Que los hombres expresen lo que sienten, no es una tarea fácil para las mujeres. Sin embargo, el fútbol parece conseguir lo que ellas no, porque este deporte ayuda a los hombres más "duros" a mostrar su lado más delicado.
Esa es la conclusión a la que llegó la Fundación para la Salud Mental del Reino Unido después de realizar un estudio que afirma que el fútbol ayuda a los hombres a compartir sus sentimientos con sus iguales.
Según esta investigación, el 76% de 500 hombres encuestados, aseguraron que no les daría vergüenza abrazar a sus amigos mientras miran un partido de fútbol.
Sin embargo, mientras la mayoría de los hombres admitieron que se decepcionan durante un partido, el 75% dijo que nunca había llorado al mirar fútbol.
Este fenómeno de identificación es la condición primera para festejar juntos y es entonces cuando llegamos a abrazar a desconocidos e incluso a besarlos.
Todo esto, aseguró a BBC Mundo el psicoanalista Jorge Alemán, "es propio de un acto de masas. Se disuelve la propia individualidad y hace que unos se identifiquen con los otros. Este fenómeno de identificación es la condición primera para festejar juntos y es entonces cuando llegamos a abrazar a desconocidos e incluso a besarlos".
"Sin embargo esto pasa porque el acto no tiene consecuencias y no compromete a nada y sobretodo, no hay que hablar de ello luego". "Esto no quiere decir que uno no aproveche el acto colectivo, para abrazar a uno que en realidad quería abrazar".
Fútbol, religión y libido
Cuando los hombres se abrazan unos con los otros, se busca a aquellos que comparten una misma identidad. Se busca a aquel que "verdaderamente ha sufrido las vicisitudes de ese equipo. Hay una especie de unión mística. Se busca al que comparte al mismo Dios", afirmó Jorge Alemán.
"No hay misticismo sin cuerpo. La emoción física siempre está presente. En el fútbol hay un sustituto, un sucedáneo de la experiencia religiosa" asegura el psicoanalista.
Reacciones
Exaltación
"En el acto de la masa, en relación con el fútbol, hay tal liberación de las pulsiones que provoca, que se pierda interés por otras cosas, así que la libido va toda al partido del fútbol" dice el psicoanalista.
Descarga
Los varones suelen liberar sus tensiones a través de pasiones deportivas. Un claro ejemplo es la concurrencia a los estadios donde se oye gritar de todo, no solo en apoyo del equipo, sino como terapia.