Acechados por la basura: Bolivia aún no encuentra el camino para mitigar el impacto

04/02/2019

Yvonne León

Pañales, papel higiénico, restos de frutas, verduras, huesos, botellas de plásticos, vidrios rotos y otros elementos, juntos en la misma bolsa, tirada en una esquina de la ciudad, comienzan a emitir olores propios de la descomposición de la materia orgánica atrayendo moscas y perros callejeros hambrientos.

Pronto, a esta bolsa se unen otras 10 bolsas hasta crear una torre nauseabunda de donde van brotando líquidos que se fusionan al polvo y van formando, lixiviado, un líquido oscuro y tóxico. Esta escena se da fácilmente en cualquier lugar del país y a toda hora.     

Desde que uno elige comer algo o comprar algún producto, implícitamente decide sobre los tipos de residuos que genera, pero también puede definir qué hacer con éstos.

En Bolivia se acumulan un poco más de 6 mil toneladas de basura al día, de las cuales el 87 por ciento se genera a nivel urbano y el restante 13 por ciento es de áreas rurales, según datos diagnósticos del Ministerio del Medio Ambiente. 

De la cantidad total, el 60 por ciento es orgánico un 20 por ciento es material reciclable y el resto son elementos no recuperables.

Lo paradójico es que el material orgánico es el único que puede volver a la vida en un cien por ciento como abono, sin embargo, al no ser separado no puede ser procesado y no puede cumplir su ciclo natural. 

Debido a que no hay un sistema establecido de gestión de residuos sólidos o porque simplemente muchos ciudadanos no se habitúan a separar la basura y optan por juntar todo en una bolsa, la situación se agrava. 

¿Qué pasa con la basura en el país?

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Mientras miran cómo un problema menor "desaparece" de sus vidas, ignoran que es el inicio de algo mucho peor.

Hace unos días en La Paz, se vio sorprendida por el deslizaminto del relleno sanitario de Alpacoma. Los comunarios bloquearon el lugar para exigir el cierre y durante 13 días la urbe paceña vio como crecía la basura en cada esquina de la ciudad. La situación casi desemboca en una emergencia sanitaria.

Esa situación se réplica en diferentes ciudaddes del país, muchas incluso no manejan los residuos de manera adecuada

"En Bolivia tenemos 339 municipios, de esos 339 municipios la gran mayoría no cuentan con una disposición adecuada de residuos sólidos. Contamos con once municipios con rellenos sanitarios en toda la norma. Hay un porcentaje importante de municipios que cuenta con botaderos controlado s, 14 municipios y el resto, algo así como 314, han estado utilizando botaderos a cielo abierto, que son lugares de disposición de basura sin ningún tipo de tratamiento", señaló el ministrito de Medio Ambiente y Agua, Carlos René Ortuño, durante una entrevista con el programa No Mentirás, hace unos días.

 

 

Ortuño explicó que se está trabajando para cerrar lo botaderos a cielo abierto, una meta para el año 2025, como parte de la agenda Patriótica del Bicentenario. 

La autoridad manifestó que tras dejar los botaderos ser pasará a "modalidades de disposición de residuos sólidos de forma sostenible y responsable. Desde la solución más básica que es contar con los rellenos sanitarios hasta procesos y plantas clasificadoras, y recuperación de la basura".

 

Tarabuco, Villa Abecia, La Paz, Achacachi, Tiwanaku, Coroico, Sacaba, Huanuni, Uyuni, Villazón y Santa Cruz son los municipios que cuentan con rellenos sanitario según datos del Ministro.  

Las ciudades capitales, que tienen mayor índice de generación de desechos, se enfrentan a un gran desafío: "poder adecuar a mecanismos de recolección de la basura y de su disposición final", aseveró Ortuño. 

