EDICIÓN SEMANAL
Cochabamba - Bolivia
Domingo, 1 de abril de 2007
| PORTADA LECTURAS | PORTADA LOSTIEMPOS.COM | EDICIONES ANTERIORES |
Arte
Chávez: “El lenguaje poético es el más certero”
Ballet Sodre abre inscripciones
Investigación: Cochabamba está a la deriva
Enriquecimiento de literaturas
Diccionario y ciberespacio
Elio Nina y el arte social
Contenido
"¿Cachai?", pregunta Skármeta
Tacones: bellos, pero peligrosos
Sabías qué...
Alcohol y tabaco 2 de las 10 drogas más dañinas son sustancias “legales”
Trasplante de discos invertebales Adiós a las hernias de disco
De turismo en Pascua
Ecléctica
“Las nueve noches y un día”
Voces del desierto
No pudieron con nosotras
Cine
Calaveras en llamas, o motocicletas
Proyectan filme “Boycott” en la Ocic

ENTREVISTA

Chávez: “El lenguaje poético es el más certero”

Por:Michel Zelada Cabrera
Los poetas Vilma Tapia y Benjamín Chávez en la presentación del libro “Pequeña librería de viejo”. | Rodolfo Goitia

El ganador del Premio Nacional de Poesía habla de su relación y compromiso con la palabra y cuenta detalles de su libro “Pequeña librería de viejo”.

La vida de Benjamín Chávez se desarrolla alrededor de la literatura, del lenguaje. Cuando no está escribiendo poesía, está revisando libros para reseñarlos y comentarlos. Si no está preparando el suplemento literario “El Duende” en Oruro, está editando la revista de poesía “La mariposa mundial” en La Paz o preparando la edición de algunos volúmenes para ser publicados por Plural o, finalmente, disfrutando de la lecturas de sus escritores favoritos como Jorge Luis Borges, Cesar Vallejo, Clarice Lispector, Friedrich Hölderlin, Paul Celan y otros.

De toda esa literatura de la que se empapa Chávez, es la poesía la que últimamente le ha dado satisfacciones con la recepción del Premio Nacional de Poesía “Yolanda Bedregal” correspondiente a la versión 2006 del certamen.

Con bastante retraso, el resultado fue anunciado en diciembre de 2006 y la medalla y el diploma de la familia Conitzer Bedregal les fueron entregados el 14 de febrero.

Hace unos días, Chávez presentó en el Centro Patiño de Cochabamba su poemario ganador titulado “Pequeña librería de viejo”. Leyó algunos poemas de su libro y entabló un diálogo público con la también poeta Vilma Tapia, pero antes de enfrentarse a la multitud de lectores que le esperaba en el auditorio, habló con Los Tiempos sobre su aventura al interiore del lenguaje y la palabra. Una máquina de escribir, un cigarro y una taza de café dentro de una fotografía ilustran el poemario y una cita de Rainier Maria Rilke anuncia los versos que se vienen en “Pequeña librería de viejo”.

- ¿Recuerda las circunstancias en que recibió la noticia de que era el ganador del Premio de Poesía?

-Yo creo que todos los que participan en un concurso lo hacen con el íntimo deseo de obtener el Primer Premio, no puedo decir que no me esperaba. Pero si fue una sorpresa, en sentido que ya me había olvidado porque hubo un retraso de un par de semanas en el anuncio del fallo.

Yo veía periódicos todos los días porque trabajo en una empresa que monitorea medios de prensa y luego de los días previstos me olvidé y deje de revisar la prensa.

- Es la segunda vez que participa en este certamen, ¿Qué piensa de los concursos de poesía?

- Si, ya saqué una mención en la primera versión con un libro que en realidad es un extenso poema denominado “Allá en los alto un pedazo de cielo”.

Mi primer libro es de 1994 y titula “Prehistoria del androide”, lo publique gracias a que obtuve el premio en un concurso en un Oruro, convocado por una fundación cultural que ya no existe.

Yo creo que el gran valor de los concursos es que permiten que voces anónimas de la poesía sean conocidas por los lectores. A veces se trata de textos inéditos muy difíciles de conseguirlos, por más que el escritor decida publicarlo por su cuenta porque los canales de difusión no son los mismos.

- ¿Cuál es su compromiso con el ejercicio de la poesía?

- El compromiso que uno tiene con el lenguaje en particular creo que total. Dentro de esto la poesía creo que es una especie de opción que, en mi caso, domina ese compromiso.

Yo veo la poesía, después de haber leídos lo que se podía leer y haber escrito desde hace varios años, veo a la poesía como un modo de conocimientos que ilumina muchas regiones del saber humano, la realidad y el mundo.

Como no lo pueden hacer, como no lo han hecho, como no lo hacen otros espacios desde los cuales uno puede acceder a cierto tipo de conocimientos. Por ejemplo no puedes encontrar imágenes tan certeras, más allá de la poesía, en otro tipo de discursos como la ciencia o la filosofía.

