Una cámara portátil especialmente diseñada para la cirugía de cáncer de mama permite ver en el momento de la intervención el tamaño de las lesiones, y si se deja algún resto del tumor después de su extirpación
Especialistas del Hospital Clinic de Barcelona prueban una nueva técnica que permite ver en tiempo real los tumores de mama no palpables y localizar el ganglio centinela afectado. Además, permite limpiar de forma más precisa la zona que rodea a la masa cancerígena.
"Como se suele decir, una imagen vale más que 1.000 palabras y, en este caso, las imágenes son especialmente útiles", indica a elmundo.es el doctor Gabriel Zanón, jefe de la Unidad de Patología de la Mama del Clinic. Según el doctor Sergi Vidal-Sicart, del Servicio de Medicina Nuclear, "llevar una cámara portátil de estas características nos permite ver en el momento de la cirugía el tamaño de las lesiones y si se deja algún resto del tumor después de su extirpación, algo que es de gran ayuda".
Habitualmente los tumores de mama se localizan a través de una mamografía u otra técnica de imagen o sonido. Con la ayuda de estos métodos, y si la masa es palpable, el cirujano elimina el tejido afectado. Sin embargo, cuando las lesiones son muy pequeñas, algo que cada vez es más frecuente gracias a las políticas sanitarias de detección sistemática de este cáncer, el especialista debe recurrir a otra metodología.
"Para los cirujanos es mucho más fácil operar un tumor grande, que quizá previamente ha tenido que ser sometido a sesiones de quimioterapia para ser reducido a un tumor pequeño porque ni se ve ni se palpa", explicó el jefe de la Unidad de Patología de la Mama del Clinic, Gabriel Zanón, durante la presentación de la técnica en Barcelona.
En la actualidad existen dos formas de ayudar al cirujano a localizar los tumores no palpables. Una es insertar una guía metálica, con el apoyo de técnicas de rayos, hasta el lugar del tumor. Otra es inyectar en la lesión una sustancia radioactiva con la ayuda de un ecógrafo, y después realizar una gammagrafía para localizar dónde está el fármaco que será el mismo sitio donde se encuentre el tumor.
El aparato
La mini-gammacámara
La mini-gammacámara es un artefacto pequeño pero que va acompañado de un equipo que ocupa alrededor de un metro cuadrado. En el cabezal del equipo va instalada la cámara, que se sitúa encima del pecho afectado, y un haz de luz permite visualizar la zona donde se halla el tumor.
A través de una conexión por puerto USB, las imágenes se envían a un computador. En la pantalla del monitor el cirujano puede ver "in situ" las imágenes del tumor que proyecta la sustancia inyectada (radiofármaco).
"Antes de llegar al quirófano, hemos localizado el tumor bien a través de una mamografía o mediante una ecografía o una resonancia magnética que se suelen utilizar en aquellas mujeres que tienen unas mamas densas o con muchas calcificaciones. Pero estas técnicas no nos dan el sitio exacto del tumor, eso sólo lo permite la gammacámara en el momento en que el cirujano está operando", explica el doctor Sergi Vidal-Sicar. Según estos especialistas, la posibilidad de visualizar el tumor a través de esta tecnología también permite reducir la cantidad extraída, con lo que se consigue una "intervención mínimamente invasiva y un mejor resultado estético".