¿El cierre de K'ara K'ara o un lugar nuevo? La realidad de Cochabamba

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Cochabamba solía ser considerada la ciudad de las flores y la comida, pero desde hace unos años también es considerada la ciudad más sucia del país. El aire es el más contaminado de la región, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los viajeros que llegan al aeropuerto Wilstermann tienen el primer contacto con esta realidad por el olor que emana el río Rocha, lleno de basura y residuos. Mientras que los que llegan a la terminal de buses, ubicado en la zona sur, se topan con las calles oscuras por la polución de los vehículos.

A medida que uno se queda más tiempo en la ciudad se da cuenta que los basureros siempre rebalsan, que pese a ver durante toda noche a mujeres limpiando la caótica ciudad, no pasa mucho tiempo para que nuevamente esté todo cubierto con basura.

La personas tienen el descaro de arrojar por las ventanas de los autos papeles y bolsas. Mientras otros, incluso, abandonan en calles alejadas bolsas llenas de desperdicios.

En el año 1987, comenzó a funcionar el botadero de K'ara K'ara, en predios de la Universidad Mayor de San Simón.

Al inicio fue un sitio para probar compostaje, por lo que los residuos iban llegando para este fin. Con el tiempo más personas acudieron para sacar los desechos que se podían vender. Después se levantó un cementerio y poco a poco se fue loteando el lugar, cuenta la responsable regional de Swisscontact, Carola Ortuño.

En el municipio de Cercado se producen alrededor de 520 toneladas al día, que es casi la mitad de lo que se genera en el departamento. 

Tras todas estas décadas se determinó el cierre técnico de K'ara K'ara, su vida útil termina en octubre de esta gestión. 

En 2014, la Compañía de Limpieza e Ingeniería Ambiental (Colina) firmó para realizar el proceso del cierre y otras actividades, que fueron modificadas a lo largo de las diferentes gestiones de los alcaldes.

¿Adónde irá la basura después del cierre? El jefe de Residuos de la Alcaldía, Marco Claure, señaló que se trabaja para la concesión de un vertedero que deberá ser adjudicado hasta finales de este mes. 

"Haremos una invitación directa a nueve empresas nacionales e internacionales que ya mostraron su interés. El principal requisito es que cuenten con un terreno", apuntó Claure.

Jarka Loma, el único relleno sanitario de Cochabamba

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Entre los once rellenos sanitarios que existen en el país figura Jarka Loma, ubicado en la zona de Lava Lava, a 7 kilómetros de la plaza principal de Sacaba y a una altura de 2.600 metros.

 

Después de un área de seguridad de trecientos metros desde la entrada al relleno, se encuentran emplazadas las oficinas de la empresa de Gestión de Residuos Sólidos (Geres), que están sobre un área de recuperación. 

"Aproximadamente en estas dos áreas tenemos alrededor de 180 mil toneladas (de residuos). Estamos hablando que estamos abarcando en esta primera etapa un área de 2500 metros cuadrados, entonces esa es la cantidad de residuos que están confinados debajo, pero como verá la diferencia entre un vertedero o un botadero, la ventaja de relleno sanitario es que una vez que pasa cinco años uno ya puede colocar algunos árboles y darle vida, eso es lo que esperamos. La expectativa de Geres es que cuando el relleno sanitario deje de funcionar en algún momento pues todo sea como esto un parque ecológico donde la gente pueda venir a hacer actividades deportivas", explica el gerente de Geres, Cristian Gutiérrez.

En el área de recuperación, la vegetación comenzó a cubrir la tierra, hay flores, animales y peces. El objetivo de tener fauna es para monitorear la seguridad del terreno y el agua de los pozos de la zona.

"Nosotros usamos macro celdas, bajo la tierra no habría ningún tipo de peligro, por el tema que nuestras macroceldas están diseñadas en base a lo que es obras de ingeniera de resguardo, justamente lo que sí habría que controlar y seguimos controlando con nuestras piscinas de estabilización y la piscina de los peces, es el tema del lixiviados, que es el residuo líquido que se genera por la acumulación de cierto residuo orgánico", manifestó Gutiérrez. 

