Berlín | EFE
La Federación Alemana de Fútbol (DFB) admitió ayer que la violencia y el racismo no están erradicados de los estadios, pese al buen balance del pasado Mundial, y creará un comité para actuar con más eficiencia, alarmada por los últimos incidentes.
"El problema de la violencia no está dominado en su totalidad", afirmó el presidente de la DFB, Theo Zwanziger, tras convocarse la denominada "cumbre contra la violencia", a raíz de los disturbios protagonizados por gamberros en varios partidos de la liga regional.
En la reunión, con las cúpulas de la DFB y de la Liga Alemana (DFL), se acordó crear una comisión de expertos que analizará la problemática.