Romper el silencio, el difícil paso de una mujer para enfrentar la violencia

27/11/2017

"Me siento mejor y más fuerte, no soy como antes, me costó mucho la lucha y sé que llegaré hasta el final", expresa con lágrimas en los ojos y la voz entrecortada Mirta (nombre ficticio), quien al igual que muchas mujeres en Cochabamba tomó la decisión de romper el silencio y dejar atrás la violencia de la que fue víctima durante más de ocho años.

Actualmente, se encuentra en el proceso de recuperación. "Sé que me queda un largo camino, pero la meta está cada vez más cerca: Ser libre", dijo.

Especialistas y activistas en el área coinciden en que el primer paso para la salida y posterior recuperación de una mujer víctima de violencia es que rompa el silencio y busque ayuda. 

Cochabamba es uno de los departamentos donde se registran más casos de violencia hacia la mujer. De acuerdo a datos de la Fuerza Especial de Lucha contra la violencia (Felcv), hasta octubre fueron 5.366 los reportes, el 95 por ciento, agresiones a mujeres. Entretanto, el Servicio Legal Integral Municipal (SLIM) atendió 5.114 casos.

María (nombre ficticio), que ya pasó todo el proceso, coincide en que es una decisión primordial. "No hay que callar. No permitan que las golpeen, rompan el silencio", asegura.

Protestas en Cochabamba contra la violencia hacia la mujer.

"El camino es largo, pero seguro"

"Aún no se acaban los problemas, ya me divorcié, pero me sigue persiguiendo, me llama. Él me dice que sigo siendo su mujer", dice mientras se quiebra y agacha la mirada... nuevamente endereza su postura y repite: "No desfalleceré, ya he llegado hasta aquí".

Con esa misma fuerza, María, cuenta que tocó puertas de muchos lugares para salir adelante. "Es revictimizarse, mostrar tus fotos de tu cara destrozada, de tus moretones y labios partidos, pero tenía que hacerlo si realmente quería hallar esa justicia".

Movilizaciones contra la violencia hacia la mujer.

"Todavía me cuesta recordar cómo permití tener hasta 20 días de impedimento, estar postrada en una cama con la cara desfigurada", cuenta con lágrimas. "Estas lagrimas son de felicidad porque ahora puedo ayudar a otras personas y gritar por otras personas justicia. Me siento libre".

En otro espacio, Julia (nombre ficticio) habla de la "impotencia" que siente de no poder hacer nada por su hermana, quien desde hace más de diez años sufre violencia psicológica y física por parte de su marido. "Ella dice que es bueno, que no pasa nada", lamenta.

"Mi hermana me dice que no va poder salir adelante sin su marido. Le digo que no tenga miedo de salir a trabajar. Estamos preocupados".

Según ONU Mujeres, la violencia hacia la mujer es uno de los abusos a los derechos humanos más difundido a nivel mundial.

Se estima que ocho de cada diez mujeres fue víctima de violencia extrema en Cochabamba.

Gerardo Bravo

"Los insultos son el anuncio a los golpes"

Los golpes, expresó Sonia, se hacen cada vez más constantes. "Para que no me vean mis hijos salía afuera o me iba a la cocina, he tratado de protegerlos, pero un día mi hijo me dice `mamá yo veía cómo mi papá te pegaba, de la ventanita".

Protestas contra la violencia hacia la mujer.

Según explica, primero fueron insultos y luego la situación empeoró con los golpes. "Todo el tiempo me decía que él traía el dinero a la casa, que gracias a él tenía todas las comodidades. Era como si yo no hiciera nada", recuerda.

Cuando comencé a trabajar, dice Sonia, las agresiones físicas y psicológicas eran por celos. "Si me atrasaba un poco me decía que me había visto con otra persona. Criticaba mi forma de vestir", puntualizó.