En Jarka Loma no sólo se entierra los residuos, cuenta con una planta de compostaje, una planta clasificadora y proyectos industriales a baja escala.

Pese a que los carros basureros no están adaptados para el recojo diferenciado de residuos, los trabajadores tienen gangochos colgando del vehículo donde van depositando papel, plástico y otros materiales que se pueden reciclar.

Posteriormente, el material pasa a un área donde son catalogados por el tipo de plástico. Esta tarea es con ayuda de una máquina semiautomática.

Las bolsas de plástico son procesadas para elaborar macetas. El proyecto aún tiene ajustes, pero se planea usarlos junto a los plantines que también crecen en el lugar.

En cuanto a los residuos biodegradables, existen dos "carros verdes" que recogen de manera diferenciada la materia orgánica de cuatro distritos, el mercado central y las flores marchitas del cementerio general de Sacaba,

Todo esto también tiene un proceso de compostaje con el método Bocashi del cual se obtiene abono que luego es comercializado en bolsas de 5 kilos.

Dentro de sus proyectos se encuentra un videojuego educativo para aprender a realizar el compostaje con este método. El lanzamiento se realizará en unos días.

A estas actividades se suman las visitas guiadas a escolares y también la recuperación de algunos productos. El lugar cuenta con un par de motos, una bicicleta y un buggy que fueron reconstruidos con diferentes partes desechadas.

Santa Cruz, 1.800 toneladas de basura

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La noches cruceñas no sólo son para enamorar, es el horario en el que pasan los carros basureros por la zona El Trompillo. Horas antes, los vecinos cuelgan sus bolsas de basura en árboles o en canastillos que colocan en la calle.

Trabajadores de aseo recogen cada uno de los paquetes que son lanzados a camiones que los compactan.

Los vecinos confiensan que no separan los residuos, que no tienen la costumbre. Al ver que la basura es depositada en un mismo lugar de los camiones, los vecinos se cuestionan ¿Para que separar si lo van a juntar en el carro?

Sin embargo el gerente de Emacruz, Jhonny Bowles, manifestó a Los Tiempos que se realiza el recojo diferenciado.

"Se cuenta con servicio de recolección diferenciada de residuos sólidos, es responsabilidad del vecino entregar sus residuos, de forma diferenciada", aseveró.

La ciudad de Santa Cruz de la Sierra, una de las más grandes de Bolivia, genera 1800 toneladas de basura diaria.

El relleno sanitario de Normandía, que comenzó sus operaciones en 1992, tiene una extensión de 57 hectáreas de las cuales 33 son de fosa para residuos. 

"El plazo nominal de vida útil hasta mediados de 2019 y como margen de seguridad cuenta, además, con un área de emergencia para 18 meses adicionales de relleno sanitario", explica el gerente de Emacruz, Jhonny Bowles.

En cuanto al nuevo relleno sanitario, se encuentra ubicado a 4 kilómetros de la comunidad de San Miguel de los Junos y hasta la fecha tienen un 35 por ciento de avance.

"El lugar es un predio expropiado por el municipio de 200 hectáreas, cuenta con un área operativa de 114 hectáreas. La inversión en esta primera fase de implementación es de 38 millones de bolivianos", explica Bowles.

Se tiene planificado que se termine de construir el lugar hasta mayo de este año "contando con un margen de seguridad de 30 días por las inclemencias meteorológicas", manifiesta el gerente.

¿Qué pasará con el relleno de Normandía? "Luego de concluido el periodo de monitoreo y mantenimientos post clausura durante un periodo mínimo de 20 años determinado por la auditoría ambiental, hasta la total estabilización biológica de las fosas, podrá ser destinado el predio a un área pública de recreación, como parque urbano protegido", explica.

