoliberal.

El equipo de ministros reunía a "representantes de los movimientos sociales, empresariales, de regiones (y) de sectores (...) que expresan el sentimiento, el pensamiento, el sufrimiento del pueblo boliviano”, resaltó en aquel entonces Morales.  

David Choquehuanca, fue nombrado como canciller. Un aimara que se desempeñaba como dirigente sindical.

Se incluyó a cuatro mujeres que procedían de organizaciones indígenas y sociales; también a Alicia Muñoz, la primera mujer que se desempeñaba como ministra de Gobierno. 

Esta fórmula del pluralismo ministerial se fue aplicando a lo largo de los 12 años de Gobierno, figurando mujeres, indígenas, jóvenes y representantes de sectores sociales tradicionales, como el caso de los obreros. 

La analista política María Teresa Zegada indica que la política de imagen de Morales tuvo como eje la cercanía e inclusión de los  movimientos sociales, por lo tanto fue una política de Estado la incorporación de representantes de estos sectores en el Órgano Ejecutivo. Sin embargo, señala que esta presencia no tuvo el mismo impacto en políticas y programas para lograr cambios sustanciales. 

“No se ha visto que haya existido un viraje importante en el favorecimiento de estos sectores. Es más una cuestión simbólica que efectiva”, resalta la analista.

Al finalizar el primer año del mandato de Morales, la Confederación de Campesinos de Bolivia (Csutcb) realizó una serie de observaciones al trabajo del primer gabinete y se criticó el desempeño de seis ministros, quienes, según su criterio, no cumplieron las expectativas de las organizaciones sociales. 

A continuación se muestra un cuadro interactivo con la conformación de los gabinetes ministeriales durante el inicio de cada gestión presidencial. 

Los cuestionamientos siguieron a lo largo de los 12 años de Morales en el Gobierno. Algunos de estos son:

- En 2015 la Federación Departamental de Mujeres Campesinas de Chuquisaca observó la ratificación de la entonces ministra de Desarrollo Rural y Tierras Nemesia Achacollo.

- Dirigentes de la Federación de Maestros de La Paz y de la Central Obrera Boliviana (COB) cuestionaron el nombramiento de José Gonzalo Trigoso como nuevo titular de la cartera de Trabajo.

- En 2016 el Transporte pesado y la Central Obrera Boliviana (COB) coincidieron de forma separada al señalar que el entonces ministro de Trabajo, Gonzalo Trigoso, fue el que menos acercamiento logró concretar con estos sectores.

- Virginia Velasco, entonces ministra de Justicia fue cuestionada por los gremiales por no acelerar los casos pendientes y procurar eliminar la corrupción existente.

- Verónica Ramos, de la cartera ministerial de Desarrollo Productivo, también fue criticada por el sector fabril, porque no habría ejecutado acciones de beneficio para el sector. 

- El pasado mes de diciembre el presidente Morales informó que algunos ministros y ministras fueron observados por falta de coordinación con los sectores sociales..

“Es efectiva la presencia, pero esto no refleja políticas sustantivas que beneficien a estos sectores de un avance importante en una aplicación de normas o de incorporación de programas públicos de los sectores”,  dice al repecto Zegada.  

Por su parte Erika Brockmann, analista política, indica que no solo hubo deficiencias de gestión en los ministerios, sino actos de corrupción que se suscitaron al interior de las carteras de Estado, como el caso Fondo Indígena en el cual dos exministras de Desarrollo Rural procedentes de las clases indígenas fueron procesadas y encarceladas.

“El slogan de que los indígenas son la reserva moral del proceso (de cambio), pues se demostró que son tan humanos, tan de carne hueso como cualquier persona”, añadió.

Los pedidos de cambio de ministros se reflejan también en la cantidad de autoridades que tuvo cada Ministerio.

A continiución se muestra un gráfico con los ministerios que tuvieron mayor cantidad de autoridades durante estos 12 años de gobierno del MAS. 

 

Evo y sus personas de confianza 

En 2006, primer año de gobierno, fueron 16 los ministros que acompañaron al jefe de Estado, de los cuales ninguno permanece a su lado.  Los ministros de Economía, Luis Arce, y de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca, fueron las autoridades que durante más tiempo acompañaron al Mandatario. Asimismo, existen nombres que contantemente fueron repitiéndose en las titularidades de distintas carteras, como es el caso de Carlos Romero, Roberto Aguilar y Juan Ramón Quintana.

Zegada explica que los años de gestión de Evo Morales no se han caracterizado por cambios radicales en los gabinetes ministeriales y que se han mantenido “ciertas lealtades” y un núcleo duro que estuvo acompañando al Primer Mandatario. 

En el siguiente cuadro se observa a los ministros del gobierno del MAS que tuvieron más años de gestión continuo. 

Con 11 años y cinco meses, Luis Arce llega a ser el ministro con más años de duración en el cargo no sólo en la gestión del presidente Evo Morales, sino en toda la historia de Bolivia, según el expresidente Carlos Mesa.

