La Paz | AP
El portero del club Destroyers, David Saavedra, tuvo que pagar una multa de 1.200 dólares tras los disturbios ocurridos el domingo en un partido de fútbol en la ciudad de Tarija, en el sur de Bolivia.
Saavedra le fracturó la mandíbula al jugador Gonzalo Farfán, del local Ciclón, al final del partido en el que Destroyers defendía su permanencia en la liga boliviana, y el dueño de casa buscaba el ascenso.
El arquero estuvo preso hasta el martes, cuando un juez ordenó su libertad luego del pago de la multa.
La policía usó gases lacrimógenos para dispersar a los enardecidos hinchas y detuvo a varios de ellos.
Dirigentes de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) dijo que espera un informe del arbitro Marcelo Ortubé, quien fue agredido por un fanático, para evaluar los sucesos y emitir un dictamen.