Montevideo | EFE
La apacible ciudad de Montevideo se convertirá en los primeros días de noviembre en una fortaleza, un hervidero de tacones y corbatas que participarán de la decimosexta Cumbre Iberoamericana.
Durante tres días, regirá un área de exclusión en esta capital de 1,4 millones de habitantes en la que sólo podrán entrar aquellos que estén acreditados especialmente para ello.
De hecho, el Gobierno quiere decretar dos días festivos, el 3 y el 4 de noviembre, que unidos al día 2 que ya lo era, evitarán que se reproduzca el normal deambular de trabajadores y transeúntes por la zona de exclusión: puerta de entrada de lo que fue un día la ciudad amurallada, hoy conocida como Ciudad Vieja.
Ni los vecinos se salvarán. Tendrán que mostrar una tarjeta hecha ex profeso para la ocasión o pernoctarán en otro lugar.
En total 22 mandatarios, todos los de Latinoamérica más Andorra, España y Portugal.
Se hospedarán en el hotel Radisson.
En el hotel también se alojarán el los reyes Juan Carlos y Sofía de España, y el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan.
EXTREMAN MEDIDAS DE SEGURIDAD
La capital más austral del mundo estará esos días custodiada por tierra por más de 1.500 agentes de seguridad apoyados por un despliegue material que ha costado 700 mil dólares.
El espacio aéreo lo controlará un radar prestado para la ocasión por el Ministerio de Defensa de España.
Todo pasará bajo la atenta mirada de más de mil periodistas acreditados que, sin embargo, deberán restar encerrados en el centro de prensa, situado a una manzana (cuadra) del hotel donde se alojarán.
Sólo algunos elegidos fotógrafos estarán cerca de los mandatarios.
Ante esta perspectiva, muchos ciudadanos ya optaron por abandonarla ciudad, que es la capital más joven de América Latina y fue fundada en la tercera década del siglo XVIII como San Felipe y Santiago de Montevideo.
Los uruguayos, acostumbrados a cruzarse por la calle con ministros, artistas y hasta presidentes sin custodia, tendrán que contentarse esta vez con "vivir" la cumbre por televisión.