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Carmina Burana Aplastante rueda de la fortuna

Por Redacción Central - Los Tiempos - 14/03/2010


Verónica Bidasoa Z.

Con una mezcla de danza clásica y neo clásica, se presentó en escena la obra “Carmina Burana”, de Carl Orff, bajo la dirección coreográfica de  Noreén Guzmán de Roja, quien  está a cargo de la compañía de ballet Artemóvida.

La obra es de por si exigente y en el formato de ballet, la cantata fue presentada en dos partes, 28 escenas y en 80 minutos.

La primera parte fue generosa en giros, giros y más giros, con escasa representación dramática de los versos. Las bailarinas subían y bajaban los brazos en un constante aleteo, acompañadas por vestidos llenos de volados y flores en la cabeza, tratando de aproximarse al concepto florido de la primavera. Uno se pregunta si la vestimenta debería acompañar a la obra o imponerse a ella, en este caso, la vestimenta no se impuso ni ayudó a que la representación fuese comprendida en su cabal dimensión.

Y junto a las bailarinas principales, repartidas entre escena y escena, aparecieron algunas bailarinas muy jóvenes, que se deduce (al carecer de un programa que no fue repartido, según los organizadores por irresponsabilidad de la imprenta) forman parte de la escuela de danza. Al decir de una de las espectadoras, parecía una hora cívica, donde se estaba mostrando los resultados conseguidos por las estudiantes, pero que en realidad no significaron un aporte importante a la puesta en escena.

Muy diferente fue la segunda parte, donde, gracias a la omisión del programa, se puede destacar al bailarín afroboliviano, quien consiguió, en La Taberna, desafiar los altibajos del sonido, el amontonamiento de los bailarines en la parte posterior del escenario, y la disimilitud de ciertas bailarinas, para imponer, con sus movimientos, aquello que dicen los versos “quemándome por dentro, con rabia violenta, amargamente, yo hablo desde mi corazón”.

Carmina Burana es una obra complicada, que requiere de mucha maduración para ser presentada por la danza. Es una pieza muy grande, retadora que requiere de mucha interpretación. Noreén hizo un esfuerzo por llevar la cantata a la danza, posiblemente faltó comprender mejor el sentido de reunir un estilo clásico junto al neo clásico; quizás a futuro, pueda demandar más esfuerzo a sus bailarinas, tanto en la parte física como en la parte dramática. Tal vez se pueda esperar mayor maduración coreográfica y que se puedan escenificar los sentimientos. Y no acudir a lugares comunes como florcitas igual a primavera. Una mejor abstracción de aquello que se quiere decir...

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