"Al primer golpe hay que separarse, no hay que callar, todo empeora en vez de mejorar. Yo me separaba y volvía porque pensaba que cambiaría, pero nunca cambió", expresó.

Para Julia, en cambio, romper el silencio y buscar ayuda es lo más difícil. "Más aún si la mujer (su hermana) dice que está todo bien y que no pasa nada".

"Aguanto por mis hijos"

Muchas mujeres como Sonia y María que están o han pasado por una situación de violencia dijeron que lo soportaban por sus hijos. Sin embargo, ahora reconocieron que todo era al contrario.

Según julia, las veces que le dijo que se aleje de su pareja, ella le decía que los hacía por sus hijos. Sin embargo, dice, la violencia se extiende y los afecta también a los hijos. 

"Nosotros le decimos que más bien por ello se separe de ese hombre, una vez se separaron, pero no pasó una semana y se volvió a ir con él", dijo.

"Por muy dura que sea la vida, no hay que callar. A veces es el miedo de no poder salir adelante, pero las puertas se abren, la cosa es ponerle empeño y sacar adelante a los hijos. Pueden salir solas adelante", dice Julia.

"Así es, así también yo he sufrido"

"En la actualidad, a pesar de los avances en el tema de la violencia hacia la mujer, aún hay pensamientos machistas, y peor aún mujeres machistas", dijo María.

Un día, recordó, mi suegra me dijo qué le hiciste a mi hijo, bien que te pegó, alguien te tiene que educar. "Es tu marido tienes que aguantar".

Se estima que 75 de cada 100 mujeres mayores de 15 años, casadas o unidas, sufrieron algún tipo de violencia por parte de su pareja en el transcurso de su relación, según la encuesta de Prevalencia y Características de Violencia contra las Mujeres.

Para Sonia la violencia que sufrió no solo fue de parte de su pareja, sino de su familia. "Una vez me golpeó y su familia me encerró tres días en un cuarto sin salida, no me dejaron ni ir a trabajar", dice.

María cuenta que cuando comenzó con los juicios, su exmarido con la ayuda de su familia e incluso su actual pareja, ponían denuncias falsas en su contra para retrasar el proceso.

"Antes la mujer tenía que lavar, planchar y estar con los hijos en la casa, lamentablemente aún hay mamás que tiene el mismo pensamiento, pero hoy las cosas cambiaron".

A nivel mundial, según ONU Mujeres, el 19 por ciento de mujeres de entre 15 y 49 años de edad dijeron que habían experimentado violencia física o sexual, o ambas, a manos de su pareja.

"Una palabra lastima más que un golpe"

La violencia psicológica es el anuncio de la violencia física. "Hasta octubre se recibieron 4.688 casos de denuncias de agresiones hacia la mujer, de los cuales mayormente fueron de tipo psicológico y económico", expresó Jhannet Vargas, jefa del SLIM en Cochabamba.

En esa línea, July Valdivia, integrante del colectivo "Ni una menos", dijo que la violencia psicológica, además de ser la más difícil de probar, es la que mayores complicaciones presenta a la hora de la recuperación de la víctimas. "Es la que más tiempo cuesta superar, requiere de mucha voluntad además", expresó.

Para Ángela Nogales, fundadora de las activistas "Mujeres de Fuego", el hecho de que denigren y que digan que están por lástima con una hace que las mujeres se aferren a su pareja.

De acuerdo a la Ley 348, "la violencia contra la mujer es cualquier acción u omisión, abierta o encubierta, que cause su muerte, sufrimiento daño físico, sexual o psicológico. También que le genere perjuicio en su patrimonio, economía, fuente laboral o en otro ámbito cualquiera".  

Según ambas activistas, la norma mencionada no logró su objetivo de ser el instrumento legal idóneo para frenar las agresiones contra este sector.

"Hay mucho por hacer, hay muchos vacíos en el tema legal, aún no cumple su objetivo de ser un instrumento oportuno", manifiesta Valdivia.

