Luz Marina Canelas
Diez jóvenes de Cochabamba murieron con anorexia, y de uno a dos casos anuales que los psicólogos trataban hace un quinquenio hoy lo hacen con la misma frecuencia pero al mes.
“Mi hija de 15 años estaba pasadita de peso, pero no se la veía mal. Todos considerábamos que se trataba de una gordura pasajera por la edad; sin embargo los kilos demás se convirtieron en una obsesión para ella y de a poco comenzó a hacer dietas muy estrictas al punto de rechazar toda la comida del día.
Llegó a pesar 47 kilos y entonces empezamos a obligarla a comer hasta que descubrimos que todo lo que ingería lo vomitaba” relata una madre cochabambina que logró recuperar a su hija de la anorexia y bulimia luego de varios meses de intensos y sufridos tratamientos.
Como este caso, decenas comienzan a presentarse en Bolivia, principalmente en el eje troncal del país, y los psicólogos como Patricia Pessoa afirman que de uno o dos enfermos que trataban al año hasta hace una década, hoy ven al menos un par de ellos cada mes.
El dato es alarmante, y más aún cuando se conoce de la muerte de nueve jóvenes cochabambinos en el último quinquenio a causa de este desorden alimenticio, cuyos fallecimientos no fueron difundidos. Y peor aún la noticia de que este problema comienza a afectar a pre adolescentes e incluso a niños.
¿Qué sucede entonces en la mente de la población joven? ¿Será la moda la causante de tanto desastre? “No” asegura Pessoa, para quien “el factor moda es un simple detonante” que refleja otro tipo de problemas de disfuncionalidad en los hogares actuales del mundo que tienen que ver con el trabajo excesivo de los padres, las peleas, divorcios, alcoholismo, drogadicción, obesidad materna, muerte o enfermedad de un ser querido, fracasos escolares, accidentes sucesos traumáticos, abusos, etc.
“La anorexia y la bulimia son un cuadro que refleja lo que está pasando en las familias” replica Pessoa, para quien además los padres de hoy “sobrevaloran” la imagen externa de sus hijos y descuidan la interna.
La psicoanalista Jenny Pavisic opina al respecto que la anorexia y la bulimia son un llamado de atención al entorno del enfermo, y comenta que la edad de inicio de la anorexia se sitúa en la primera adolescencia, en torno a los 12 años, aunque la población más afectada se encuentra entre los 14 y 18 y es más frecuente entre la condición socioeconómica media a alta.
Consecuencias clínicas:
• Reducción de pulsaciones cardiacas.
• Arritmia y probable paro cardiaco.
• Presión arterial baja.
• Desaparece la menstruación.
• Disminuye la masa ósea.
• Se frena la velocidad del crecimiento
• Anemia, hinchazón, dolor abdominal. • Aparición de vello fino y largo en espalda, antebrazos, muslos, y mejillas.
• Estreñimiento crónico.
• Piel deshidratada y con agrietas.
• Coloración amarilla en las palmas y plantas por acumulación de carotenos en las glándulas sebáceas.
• Las uñas se quiebran.
• Pérdida de cabello.
• Problemas con los dientes y edemas periféricos.
Una enfermedad muy compleja
Síntomas Causas
La anorexia es considerada un desorden alimenticio que afecta a hombres y mujeres. Supone una pérdida de peso provocada por el propio enfermo, y va unido a otros problemas psicológicos y nerviosos. A menudo se inicia como un simple deseo de estar flaco pero va avanzando al punto de distorsionar la imagen externa que el afectado tiene de su organismo.
“Ellos(as) nunca se ven delgados. Se obsesionan tanto con la idea de que están pasados en kilos que llegan a visualizar en el espejo un cuerpo gordo, aún cuando éste se halle sin un gramo de grasa”, y lleva a un estado de inanición para lograr la disminución progresiva del peso.
Normalmente comienza con la eliminación de los hidratos de carbono. A continuación rechazan las grasas, las proteínas e incluso los líquidos, llevando a casos de deshidratación extrema. A estas medidas drásticas se le pueden sumar otras conductas asociadas como la utilización de diuréticos, laxantes, y exceso de ejercicio físico a la vez acompañados por cambios de comportamiento, irritabilidad, depresión y trastornos emocionales o de la personalidad.
Aunque hay muchos factores socioculturales que pueden desencadenar la anorexia, es probable que una parte de la población tenga una mayor predisposición física a sufrir este trastorno, independientemente de la presión que pueda ejercer el entorno. Por ello existen de factores que se asocian a un desencadenante o cierta vulnerabilidad biológica, que es lo que precipita el desarrollo de la enfermedad.
Hasta el momento se había señalado especialmente a la moda, la belleza y al culto al cuerpo como principales causantes, pero hoy se sabe que en su aparición también intervienen factores combinados: biológicos (cambios físicos), psicológicos y sociales.
Los objetivos globales del tratamiento son la corrección de la malnutrición y los trastornos psíquicos del paciente. Primero se intenta conseguir un rápido aumento de peso y la recuperación de los hábitos alimenticios, para evitar mayor riesgo de muerte aunque la recuperación total del peso corporal no es sinónimo de curación.
La anorexia es una enfermedad psiquiátrica y debe tratarse como tal y multidisciplinario a través de la psiquiatría, endocrinología y psicología.