David Choquehuanca Céspedes, no se queda atrás.  Fue Ministro de Relaciones Exteriores durante el primer, segundo y tercer gobierno del presidente Evo Morales desde 2006 hasta el 23 de enero de 2017, tras 11 años de ejercicio como Canciller.

“Hay un núcleo duro político que concentra las decisiones más importantes del país”, indica Brockmann.

Sin embargo, así como gestiones ministeriales que duraron más de una década, también hubo mandatos que llegaron a pocos meses, como el caso de la exministra de Defensa, Cecilia Chacón, que estuvo seis meses en el cargo, o el caso de José Dalence, exministro de Minería, que en 2007 solo ejerció dos meses. Sin embargo, el caso más llamativo es el de Miltón Gómez que en 2010 solo duró cinco días como ministro de Minería porque tenía un proceso judicial en su contra. 

¿Qué poder tiene un ministro frente a las decisiones del Presidente?

Las figuras de los ministros muchas veces se han convertido en una barrera que ha blindado la imagen del presidente Morales.

Los analistas consideran que los ministros cumplen funciones más de intermediación que de decisión, y muchas veces ni siquiera son tomados en cuenta por los sectores sociales.

Durante el último conflicto de salud, el Colegio Médico de Bolivia descartó un acercamiento con la ministra del área, Ariana Campero, para dialogar sobre el conflicto y exigieron una audiencia con el presidente Evo Morales. 

 A lo largo de los 12 años del MAS se suscitaron varios casos de este tipo.  

En palabras de Brokmann, existe un “hipercentralismo” del poder en manos del Presidente. Hay una resistencia a los controles horizontales.

“Hay una centralización en la figura del Presidente. Él es el interlocutor más creíble al cual todos quieren dirigirse porque piensan que es quien escucha las demandas de los sectores”, afirma por su parte Zegada. 

Sin embargo el analista político, Fernando García Yapur, considera que en las diferentes gestiones hubo ministros que consolidaron un perfil político gracias a su amplia experiencia de gestión. Entre los mencionados se encuentra el actual ministro de Gobierno, Carlos Romero.

En el caso de otras autoridades, considera hubo un enfoque en la obtención de resultados dentro de sus carteras de Estado y no en desarrollando un perfil político con vinculación a los movimientos sociales.

“Hay una combinación entre conflictos que sobrepasan la capacidad de gestión de los ministros y de sus ministerios en la toma de decisiones”, explica.

García considera que el Presidente no tiene una gran participación en los procesos de negociación y que son los ministros y hasta el mismo Vicepresidente que se hacen cargo de conciliar  soluciones con los sectores.   

La experiencia de ser ministro de Morales 

Wálter Delgadillo Terceros fue exdirigente sindical y exsecretario ejecutivo de la COB fue ministro de Vivienda con el gobierno de Hernán Siles Zuazo y ministro de Trabajo y Obras Públicas de la mano del Movimiento Al Socialismo (MAS). 

Alejado de la vida política, conversó con Los Tiempos sobre su experiencia como integrante del Gabinete ministerial del presidente Morales.

 

¿Qué experiencia le dejó ser ministro del presidente Evo Morales?

Para mí fue la culminación de una larga carrera sindical, política y profesional; y en ese orden de cosas comprendí que la conversión de la teoría en práctica es un ejercicio apasionante, lleno de imponderables. Esta experiencia me reafirmó en mi idea de que los principios son eso, principios; y no son variables de ajuste a las condiciones coyunturales.

¿Qué aporte realizó a los ministerios de Trabajo y Obras Públicas durante sus años de gestión?

En el Ministerio de Trabajo, procuramos romper con la idea de ministerio/comisaría (de solo resolución de los conflictos obrero-patronales); debía ocuparse del trabajo pero especialmente del empleo, en forma de políticas. En esta línea, cambiamos el nombre de Ministerio de Trabajo al de Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión Social.

En Obras Públicas, desde el punto de vista del desarrollo, trabajamos por inscribir las obras en un proyecto nacional mayor, el del Vivir Bien (que ellas no sean solo consecuencia de pulsiones palaciegas). Desde el punto de vista político, impulsamos la participación social en la gestión (una cuestión normalmente olvidada o confundida con acontecimientos de proclama partidaria).

¿Cómo fue su relación con el Presidente? ¿Cómo era la coordinación entre su Ministerio y el Primer Mandatario?

La relación fue, generalmente buena; el Presidente fue muy considerado conmigo, salvo en la parte final con motivo del Conflicto del Tipnis.

¿Cómo ve que están manejando actualmente los ministerios?

Es difícil hacer una evaluación lineal. Los gabinetes de los que participé eran de gente con mayor experiencia; sin embargo, la incorporación de gente joven en el último tiempo, más allá de las dificultades, es una buena apuesta.

Texto e infografías: José Romero

Fotografías: Agencias