En Bolivia 

En el país, se registra un alto índice de delitos contra la vida, libertad, integridad física, psicológica y sexual de las mujeres. Sólo en la última semana, ocho mujeres fueron asesinadas y en lo que va del año se denunciaron 92 feminicidios a nivel nacional.

Asimismo, se produjeron 30.743 casos de agresiones, de los cuales el 91 por ciento fue contra las mujeres, según la Fiscalía General del Estado.

En ese marco, la Organización de Naciones Unidas (ONU) alentó al Gobierno a declarar "alerta nacional" para frenar la violencia machista, defender a las víctimas y castigar a los responsables.

En La Paz, marchan en contra la violencia hacia la mujer.

Muchos Estados miembros de la ONU se han comprometido a poner fin a la violencia contra las mujeres para el 2030 y han anunciado acciones concretas y medibles para poner en marcha un cambio rápido en sus países.

Bolivia, por su parte, se comprometió a trabajar para que las normas y leyes, en favor de las mujeres, se implementen adecuadamente, para lograr verdaderas transformaciones en sus vidas, tanto en el área rural como urbana. Para ello, Bolivia acordó brindar todas las condiciones y recursos económicos y humanos, y fortalecer sus instituciones, según ONU Mujeres.

En la región

América Latina y el Caribe enfrentan un "enorme" desafío ante el "persistente" flagelo que le costó la vida a miles de mujeres.

Desde la violación de una niña de dos años en Perú a una mujer en Venezuela arrojada desde su balcón, el progreso para combatir la extendida violencia de género en la región está en riesgo de sufrir un retroceso, dijo la semana pasada el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Movilizaciones en Costa Rica por el Día de la Mujer.

En Chile al menos 2,5 millones de mujeres son víctimas de algún tipo de violencia, y de ellas solo un 4 por ciento presenta una denuncia o busca ayuda.

En Colombia, el caso de una mujer de 44 años en Buga, departamento de Valle del Cauca, consternó a la sociedad. Fue brutalmente atacada en su casa: violada, empalada y quemada.

En Argentina, una mujer es asesinada cada 30 horas. Entretanto, en Brasil se registra al menos ocho asesinatos diarios contra mujeres.

Guatemala es uno de los países con más casos de violencia contra la mujer. Desde enero de 2016 se reportaron 49.397 casos denunciados y 228 por feminicidio, según cifras oficiales.

En México cada día son asesinadas siete mujeres y 6 de cada 10 han experimentado algún tipo de violencia a lo largo de su vida, según cifras oficiales.

La Defensoría de Costa Rica señaló que entre 2010 y 2016 se recibieron un promedio de 132 solicitudes de medidas de protección por día.

"Viste el mundo de naranja" 

Bajo la consigna "Que nadie se quede atrás: pongamos fin a la violencia contra las mujeres y niñas", la ONU inició una campaña que se extenderá hasta mediados de diciembre para combatir "una de las más devastadoras violaciones de los derechos humanos".  

La iniciativa se da en el marco de la celebración, el sábado, del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y al igual que en años anteriores, el color naranja es el elemento clave unificador de todas las actividades.

La campaña invita a compartir fotos, mensajes y vídeos demostrando cómo viste el mundo de naranja en Facebook y Twitter con las etiquetas #orangetheworld y #16days.

La situación de muchas mujeres y niñas en Bolivia que a diario sufren todo tipo de violencia por su género es la cuota que continúa pendiente, a pesar de que el país cuenta con una ley de protección integral contra toda forma de agresiones a este sector.

Contar a un familliar o amigo de confianza, denunciar, avanzar... no es fácil; pero es el primer paso que puede significar una nueva vida o terminar muerta. El silencio no debe ser una opción.

Por: Giuliana Jaldín

Vídeo: Gerardo Bravo

Fotos: Daniel James / Gerardo Bravo / APG / AFP / EFE