Los tributos no diferenciados puestos en vigencia por la Ley 3058 de Hidrocarburos y la inversión al límite que actualmente rige las acciones de las compañías petroleras ponen en riesgo la vigencia de la industria petrolera especialmente en los departamentos que cuentan con campos pequeños como los que existen en Chuquisaca, Santa Cruz y especialmente en Cochabamba.
Analistas y técnicos que trabajan en el rubro indican, por un lado, que si no existe una flexibilización en los impuestos para los más pequeños, y por otro, una inversión inmediata para la exploración y producción, entonces dentro de un tiempo, que no está definido, la producción petrolera en los mencionados departamentos podría perderse ocasionando una gran pérdida a sus economías.
Un estudio realizado por el economista Mauricio Medinaceli, especialista en tributación petrolera y ex ministro de Hidrocarburos, concluye que por los diferentes tipos de campos que existen en el país (pequeños, medianos y grandes), se precisa de un sistema tributario diferenciado.
Sin embargo, al estar en vigencia un impuesto a la producción que no considera las diferencias entre los campos grandes y pequeños, demuestra Medinaceli, el resultado es que estos últimos son inviables, generan pérdidas en vez de ganancias al operarlos y esto desemboca en una paralización de las inversiones.
A este análisis se acota que la mayoría de su producción de los campos pequeños es destinada al mercado interno, entonces es cotizada en precios más bajos que los que rigen en el ámbito internacional.
Medinaceli, cuya investigación fue publicada en el libro "La nacionalización bajo la lupa" de la Fundación Milenio, muestra, por ejemplo, que respecto al precio del gas natural en 2005 fue de 2,2 dólares por millón de Unidad Térmica Británica (BTU) en el mercado externo y 0,6 dólares en el interno.
En el caso de Cochabamba, el 100 por ciento de la producción petrolera es comercializada dentro el país, apunta el jefe de la Unidad de Hidrocarburos de la Prefectura, Jhonny Quintela.
Caída
Medinaceli explicó durante la exposición de su estudio, hace algunos días en Cochabamba, según apuntes de la Fundación Milenio, que se registra una caída en la producción de los campos pequeños durante los últimos años, que a su vez repercute en la ausencia de inversiones de ampliación y mantenimiento.
Quintela acota e indica que efectivamente en los últimos años ha habido una baja constante en la producción petrolera en Cochabamba, registrada en un promedio del 3 por ciento que, sin embargo, no ha repercutido en las regalías destinadas al departamento. (Ver gráfico)
"El sistema tributario establecido en la Ley de Hidrocarburos 2058 resulta poco flexible a distintos escenarios de mercados, precios y costos de producción. Por tanto, la eficiencia de su funcionamiento depende de las condiciones de comercialización de la producción y si ésta proviene de megacampos o no. En ese sentido es deseable flexibilizar la medida para permitir un agotamiento eficiente de los campos de petróleo y gas natural en el país", propone el investigador de Milenio.
MENOS CUATRO POZOS EN 2006
El jefe de la Unidad de Hidrocarburos de la Prefectura, Jhonny Quintela, apunta que en 2006, las empresas petroleras que operan en Cochabamba, Chaco y Repsol, sólo perforaron los pozos necesarios para cumplir con el abastecimiento al límite.
Quintela indica que, según cronograma, estaba previsto que funcionen este año siete pozos. Sólo tres están perforados y en funcionamiento. Los motivos, dice el funcionario, tienen que ver con la nacionalización y el congelamiento de inversiones de parte de las transnacionales hasta definir nuevos contratos.
La exploración paralizada
Quintela advierte que Cochabamba está cada vez más rezagada en su industria petrolera con un elemento en contra que puede acelerar la interrupción de la producción: la falta de acciones de exploración para certificar nuevas reservas.
"Hay otro factor importante, que es que hace unos cuatro a cinco años no se hace labores de exploración en nuestro departamento para aumentar nuestras reservas y ese es otro factor porque estaríamos limitados a los 1,2 trillones de pies cúbicos de gas que tenemos certificados. Limitados a esa producción y a esas reservas", indica el Jefe de l la Unidad de Hidrocarburos de la Prefectura.
Añade que como no existen perforaciones, no hay intervenciones, ni siquiera para mantenimiento, tampoco una política de exploración, entonces el resultado será un abaja en la producción en poco tiempo.