Ahora la literatura en general está plagada de este tipo de discurso metafórico y revelador. Por eso estoy convencido de que la poesía no solamente está en los poemas, quizá la forma tradicional de expresar o intentar expresar la poesía es el poema. Pero hay también películas o fotografías altamente poéticas.

- ¿Cómo ejerce su trabajo poético? Algunos temas que le vienen a la mente.

- A mi me pasa de todo. Cosas que salen de un arranque instantáneo, eso que los románticos llaman inspiración. Pero hay otros que son, casi, casi planificados. Hay un plan de trabajo, una búsqueda de la expresión exacta que se pueda materializar en un poema, de lo quiero decir y comunicar.

Pasa de todo, no solo en la génesis del poema, sino en el proceso de su escritura. Algunos sale en la primera redacción, y otros son hechos y rehechos varias veces. Algunos me llegan a gustar y los dejo así.

- Muchos poetas escriben permanentemente y guardan sus textos para reunirlos en un momento determinado.

- No, a diferencia de otros colegas que conozco, que guardan todos los papelitos en los que escriben y los que encuentran algo que consideran interesante.

Yo hago todo lo contrario, rompo y boto papelitos permanentemente y borro textos de la computadora. No tengo eso que considero “vocación de lastre”. Bueno, aunque puede ser que algún día puede servir.

- Sobre el nacimiento y desarrollo de “Pequeña librería de viejo”.

- Este es el quinto libro que tengo y lo que me ha pasado es que cuando publicaba un poemario se cerraba el ciclo de este. Pero seguía escribiendo, quizá con ese impulso, con esa atmósfera.

Escribía uno o dos hasta tres poemas, pero estos se quedaban completamente sueltos y huérfanos. Y bueno, terminaba de escribir un libro y no había planes para emprender la escritura de otro inmediatamente. Así se iban quedando muchos poemas, por eso el texto más antiguo de este último poemarios es del 2000 y el más nuevo debe ser principios de 2006.

Los iba juntando en la computadora hasta que en los primeros meses de 2006 me empecé a dar cuenta de que este grupo de poemas, que ya llegaba a 40, podía convertirse en un libro. Empecé a trabajar en eso, sin escribir una letra empecé a elaborar la concepción del libro durante por lo menos tres meses. Había que encontrar un hilo conductor al libro, yo esperaba una especie de revelación para darle unidad a todo el conjunto.

- ¿Y logró dar con esa revelación?

- Sí, y fue precisamente aquí en Cochabamba en junio o julio de 2006. Me quedé un par de días y en eso Vilma Tapia me presto un libro de Rilke, y ahí encontré algo que ya estaba dicho en mis poemas, era una carta del el poeta.

- ¿En cuanto a la secuencia de poemas, hay algún eje, un hilo conductor dentro de este, o cada poema es una unidad independiente?

- Yo creo que todo poema tiene que ser o tendría que ser suficiente en si mismo. Pero también se estila en agruparlos, ya sea por la temática, el tono o la extensión.

En lo que respecta a “Pequeña librería de viejo”, el libro está dividido en tres partes. En esa búsqueda de la revelación también iba pensando qué unía, qué hermanaba o alejaba a un poema de otro.

- ¿Cree que hay una correspondencia entre publicaciones y cantidad de lectores de poesía?

- Para empezar, hay una abundante producción de libros de poesía, no sólo en editoriales como Plural que tienen un inmenso catálogo de libros, sino en otras ediciones de autor (artesanales). Mucha gente a determinada edad escribe poesía y con las facilidades que existen hoy publican sus libros. Sería muy lindo que eso se refleje también en la existencia de una muchedumbre de lectores, pero lamentablemente eso no es así, solo unos pocos aman la poesía.

El tiraje de las grandes editoriales que tenemos en el país como Plural, no pasan los 300 ejemplares, 500 en el mejor de los casos.

Sin embargo a uno lo leen los amigos y los parientes por condescendencia y amabilidad y en algunos casos las personas nos contactan para hacer algún comentario o crítica a algún libro nuestro que han leído.

- ¿Qué críticas ha recibido?

- Una vez un estudiante universitario me dijo que había leído mis poemas y que le parecían que eran un poco artificiales y que desconfiaba también de mi inteligencia. “los buenos que te han salido deben ser de chiripazo”, me dijo. Sin embargo pienso que toda crítica fundamentada es bienvenida. Aunque es notorio también el silencio que existe en torno de algunos libros, en muchos de los casos injusto.

Aparecen algunos libros que no son reseñados y ni siquiera la noticia de su publicación en los periódicos y pasan desapercibidos, uno los lee y resulta que son buenos libros.

Untitled Document
© Cochabamba - Bolivia
...