Ed. Impresa Tras cinco décadas dedicado a la enseñanza de la danza clásica, folklórica boliviana y del mundo, Mario Leyes quiere fundar un Museo del Traje Boliviano y publicar un libro sobre folklor boliviano
El maestro Mario Leyes abandona la enseñanza
Por Claudia Gonzáles Yaksic - Los Tiempos - 3/03/2013
Mario Leyes muestra la medalla de Oro que ganó en el Festival de Dijon (Francia), uno de los más importantes del mundo. - Daniel James Los Tiempos
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Para quienes no lo conocen, Mario Leyes Méndez ha sido maestro de básicamente todos los bailarines y bailarinas que ahora son renombrados especialistas en el campo de la danza: Melo Tomsich, Walter Albarracín, Patricia Sejas, Mónica Barrenechea, Susana Badani, Gonzalo Canedo y Miriram Siqueiros.
Junto a todas estas personas, además de Ramiro de la Zerda, Leopoldo Calla y Hugo Ara, formó en 1974 el Ballet Folklórico de Cochabamba.
“En Cochabamba lamentablemente no se conocía el folklor boliviano, sino el regional. Entonces fue una gran sorpresa, un éxito único y de ahí partimos para adelante con muchísima suerte”, recuerda Mario Leyes.
Para 1984, junto al Ballet que dirigía fue invitado al Festival de Dijon, en Francia, que es el más importante a nivel mundial en lo que hace a folklor, donde recibió la medalla de Oro por la autenticidad del vestuario, la coreografía y la música.
Dos años después es invitado al Festival de Salta, uno de los más importantes de Sudamérica en esa época, donde Bolivia ganó el primer premio no solamente en la categoría de ballet, sino en la de mejor charanguista, que fue para el maestro Alfredo Coca; y el grupo musical que los acompañaba, Canto Popular, también sacó el primer premio como mejor grupo de canto.
Entre 1973 y 2003, Mario Leyes ha sido director del Ballet Folklórico de Cochabamba y ha estado en París, Madrid, Barcelona, Burgos, Ciudad Real, Mallorca, Canarias, Portugalete, en Europa; en Estados Unidos en Miami, Maryland y Carolina de Sur.
“Una de las cosas más extraordinarias para mi ha sido la invitación muy generosa del gobierno de Taiwán (China), donde hemos estado representando a Bolivia en el Festival de Máscaras de Ñaolin”, asegura y dice que como director del Ballet Folklórico Nacional ha estado en Suiza y también Francia.
Pero después de trabajar durante 50 años como profesor de ballet clásico, folklórico boliviano y folklórico del mundo, Mario Leyes ha decidido abandonar este año 2013 la enseñanza.
¿Por qué? “Creo que llega un momento en que el mismo cuerpo pide un poco de descanso. Es un retiro que me parece que está a tiempo”, responde y aclara que este abandono de ningún modo significa una inercia total, ya que Mario Leyes está planeando, junto a Hortencia Salamanca, su mano derecha, organizar un Museo del Traje Boliviano.
“Tenemos los elementos indispensables: trajes de todos los lugares de Bolivia y de muchas épocas, trajes coloniales, trajes de arcángeles de Calamarca. Hemos enviado a Mallorca y Canarias vestuario boliviano para que esté representado en los museos del traje que tienen en esos lugares. Creo que sería una punto de atracción turística y de ingresos para Cochabamba y esperamos la idea caiga bien a las autoridades”, dice Leyes Méndez.
Así, lo que necesita es un local céntrico —que podría ser la Casona Santivañez o uno de los salones de la Casa de la Cultura, según sugiere.
Además, ya tiene el 80 por ciento listo de lo que será su libro sobre folklor boliviano, “que nos hace mucha falta porque hay buenas obras pero escasean. Son muy difíciles de conseguir, vamos a tratar de hacer algo completo, es complicado porque hay que ilustrar con fotografías adecuadas, es una preparación que va costar mucho”.
Mario Leyes nació en La Paz, pero asegura que puede decir que es cochabambino porque se ha criado en esta ciudad.
Salió bachiller del colegio La Salle de Cochabamba y en 1958 volvió a La Paz para estudiar en la universidad y ahí comenzó con la danza.
“Tuve la suerte de entrar en el ballet oficial (de la Academia Nacional de la Danza de La Paz) y conocer a Melba Zárate que ha sido la maestra mía en todo sentido. No sólo de danza sino en conocimientos generales de arte, de música, de ópera, de filosofía e historia del arte, una persona absolutamente preparada y extraordinaria para el medio en el que vivíamos por entonces”.
Después de ser profesor titular de la Escuela de Baile de la Academia y solista del ballet, en 1964 fundó y organizó junto a la maestra Lila Arzabe, el Ballet Clásico Anna Pavlova y el primer conjunto de Danza Folklórica en Cochabamba.
Terminados sus estudios en idiomas (es profesor de Inglés y Francés), gracias a sus buenas notas fue becado a Francia.
“Ahí vi cómo nuestra música y nuestro baile estaba en poder de otros países. Entonces, al volver muy molesto porque se hagan dueños de lo que es nuestro, decidimos formar un grupo folklórico en Cochabamba y tuvimos la suerte de que el Centro Patiño colaborará con nosotros y fue el que nos dio el primer espaldarazo en 1974”.
En sus 50 años de maestro, Mario Leyes ha vivido de todo. "Cosas muy desagradables y cosas buenas. Pero creo que más importantes son las cosas buenas, sobre todo la gran satisfacción de haber cambiado un poco la idea que se tiene de Bolivia en el exterior, una idea lamentablemente muy relacionada con la droga y la política".
Otro de sus logros es haber hecho que el folklor boliviano, hace más de una década, figure en el Calendario Mundial de Folklore de la CIOFF.
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