La Paz encendió la alarma de una emergencia sanitaria

"La basura que se acumulaba día a día en La Paz. era demasiada, daba un mal aspecto, y el olor era nauseabundo al transitar por las calles", contó Erika Rada una vecina que vivió los 13 terribles días que no se tuvo aseo en la urbe paceña.

 

A mediados de enero, Alpacoma registró un deslizamiento de una de sus celdas llena con toneladas de residuos. El olor era insportable y aún se teme que las lluvias arrastren el lixiviado a las fuentes de agua que existen alrededor.

Ante esto los pobladores del sector bloquearon la entrada del relleno como medida de presión para su cierre definitivo. 

El lunes los alcaldes de La Paz y Achocalla, con intermediación del presidente Evo Morales, lograron acordar el cierre del relleno, la auditora y el funcionamiento del relleno por dos meses más, tiempo en que el municipio deberá ver dónde desplazar el relleno.

El martes, las Fuerzas Armadas salieron a las calles para recoger la basura de las calles. 

El alcalde de La Paz, Luis Revilla, manifestó, citado por Página Siete, que hasta le fecha se recogieron 1600 toneladas de basura.

La empresa Tersa, que se dedica a administrar el relleno, fue sancionada con 970 mil bolivianos. Y dejó de ser un referente de relleno sanitario.

 

Aún se realizan los estudios para determinar el impacto ambiental del incidente en Alpacoma, que en 2016 fue catalogado como uno de los mejores de la región en cuanto al tratamiento y reutilización de residuos tóxicos.

Según una nota de Página Siete el relleno sanitario de Alpacoma ya contaba con una planta piloto de clasificación de residuos inorgánicos, botellas PET y otros plásticos reciclados y materia prima para la producción de láminas de plastimadera con las que se fabrica mobiliario escolar. 

Áreas contaminadas

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"No solo los botaderos, sino también los rellenos,  representan una complicación a futuro. Son como una bomba de tiempo porque como no se ha manejado técnicamente (...) Son lugares donde hay alta contaminación. A la naturaleza hay que darle el tiempo necesario para restablecerse, pero si es un lugar de alta contaminación ni apoyando con un cierre técnico vamos a poder limpiar totalmente. Se va a afectar el agua, por ejemplo, la vida misma alrededor, y hay que hacer un seguimiento por años".

 Responsable regional de Swisscontact, Carola Ortuño.

Voluntad ciudadana

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La decisión de cómo tratar la basura y la cantidad que se genera está en cada persona, y entre menos sean los desechos que lleguen a los botaderos y rellenos, ayuda a disminuir la contaminación.

Desde el 2007 hasta el año pasado, Swisscontact impulsó el programa Ecovecindarios, que trataba de reeducar a las personas en cuanto al manejo de los residuos del hogar. El programa consistía en tres fases: empoderamiento ciudadano, fortalecimiento al sistema público y fortalecimiento de negocios verdes.

Los vecinos de los distritos 3,4,2 y 1 lograron grandes resultados, cada quien adaptando a su realidad el propósito de reducir y reciclar.

Los vecinos comprendieron la utilidad de separar el material y, en algunos, llegaron a ganar dinero vendiendo los reciclables. Ese dinero posteriormente fue invertido en las necesidades de la OTB.

LA encargada regional de Swisscontac, Carola, Ortuño asevera que el movimiento vecinal son actores de cambio, sin embargo, es un proceso particular en cada zona de la ciudad por lo que se debe trabajar de diferente manera en cada sector.

Hacernos cargo de la basura que producimos en nuestros hogares es la mejor forma de reducir el impacto de esta problemática mundial que acecha peligrosamente la existencia a los seres vivos, aunque el tiempo no es un factor a favor.

¿Se puede en Bolivia asumir acciones para detener un inminente daño medioambiental?

Créditos redacción: 

Redacción y recursos multimedia: 
Yvonne León

Créditos fotografía: 

Fotografías y vídeo: 
Gerardo Bravo
Fotografías: 
Carlos López